La Crónica de Hoy | Historietas y revistas, no libros, lecturas favoritas del mexicano

Historietas y revistas, no libros, lecturas favoritas del mexicano
Mauricio Marcin | Cultura | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 15:07:29
En cifras difundidas por la UNESCO, el índice de lectura de México es tan sólo de 1.2 libros al año por persona, cuando el organismo recomienda la lectura de cuatro textos para un sano desarrollo de la sociedad. Es cierto. En México no se lee. Ni a Kafka, ni a Shakespeare, ni a Kundera, pero en contraste otras publicaciones semanales como El libro vaquero o TV Notas superan el medio millón de impresiones. A lo largo de medio siglo la historieta ha permeado los hábitos culturales de un amplio espectro de la población mexicana. De manera silenciosa el cómic, como se le conoce en la actualidad, ha fungido como el principal acceso a la lectura de millones de mexicanos. En ciudades lo mismo que en comunidades rurales, circulan alrededor —las cifras oficiales varían— de 30 millones de ejemplares nuevos cada mes. Pero su penetración es aún mayor si se considera que cada ejemplar es leído por cinco personas, pues el fenómeno del reciclaje de historietas en peluquerías, mercados y diversos centros de trabajo es constante. Lo mismo sucede con las revistas de espectáculos. En entrevista con Crónica, Guadalupe Arredondo, empleada del departamento de publicidad de Editorial Notmusa encargada de publicar TV Notas, aseguró a este diario que la publicación alcanza semanalmente 780 mil impresiones con un promedio de devolución, por parte de los voceadores, del 3 al 8 por ciento. Cabe destacar que en 1994 —año en que se instauró la publicación— el tiraje era de 120 mil ejemplares. “TV Notas tira 780 mil ejemplares semanales, pero además la revista goza un pass along (lectores por revista) de 4 personas, por lo que el universo de lectores de nuestra publicación supera los 3 millones de lectores semanalmente. Asimismo estos datos están corroborados por el Instituto Verificador de Medios, lo que garantiza su credibilidad”, aseguró la empleada de la editorial. Estas publicaciones, no consideradas en el estudio de la UNESCO, amplían el espectro de lectura del mexicano. Con un precio promedio de 6 pesos, títulos como Lágrimas, risas y amor; Frontera violenta; La novela policiaca y El libro vaquero colman los puestos de periódicos en la capital del país. Éstos dos últimos superan, cada uno, el medio millón de ejemplares semanales. Sin embargo el cómic erótico ha sido acusado de promover la incultura, la sexualidad banal y un analfabetismo funcional. Pero también es cierto que estas publicaciones han tenido la capacidad —a lo largo de cinco décadas— de mantener el hábito de lectura en un sector de la población que no acostumbra leer “alta literatura”. Pero por despreciable que sea su contenido, impresos de esta índole gozan de un gran universo de lectores, quizás por ello la Secretaría de Relaciones Exteriores haya decidido adjuntar a la publicación de la semana pasada de El libro vaquero una guía para el migrante mexicano que utiliza el mismo formato que el cómic. ACCESO. A pesar de que a nivel mundial, países desarrollados como Inglaterra o Francia alcanzan índices de 20 libros al año per cápita y los escandinavos tienen un promedio de 50, un sector amplio de la población mexicana recurre al cómic como su única posibilidad de lectura, pues debido a la pobreza económica, el acceso a los libros —con un costo promedio de 48 pesos— les resulta imposible. Las bibliotecas, entonces, se postulan como el único ingreso de ese sector hacia la “alta lectura”, pero de igual forma la infraestructura bibliotecaria del país no satisface la demanda. La Red Nacional de Bibliotecas, según el Sistema de Información Cultural de Conaculta, suma poco más de 6 mil 100 recintos con un acervo total de 33 millones de libros, es decir, un promedio de .33 libros por habitante. VIGENCIA. La afluencia de historietas no es una novedad en nuestro país. Por ejemplo, el cómic de Kalimán llegó a tirar dos millones de ejemplares semanales. Es por eso que en la vida cotidiana la historieta sigue siendo, para muchos, el único alimento cultural de los mexicanos. A pesar de que la historieta no constituye un género literario, debería de sujetarse a estudios sociológicos, económicos y culturales para desentrañar el impacto que tiene. De cualquier forma —a pesar de su contenido— es innegable que estas publicaciones han ayudado a la construcción de la educación sentimental y emocional de miles de mexicanos y en muchos casos continúa rigiendo los hábitos culturales. Revisteros confirman el auge del cómic y la historieta La realidad confirma cómo en muchos de los quioscos que expenden revistas se encuentran presentes las publicaciones de historietas. Blas Jiménez, revistero ubicado en el Eje 10, relató a Crónica cómo a pesar de que en esa zona no se venden mucho, le consta que muchos colegas basan su ingreso en la venta de cómics. “Tal vez por la zona no lo vendo tanto, pero en la meche (Merced) se venden más que cualquier otra publicación”, refirió el revistero. Y es cierto. Juan Alcaraz, quien tiene un puesto de revistas en La Merced, explicó a este diario que “llego a vender hasta 80 ejemplares semanales de El libro vaquero, además hay muchos otros títulos que también gustan. Creo que los hombres los compran por las mujeres cachondotas que salen. Además las historias son buenas, yo las leo”, finalizó el vendedor. De igual manera en zonas aledañas al Centro Histórico, revisteros confirmaron que reciben semanalmente de 20 a 60 ejemplares. Magali Lara señaló que en su quiosco “TV Notas y Vanidades, junto con los cómics son lo que más se vende. A la gente le gustan porque tienen dibujos bien hechos y son cortitos. Uno los lee en una sentada”.
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