Saluda EU llegada y ayuda del Ejército Mexicano | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Saluda EU llegada y ayuda del Ejército Mexicano

El convoy del Ejército Mexicano al momento de cruzar la frontera por el puente Colombia-Solidaridad. El general de EU Joseph Prasek (izquierda) dio la bienvenida a su homólogo Francisco Ortiz. Fotos: EFE
Por primera vez en 159 años un convoy del Ejército Mexicano compuesto por de 45 vehículos y 165 efectivos ingresó ayer a territorio estadunidense para conducir una misión de ayuda humanitaria a miles de damnificados del huracán Katrina refugiados en Texas. Calificado como un hecho histórico por autoridades civiles y militares, los soldados mexicanos cruzaron la frontera en punto de las 8:00 horas locales por el Puente Internacional Colombia Solidaridad, al oeste de Laredo, Texas. La caravana militar al mando del general Francisco Ortiz Valadez, transporta todo lo necesario para alimentar hasta a 7 mil personas tres veces al día durante un mes. Asimismo, acompañan al convoy tres médicos cirujanos, tres dentistas, seis enfermeros y varias plantas para la purificación de agua. Entre las encomiendas que debe cumplir el contingente militar están las de desplegar su misión de ayuda entre los más de 5 mil damnificados albergados temporalmente en las instalaciones de la ex base de la Fuerza Aérea Kelly, al sur de San Antonio, Texas. ARRIBO. A su llegada a territorio estadunidense la caravana militar mexicana fue recibida por el general Joseph Prasek, subcomandante del Quinto Cuerpo del Ejército de EU, quien reconoció la valiosa colaboración de México ante esta contingencia. “Apreciamos la ayuda, ésta es una gran oportunidad de colaboración”, dijo Prasek en rueda de prensa conjunta con Ortiz Valadez mientras se realizaban las diligencias para el ingreso de las tropas mexicanas al vecino país. Prasek comentó que la ayuda humanitaria es importante porque muestra la colaboración de un país vecino “y eso es lo que los vecinos hacen. Estamos muy impresionados por la capacidad y el profesionalismo, del Ejército Mexicano para conducir este tipo de misión”, precisó. El general estadunidense también calificó el hecho como histórico dado que desde hace mucho tiempo no se daba este tipo de cooperación. PLAN DN-III. Por su parte, Ortiz Valadez explicó que una vez en la ex base Kelly, las tropas mexicanas aplicarán ahí los mismos procedimientos que se utilizan en el despliegue el Plan DN III en México, en ayuda de víctimas de algún desastre natural. Asimismo, refirió que los soldados mexicanos han tenido experiencias previas en misiones de ayuda internacional desplegada principalmente en Centroamérica y Sudamérica. Los soldados mexicanos recibieron a su ingreso un permiso especial para permanecer por 45 días en EU. El convoy fue inspeccionado en el cruce bajo la normatividad regular de la Oficina de Aduanas e Inmigración. Tras el paso de las tropas, el convoy enfiló por la carretera interestatal 35 rumbo a San Antonio, ubicado a unos 200 kilómetros al norte de Laredo. INTERES MEDIATICO. Mientras esto ocurría, imágenes del convoy militar mexicano por las calles de San Antonio causaron sorpresa entre los medios de comunicación estadunidenses y su movilización motivó una cobertura en vivo desde un helicóptero por la cadena CNN. “Es un desarrollo fascinante”, comentó al aire el conductor estrella de la cadena televisiva, Wolf Blitzer, quien señaló que desde la Guerra México-Estados Unidos en 1846-1848 no se veía un convoy militar mexicano en territorio estadunidense. Un helicóptero siguió el recorrido de los 45 vehículos integrantes de la caravana que cruzó la frontera con Texas cargada con víveres, brigadas médicas y cocinas portátiles para las víctimas de Katrina. Al menos 95 países del mundo han ofrecido algún tipo de ayuda para los damnificados del huracán que el pasado 29 de agosto devastó Nueva Orleáns, Luisiana, pero el convoy mexicano ha generado la mayor atención mediática. VECINOS. Sobre la colaboración militar mexicana, el subsecretario de Estado de EU, Roger Noriega, dijo que “esto es significativo, es bueno para las relaciones y para la gente que lo necesita”. Noriega