La Crónica de Hoy | Homo cinefilus

Homo cinefilus
Fernando Bañuelos Medina | Opinión | Fecha: 2005-10-07 | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 14:51:41
Hoy se estrena, prueba de fuego ante el público mexicano, BATALLA EN EL CIELO (Reygadas / México, Bélgica / Alemania 2005), la película que hace dos entregas les comentamos ampliamente en este “HOMO CINEFILUS”. Esa que se inicia con una brutal felación que resume, metafórica y filosóficamente, el enfrentamiento de dos Méxicos opuestos. BATALLA EN EL CIELO, es también esa cinta donde no hay actores profesionales, una de la cuales, en la vida real, Berta Ruiz, vende gelatinas en el metro Potrero para ganarse la vida y donde Marco, el protagonista, se masturba durísimo contemplando, absorto, instalado en la catarsis, un partido de la mexicana Liga de Futbol. Muchas cosas han pasado desde que nos aventamos la crónica completa de esta obra cinematográfica que sin duda perturbará consciencias y removerá relicarios. Una de ellas fue que entrevistamos a Carlos Reygadas en el “roof garden” de un hotel-concepto enclavado en la Condesa. Para empezar la plática, dijo estar muy de acuerdo con lo escrito aquí; “pillaste muy bien la idea Bañuelos”, me dijo. Dejando de lado los auto guayabazos, nos fuimos de espaldas cuando nos enteramos que la escena inicial, la del felatio, fue suavizada, difuminada, para su exhibición comercial. El que esto escribe aún no se recupera del impacto visual que le causó ver, en una función de prensa, sin ambages, una escena de sexo oral en una película mexicana, no sólo por el hecho físico, sino por las connotaciones que de ahí se desprenden. Durante la entrevista con el realizador nos expresó, para justificar el difuminado, que esa escena impedía que se contemplara el mensaje, la propuesta visual, temática e ideológica del resto de la cinta. Por su parte, la distribuidora “ARTECINEMA-DISTRIMAX”, curándose en salud, anunció oficialmente que la decisión de mutilar —no se le puede llamar de otra manera a este hecho— “BATALLA EN EL CIELO” fue del propio Reygadas. “A otro perro con ese hueso”, sabemos de buena fuente que el director está enojadísimo y que la decisión de censurar fue de la distribuidora. Independientemente de quien sea la responsabilidad, el solo acto resulta atentatorio. Una falta de respeto al público mexicano y una demostración más del puritanismo, ese infecto prurito de nuestras actuales autoridades. También es la irrefutable prueba de otro cáncer que corroe a los medios de comunicación: la autocensura. En estos tiempos, en los que supuestamente subyace la tan manida “libertad de expresión”, pero en los que en realidad vivimos bajo el eterno gatopardismo (IL GATTOPARDO / Visconti / Italia / Francia / 1963), “que todo cambie, para que todo siga igual” y la política informativa de este país se sigue dictando desde Los Pinos, la censura a BATALLA EN EL CIELO es una mancha más en el tigre de la simulación bajo la cual trabajamos. En este mismo tenor, mi amigo Joaquín Rodríguez me comentó que ya había, después de una larga plática a corazón abierto por parte de ambos, hecho las paces con Carlos Reygadas, después del desencuentro y el trenzón en Cannes. Joaquín sostiene que Carlos sí dijo, después de no ganar la Palma de Oro, que la edición 58a versión del festival era “mucho pedo y poca caca”. Asegura también Joaquín que el realizador lo mandó amenazar, ¿De qué?, no nos lo dijo. Limadas las asperezas, la frase, el desatino y sus consecuencias pierden sentido. El amigo Rodríguez me pidió no escribir más sobre estos ditirambos, pero yo nunca le ordeno a nuestro colega qué redactar, entonces que él no se abrogue el derecho de indicárselo al “HOMO CINEFILUS”. 2.- A punto de viajar a Morelia, les debo a ustedes lectores, una aclaración. En la edición pasada de esta columna, aseguramos como exclusiva que el Tercer Festival Internacional de Cine de esa ciudad, sería inaugurado con la exhibición de la película EL JARDINERO FIEL (The Constant Gardener / Meirelles / GB / EUA / 2005). La cancelación de la visita de Rachel Weisz, la actriz que da vida a Tessa Quayle, la activista de los derechos humanos, asesinada en el norte de Kenia, obligó a los organizadores de la muestra a cambiar la cinta inaugural. Ante la segura presencia del guionista mexicano Guillermo Arriaga, ganador, él sí y sin polémica, de la Palma de Oro en el rubro del guión, y la probable visita del productor, director y protagonista Tommy Lee Jones, ganador también en Cannes como mejor actor, decidieron abrir con LOS TRES ENTIERROS DE MELQUIADES ESTRADA (Lee Jones / EUA / 2005). ¡Enhorabuena bohemios! 3.- Mi señora madre me lanzó una terrible reprimenda y la velada amenaza de desheredarme. Lectora azarosa del “HOMO CINEFILUS”, lo lee, me confiesa, cuando se lo lleva una vecina ya que a ella le da, de plano, flojera, buscar LA CRONICA DE HOY en el puesto de periódicos. La autora de mis días me cajeteó, sin ninguna calidad moral, debido a su “hueva” manifiesta, porque cuando firmo esta calumnia, no aparece su apellido. EDIPO REPRIMIDO (Allen / EUA / 89) que soy, la obedezco y desde hoy escribo el Medina que faltaba. “A tus órdenes, mami”. También Tita, mi mujer, hurgando en las profundidades del conflicto psicológico madre-hijo no resuelto y llevado hasta el paroxismo, me atenaza cada que consigue en Oaxaca, tras una feroz búsqueda con tal de leer a su charro vengador, con la demanda de que la foto donde aparezco agarrándome mi carita, “como mago de espectáculo barato anunciándose en un cabaret de quinta”, dice ella, no le gusta. Tita, picándome los ojos y con ese espíritu insistente, puntilloso y demoledor que la caracteriza, me pide que le diga a su vez a Elvira, que ponga la foto donde estoy de perfil. Peticiones comentadas y concedidas por parte de paciente, comprensiva, solidaria y admirada jefa. A ustedes, amables lectores, mil perdones por esta disgresión de carácter personal, que forma parte del cotidiano deschongue con mi mamita, quien ya cansa a los habitantes del condominio de Insurgentes Centro, presumiendo a su bodocote en las páginas de este respetable diario y con Tita, que desde la verde Antequera, vigila, sigilosa y estrictamente, los párrafos que escribe su ausente amado. ¡Chale, qué mandilón soy! Dudas, quejas,comentarios: ferbanmx@yahoo.com.mx
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