Por debajo del agua, médicos alópatas recomiendan tratamientos alternativos | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 12 de Abril, 2016

Por debajo del agua, médicos alópatas recomiendan tratamientos alternativos

En la actualidad un número cada vez mayor de profesionales alópatas recurre a prácticas de la medicina alternativa o tradicional, así lo reconocen médicos generales aunque de manera soterrada, pues no se atreven a reconocerlo, afirmó Jesús Reza, coordinador de Prácticas Comunitarias, Difusión y Servicios, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM. José Trinidad López, médico del IMSS asegura que “muchas veces lo hacen para tranquilizar al paciente”. En diversos centros educativos todavía se niegan a tratar este tema; sin embargo, a pesar de las descalificaciones oficiales existe una vigencia otorgada por la sociedad, recalcó Reza. En realidad, los facultativos se apoyan en una rama del conocimiento popular, por una cultura mágico-religiosa que posibilita su extensión en todos los aspectos. No obstante, resaltó, muchos de sus colegas esgrimen que si se considera que es contraria a lo establecido por el estatuto científico no es permitido acercarse ni hablar inclusive de ello. Sin embargo, consideró, la actitud es al contrario; precisamente por la profesión que se ejerce, en donde se involucra la ayuda a los demás, se deben formar puentes para vincular estos fenómenos con la ciencia. Además, la gente acude a ellas porque le ofrece soluciones; no son una panacea pero sí mitigan algunos de sus padecimientos; por ejemplo, la acupuntura ha reportado buenos resultados en problemas osteomusculares, migrañas, digestivos y de dolores de ciática, refirió. Este tipo de procedimiento es individualizado, pues los remedios se aplican de acuerdo con el entorno que rodea al paciente, mientras que la tradición alópata ha perdido esta característica y suministra un mismo proceso para una única enfermedad, dijo. No obstante, comentó, en la actualidad una de las grandes discusiones es si pueden considerarse alternativas o no, porque ese término implica una toma de decisión cuando se tiene la posibilidad de ir de uno a otro. En todo caso, el nombre que realmente se le debería dar es el de medicina subalterna. Estas opciones terapéuticas se recomiendan al depender de qué enfermedad se presente, pero al combinarse con una medicación alópata puede llamarse alternativa y complementaria, precisó. Es decir, abundó, se trata de que el paciente tenga la posibilidad de adicionar recursos y posibilidades, y escoger cómo solucionar cada una de sus dolencias. Sin embargo, la gente acude a ellas como opciones, no en términos de cuál es mejor que otra, sino porque algunas le resuelven problemas que otras no. Estas soluciones son de lo más diferente tanto en precio y forma de atención, como en el tiempo que se le destina al paciente y tratamiento. “Existe una amplia gama, como la herbolaria, fitoterapia, acupuntura, homeopatía, ozonoterapia, coloterapia, aromaterapia, masoterapia; hay gran variedad y además muchas veces se combinan”. Por ejemplo, mencionó, en herbolaria hay toda una experiencia en las comunidades rurales, y gracias a ella sus integrantes sobreviven a muchos problemas dermatológicos, de mordedura de insectos y animales venenosos, por mencionar algunos. Con la medicina tradicional la gente busca la cura de sus padecimientos y muchas veces éstos no son resueltos en su totalidad, pero cuenta mucho la atención personalizada, que en muchos casos actúa en beneficio de los usuarios. Al respecto el doctor José Trinidad López, médico general adscrito a la clínica 70 del Instituto Mexicano del Seguro Social dijo “si hay muchos colegas que están recurriendo a esas técnicas pero generalmente lo hacen para aliviar un poco el estrés del paciente, que con frecuencia quiere curarse en tres minutos, una enfermedad que lleva añoñs de evolución o descuido”. “Algunos médicos lo recomiendan porque están convencidos de sus efectos benéficos para la salud del paciente o porque ven en ellos un auxiliar para el tratamiento que se está llevando”, aseguró. Y agregó “yo en lo particular, no recomiendo a los pacientes esas técnicas de medicina tradicional o alternativas porque es algo que no conozco y que no puedo controlar, además muchas veces es administrado por personas que no son médicos y tampoco tienen una capacitación especial, sino que lo hacen irresponsablemente para ganar unos cuantos pesos” “Pero lo que no toman en cuenta es que su trabajo es con vidas humanas y no con plantas o automóviles, son personas las que se ponen en sus manos buscando un remedio para mejorar su salud”, finalizó. Remedios herbolarios * Aguacate: semillas, hojas y cáscaras. Cabello reseco, piel, desintería, parásitos e inducción del parto. * Alamo: yemas, tallo y hojas. Heridas, tos, bronquitis. * Anís: hojas. Empacho y dolor de vientre. * Árnica: Hojas. Hidropesía y fiebre. * Batamote: ramas, hojas y raíz. Sarna, mal olor de pies, evita la caída del cabello. * Caléndula: flor. Tumores y cáncer. * Capulín: frutos, hojas, corteza y raíz. Cólicos, estreñimiento, padecimientos respiratorios y tos. * Cardo: toda la planta. Dolor de muelas, diurético. * Cempasuchil: flores y hojas. Inflamación del estómago, fiebre y diarrea. * Choya: savia, fruto, tallo y raíz. Diarrea, dolor de muelas y asma. * Cocolmeca: corteza. Obesidad, gastritis y dolor de muelas. * Consuelda: raíz. Diurético, analgésico y cicatrizante. * Damiana: ramas y hojas. Gripa, dolor, impotencia y esterilidad. * Diente de león: raíz, toda la planta. Males hepáticos. * Epazote: toda la planta. Asma, disentería, parásitos intestinales y desalojo de lombrices. * Flor de manita: flores. Nervios, corazón y disentería. * Girasol: hojas. Dolor de cabeza, resfriado y llagas. * Gobernadiora: flores y tallo. Cálculos renales y vesiculares. * Gorolobo: corteza. Heridas, fiebre, dolor de cabeza, lumbago y artritis. * Hierba del zorrillo: raíz y hojas. Fiebres y debilidad. * Higuerilla: hojas. Calentura. * Maguey: sabia, goma, raíz y hojas. Úlcera, dolor de muelas y caída del cabello. * Ortiga: parte aérea. Reumas y mala circulación. * Pingüica: fruto, hojas y raíz. Enfermedades renales. * Sábila: hojas. Golpes o inflamaciones. * Toronjil: toda la planta. Susto, indigestión, nervios, corazón, insomnio y úlceras. * Uña de gato: semilla. Epilepsia. * Zapote blanco: frutos y hojas. Insomnio, diarrea, úlceras y presión.

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