señaló que a pesar de que la atención a las secuelas de “Katrina” complica la agenda legislativa del Congreso en el otoño, la Casa Blanca sigue comprometida a impulsar una reforma migratoria. “Será la decisión de la Casa Blanca, del presidente (George W. Bush) cuando mueven el paquete de reforma migratoria. Pero es algo con lo que el presidente está muy comprometido”, comentó. Hace 159 años entraron militares mexicanos a EU Esta es la primera vez en 159 años que un contingente de soldados mexicanos cruza la frontera y entra a territorio estadunidense. En esta ocasión lo hace para llevar ayuda humanitaria. La última vez que el ejército mexicano ingresó a territorio del vecino país del norte fue en 1846, cuando militares mexicanos llegaron hasta el norte del río Bravo, en Texas, un territorio que poco antes se había sumado a EU. México no reconocía en ese entonces al río Bravo como la frontera con el vecino país. Entre ambos países estalló entonces una guerra que en 1848 privó a México de la mitad de su territorio. Esta guerra nació de conflictos no resueltos entre México y Texas. Después de haber declarado su independencia de México en 1836, la República de Texas se anexó a Estados Unidos en 1845; sin embargo, las fronteras norte y sur de Texas permanecieron en disputa durante una etapa temporal de esta República. Ese mismo año crecieron las tensiones entre ambos países sobre los territorios cuando el gobierno estadunidense ofreció pagar la deuda mexicana a colonos estadunidenses si México permitía que EU le comprara los territorios de Alta California y Nuevo México, propuesta rechazada por el gobierno de México. Estados Unidos declaró que el límite de la frontera sur de Texas era el Río Bravo (conocido también como Río Grande); el gobierno mexicano mantuvo que este límite era el Río Nueces. El entonces presidente de EU, James K. Polk, ordenó al General Zachary Taylor establecer tropas entre los dos ríos. Taylor cruzó el Río Nueces, ignorando las demandas de retirada por parte de México, y marchó hacia el Río Bravo donde comenzó a construir el Fuerte Brown. La pelea entre ambas naciones inició el 24 de abril de 1846, cuando la caballería mexicana capturó uno de las unidades cerca del Río Bravo propiedad mexicana Después del primer encuentro en la frontera y las batallas en Palo Alto y en Resaca de la Palma, Polk solicitó una declaración de guerra, anunciando al congreso que los mexicanos habían “invadido su territorio y derramado sangre estadunidense en territorio de EU”. A raíz de esta situación, el congreso de Estados Unidos declaró la guerra el 13 de mayo de 1846. Los norteños y Whigs generalmente se opusieron a la guerra mientras que los sureños y los Demócratas tendieron a otorgar su apoyo. México declaró la guerra a EU el 23 de mayo de ese mismo año. EU no sancionará a quienes contraten a indocumentados víctimas de Katrina [ Agencias en Washington ] m El gobierno de Estados Unidos no sancionará durante al menos 45 días a quienes contraten a indocumentados que resultaron víctimas del huracán Katrina, indicó ayer el Departamento de Seguridad Nacional (DSN) en un comunicado. “No presentaremos sanciones contra empleadores por contratar a individuos que carecen de documentación legal y que fueron evacuados”, quienes de otra manera no podrían obtener empleo legalmente. Al final de esos 45 días el DSN “revisará esta política y hará otras recomendaciones” señaló la dependencia. El organismo señaló, no obstante, que los empleadores deberán completar un formulario, el cual exige a los patrones establecer la identidad de los trabajadores con documentos originales. Sin embargo, muchas víctimas del huracán carecen de esos documentos debido a que fueron evacuadas de sus hogares éstos fueron destruidos. Al respecto la Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que por la situación de desastre no podrá proporcionarse la documentación migratoria requerida normalmente por la Ley de EU para las contrataciones. Las multas por contratar a empleados sin documentos de residencia legal en el país fluctúan entre 5 mil y 30 mil dólares por persona. La medida se tomó debido a que las autoridades estiman que muchas