Ríos Galeana cayó en EU cuando renovaba su licencia de manejo; ya deportaron al “enemigo público número uno”, autor de 100 bancazos y que escapó 3 veces del penal | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Ríos Galeana cayó en EU cuando renovaba su licencia de manejo; ya deportaron al “enemigo público número uno”, autor de 100 bancazos y que escapó 3 veces del penal

Renovar su permiso para conducir en Los Angeles, California, fue el único error que Alfredo Ríos Galeana cometió durante casi 19 años que estuvo prófugo de las autoridades mexicanas. El pasado lunes el “enemigo público número uno” en la década de los 80 se equivocó: las autoridades migratorias de Estados Unidos notaron que no colocó por completo su dedo pulgar en el área de la huella digital. De inmediato lo detuvieron. En Estados Unidos, Ríos Galeana era un hombre evangélico, que se dedicaba al mantenimiento de pisos y que vivía con una mujer de origen mexicano. —Déjenme decirles que Jesús cambió mi vida. Por él me retiré de esto. A Dios le pedí perdón y él me perdonó. Dios me transformó. Dios me cambió... Soy evangelista —dijo al pisar suelo mexicano. En Estados Unidos decía llamarse Arturo Montoya, tener 51 años y haber nacido el 28 de octubre de 1953. La dirección que daba como su domicilio era el número 2759 de la calle Santa Ana, al sur de Los Angeles. El código de área que registró era el 90280. Esos datos fueron los que dio para su primer permiso de conducir, que le expidieron el 12 de septiembre de 2002, según consta en los archivos del departamento de vehículos automotores de California. Pero este documento se había vencido y por eso fue a dicha oficina, donde, al colocar mal su huella digital, puso en alerta a las autoridades. Al investigarlo, el sheriff local, Carlos Vázquez, notó que había algo falso en su documentación, por lo que le pidió que regresara al otro día; pero como no lo hizo, optó por detenerlo. Al informarle al agregado de la Procuraduría General de la República (PGR) en aquel estado, Guillermo Fonseca, descubrieron que podría tratarse del famoso asaltabancos. De inmediato envió a las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) una copia de las huellas digitales, la fotografía y la firma que colocó en la licencia para conducir. Y al cotejarlas con los archivos policiacos descubrieron que Arturo Montoya no era su nombre. En realidad era Alfredo Ríos, aquel hombre que desde 1978 y hasta 1984 cometió alrededor de 100 asaltos entre bancos y casas en el Distrito Federal. El que obtuvo botines por cerca de mil millones de viejos pesos. Se trataba del ladrón al que sus compañeros de banda llamaban “El Toro”, que vivió en la colonia Del Valle y que se fugó tres veces de distintos reclusorios en México. Y por eso lo deportaron en menos de 12 horas a México. Llegó ayer por la tarde al aeropuerto internacional de la ciudad de México en el avión de 12 plazas de la PGR. las cirugías plásticas. Parecía haberse hecho algunas cirugías plásticas para no verse viejo. Las arrugas que se le apreciaban en la frente en la fotografía que tenía su licencia de conducir de 2002 ya no las tenía. Rodeado por decenas de agentes en patrullas y motocicletas, Ríos Galeana fue llevado a la procuraduría capitalina y ahí volvió a hablar. Tranquilo y con voz pausada pidió perdón a las familias de las personas que asesinó cuando delinquía. Dijo que los millones de pesos que ganó en sus robos se acabaron. y taambién sentirse arrepentido. Por la noche, fue llevado al reclusorio preventivo sur. Aquella cárcel de la cual se fugó el 22 de noviembre de 1986, luego de que un grupo de 10 personas lo rescatara lanzando granadas y disparando a quienes estaban en el juzgado en el que él declaraba por los robos cometidos. De fusilero paracaidista a enemigo público número uno Alfredo Ríos Galeana, ex policía, asaltante de bancos, asesino, secuestrador y violador, se convirtió en el enemigo público número uno del país en los años ochenta. Para “calmar sus nervios” antes de cometer un asalto bancario, siempre robaba alguna casa cercana a la institución de crédito y al día siguiente se reunía con su banda para dar “un buen golpe”. Ríos Galeana confesó esto al ser aprehendido en 1986 por policías judiciales del Distrito Federal, con quienes antes se enfrentó a tiros en calles de la colonia Aragón. Los agentes que participaron en su captura contaron a Crónica que en aquel entonces este hombre decía llamarse Luis Fernando Verver Ocampo y decía ser ingeniero civil de la UNAM. Este hombre perteneció a la brigada de Fusileros Paracaidistas del Ejército Méxicano y después llegó a ser comandante del batallón de radiopatrullas del Estado de México. Aún como policía, Ríos Galeana comenzó con su carrera delictiva. Su primer asalto lo cometió en enero de 1978 a un banco en Naucalpan, Estado de México. Con sus conocimientos de policía formó una banda con la que atracó decenas de bancos, secuestró y asesinó a comerciantes y empresarios, y también a policías que buscaron detenerlo. En 1983 fue capturado y encarcelado en el Centro de Readaptación Social del estado de Hidalgo, de donde se fugó meses después. Un año más tarde fue detenido en un asalto bancario frustrado. Fue encarcelado en la penitenciaría de Santa Martha Acatitla, pero de nuevo se escapó. El 22 de noviembre de 1986 se fugó del reclusorio sur cuando un comando formado por siete hombres y tres mujeres se presentó en las oficinas del juzgado 33, estalló una granada y robó los vehículos de las personas que ahí estaban. (Carlos Jiménez)

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