La Crónica de Hoy | ¿Vaginas bonitas o feas?

¿Vaginas bonitas o feas?
Vivianne Hiriart | Opinión | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 12:36:28
En reacción a la columna publicada hace unos días sobre una investigación realizada por especialistas chinos para probar que es un mito que los orientales tienen órganos sexuales en promedio más pequeños, recibí un correo de una mujer miembro del “Instituto de la Vagina” abogando que se dieran a conocer datos sobre el órgano femenino y no sólo sobre el masculino, pues hacerlo sólo sobre los hombres enviaba el mensaje de que de la vagina no se puede hablar. Definitivamente no creo que sea el caso de esta columna. Tentada por la curiosidad entré a la página de Internet para ver de qué se trataba el asunto. En ella se pueden encontrar estadísticas acerca de las medidas de este conducto sexual femenino, en función de la etnia, la estatura, la edad y otras variables, así como las preferencias masculinas en cuanto a vaginas y vulvas se refiere, entre otros puntos más como lo es un cuestionario para comparar la vagina propia con la de otras mujeres y ver si ésta es normal, “bonita” y “femenina”. Según explica la página web, la intención no es generar una sensación de inadecuación entre las mujeres, sino dar información estadística sobre este tema tan poco difundido. No obstante, al menos en lo que yo leí, pues para tener acceso a los datos con detalle es necesario pagar una suscripción de $17.95 dólares, se hace especial énfasis en que existen vulvas y vaginas más cercanas a la perfección, más bonitas y femeninas y otras clasificadas como “feas” y “deformes”. Nada más eso nos faltaba. Ya de por sí hay muchas mujeres que recurren a la cirugía estética genital para recortarse los labios, reconstruirse el himen, modificar el aspecto de su clítoris y reafirmar las paredes internas (esto último en caso extremo, cuando se ha perdido el tono de los músculos y éstos ya no sostienen los órganos podría tener una función y en algunas de las situaciones anteriores puede haber mujeres para quienes una modificación en sus genitales pueda ser necesaria, pero no en la mayoría). Otros apartados hablan del olor de los genitales, de lo desagradable que puede ser en algunos casos y qué hacen otras mujeres para controlarlo; puesto de una manera que en lugar de fomentar la aceptación de los propios genitales promueve la sensación de que hay que hacer algo para modificarlos y alcanzar el aroma y aspecto (forma, largo, estrechez y hasta color) que se esperaría según la estatura, edad y etnia para tener una vagina y vulva lo más perfecta posible, que por lo visto, a juzgar por las múltiples fotos que aparecen en la página, tendría que ser sin vello alguno, pues todas salen depiladas por completo o casi en su totalidad. Hablar de la vagina, poder saber sobre ella y conocer la propia, es importante, pero para sentirse bien con ella, integrarla a nuestro esquema corporal, entender sus funciones y reacciones, ejercitar los músculos de la zona para mantenerlos tonificados y sanos, prevenir infecciones y tratar a tiempo lo que sea necesario, pero no para sentir que tenemos algo inadecuado en comparación a las demás mujeres o que nuestros órganos sexuales son poco atractivos y, entonces transformar esa parte de nuestro cuerpo en una fuente de inseguridades y más vergüenzas de las que de por sí ya se han depositado en ellas. Todas la vulvas y las vaginas son diferentes, y mientras estén sanas y sean funcionales no habría por qué querer tener una vagina diferente a la que se tiene, ¿o si? vihiri@terra.com.mx
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