de las víctimas del huracán son indocumentados pobres que no pudieron escapar de la zona de la tragedia, sobre todo de origen mexicano y hondureño. Listas, 25 mil bolsas para muertos La ciudad de Nueva Orleáns se ha convertido en un maloliente pantano donde policías y militares continúan socorriendo a damnificados, mientras tienen preparadas 25 mil bolsas de plástico para cadáveres. Y es que aunque el jefe de la policía, Eddie Compass, ha dicho que “nuestra prioridad es salvar vidas”, cada vez es más frecuente encontrar cuerpos sin vida desperdigados por las calles. En la imagen, dos cuerpos cubiertos con una lona marcada flotan en el agua bajo el puente de la carretera interestatal 10 en Luisiana, cuyos residentes se enfrentan a una evacuación obligatoria después de que se haya considerado que la ciudad es inhabitable. Foto: EFE. Piden autoridades a los medios no exhibir los cadáveres Las autoridades estadunidenses aconsejan a los medios de comunicación no exhibir los cuerpos de las víctimas de las inundaciones en Nueva Orleáns, provocando la crítica de expertos, que denuncian el deseo de minimizar el fracaso del gobierno en las operaciones de socorro. La solicitud de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) de “no mostrar imágenes de personas fallecidas” se inscribe en la línea que siguen las grandes cadenas de televisión de Estados Unidos de no emitir imágenes violentas luego de una tragedia. Las grandes cadenas televisivas se han abstenido en su mayoría de emitir ese tipo de imágenes, al igual que tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, ocasión en la que no mostraron cuando la gente se tiraba por las ventanas de las torres gemelas del World Trade Center para no perturbar a la audiencia y perder clientes. Sin embargo, diarios estadunidenses han publicado algunas fotos de cadáveres flotando en Nueva Orleáns, ciudad anegada tras las inundaciones que provocó el paso del huracán Katrina, mientras que diferentes agencias de noticias divulgaron fotos de víctimas no identificables, lo que desató una ola de cartas de protesta del público. “La prensa estadunidense es conocida por ser una de las más delicadas del mundo. Da muestras de mucha prudencia e incluso de auto censura”, consideró Larry Siems, responsable del PEN American Center para la libertad de expresión, quien asegura que la solicitud de la FEMA “es claramente ilegal y atenta contra la libertad de prensa”. Sueños y lujos en el gran vertedero de Nueva Orleáns Sin otra cosa que llevarse a la boca, como no sea comida del ejército, sin lavabos, camas, agua para lavarse y rodeados de un olor pestilente, la vida es dura para los que han de quedarse en el gran vertedero que ahora es Nueva Orleáns y que aún es refugio de damnificados. Finis Shelnutt, dueño del edificio donde se aloja el restaurante de comida “creole” Patout’s, en el Barrio Francés, degustaba esta semana, en una mesa improvisada frente al local y al lado de un montón de fétida basura, un caldo con pollo. Shelnutt extraía cucharadas de pollo de la bolsa de plástico marrón que distribuye el ejército con comida que se calienta automáticamente en contacto con el agua. “Está exquisito —señalaba sarcástico—, igualito que el que servimos nosotros”. La brocheta de ostras, las gambas “remoulade” o los champiñones rellenos que dan fama al restaurante en una ciudad que era conocida por su exquisita gastronomía son, por supuesto, un lejano recuerdo que cuesta evocar entre los efluvios de los desechos. LUJO. Ahora, el mayor lujo para los miembros de los grupos de rescate y la prensa de a pie —esto es, los que no se alojan en los autobuses de las grandes cadenas de televisión, donde parece que no pasan ningún apuro— son los perritos calientes (hot-dogs) y bolsas de papas fritas con sal y vinagre que el martes pasado comenzó a despachar la organización filantrópica Salvation Army (Ejército de Salvación). “¿Puedo comer más?” preguntaba en el quiosco del Salvation Army Gerardo Mora, fotógrafo de esta agencia, harto de las galletas saladas con queso y latas de atún con un pan transformado en una masa chiclosa que ha sido el principal menú de la semana. Entre el calor inclemente de Luisiana, la humedad y las ráfagas de olor a muerto que constantemente sorprenden a los pocos que circulan por las calles saturadas de restos de todo tipo y excrementos, la comida no es una prioridad. SUEÑO. En cambio darse una ducha, refrescarse un poco y, mejor todavía, lavarse bien donde ha salpicado ese agua infecta, es un sueño que no puede cumplirse en Nueva Orleáns. Salvo que se pertenezca, claro, a uno de los mencionados equipos de televisión que parecen estar como en su casa. A los reporteros que se arriman al furgón de la cadena ABC News para “chupar” de su conexión inalámbrica a internet les corroe la envidia cuando vislumbran las camas en el interior, la salita con monitores de televisión y los productores con aspecto relativamente fresco. La precariedad es tal que se celebra la visión de unos retretes portátiles que se colocaron recientemente en la calle del distrito financiero frente al hotel Sheraton, donde está ubicada la prensa. Periodistas, policías locales y personal de emergencia se lavaban los dientes frente a estos retretes el martes pasado por la mañana. También los hay, aparentemente recién colocados, frente al Centro de Convenciones, el lugar donde a principios de semana se encontraron docenas de cadáveres en un refrigerador apagado. Pero usar estos retretes en un lugar donde quedan se amontonan los restos de humanidad concentrada —colchones sucios, comida, sábanas y hasta una silla de ruedas donde, misteriosamente, permanecen los zapatos y una mochila colgada— no es para los remilgados. En estas condiciones no es de extrañar que los médicos recomienden la pronta salida de Nueva Orleans. Cae a niveles mínimos la popularidad de Bush La popularidad del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, cayó a su nivel mínimo histórico del 41 por ciento, en relación con el último sondeo aplicado en julio pasado cuando contaba con el 46 por ciento de aceptación. La perdida de puntos en las encuestas es reflejo de la tardía reacción de su gobierno ante el desastre que dejó el huracán Katrina, revela una encuesta publicada ayer por la firma Zogby America. El sondeo, aplicado el martes y miércoles pasados a mil 157 personas de todo el país, muestra también que la mayoría de los entrevistados —el 69 por ciento—, cree que la Cruz Roja respondió mejor a la contingencia generada por el ciclón que el gobierno federal, frente al 17 por ciento que opinan lo contrario. Asimismo, Katrina también provocó un incremento del pesimismo sobre el rumbo de EU, ya que una mayoría del 53 por ciento de los entrevistados opina que el país avanza en mala dirección frente a un 42 por ciento que asegura que va bien. FONDOS. Por otra parte, la Cámara de Representantes de EU aprobó ayer una segunda partida de fondos de emergencia para las tareas de rescate y reconstrucción en la zona devastada por valor de 51 mil 800 millones de dólares. Con 410 votos a favor y 11 en contra, la Cámara baja aprobó el paquete de ayuda, que pasó ahora al Senado, donde se prevé sea aprobado hoy. CONDENA. En tanto, cerca de 150 personas, incluidas tres mujeres desalojadas de Luisiana, se manifestaron ayer frente a la Casa Blanca con carteles que acusan al mandatario de no hacer lo suficiente por las víctimas. “Quiero saber lo que el gobierno va a hacer ahora (...) estoy muy enojada”, dijo Michelle Augillard, una estudiante negra de Nueva Orleáns que dejó la ciudad antes de la tragedia. Detrás de ella, los manifestantes convocados por “Move On”, un grupo de asociaciones que se oponen al presidente y que gritaban “¡Destituyan a Bush!”, exhibían carteles azules y amarillos en los que se leía “¡Vergüenza!” y “Ayuden a las víctimas del ciclón”. Sobre este asunto, la oposición estadunidense lanzó una batalla política para exigir una comisión investigadora independiente que garantice claridad sobre los errores cometidos por la tardía labor de rescate en Nueva Orleáns, Luisiana, Alabama y Misisipi. Los demócratas rehusaron participar en una comisión investigadora especial del Congreso, anunciada el miércoles por la plana mayor republicana, que la presentó como un equipo bipartidario.

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