Norma Lazareno, derrotada por la muerte de su hija | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 12 de Abril, 2016

Norma Lazareno, derrotada por la muerte de su hija

Norma Lazareno, celebrará el noveno aniversario luctuoso de su única hija Paulina Lazareno (27 de junio), en una iglesia de Chimalistac, y afirma: “Mi última petición al morir, es que mis cenizas se mezclen con las de mi hija en una sola urna y nos coloquen en un nicho parroquial”. Mientras, el sacerdote de su colonia, le permitió llevar un mariachi, a fin de realizar una homilía festiva, llena de gozo, en la fecha señalada, pues reitera: “Quiero que mi Pau, me vea muy contenta”. Entrevistada por Crónica, destaca que lleva más de 24 meses que dejó el grupo Madres en duelo, debido a que ha vuelto a poner los pies en la tierra, se siente liberada, y asegura que no olvida “a mi pequeña” y aquella apatía por vivir desapareció. CONSERVA LAS CENIZAS. Desde hace nueve años, se transformó el cuerpo y alma de Pau en la vida de su señora madre Norma: “Yo no me separo de ella, sus cenizas están en mi casa. Hasta que yo muera, quiero que sus cenizas y las mías, se unan en una sola urna… Juntas por toda la eternidad”. UN EMBARAZO PERMANENTe (¿?). La actriz reconoce que sólo vive con dos personas de la servidumbre, desde el accidente automovilístico de su unigénita, comenta que se ha hecho a la idea de que: “Mi hija está dentro de mí. Simbólicamente volví a embarazarme…(¿?) Ya no se va a salir de mí. Me despierto, la saludo y le digo: ‘Vámonos hija a trabajar’ esto cuando acude a las funciones de Magnolias de acero. RETA AL MÁS VALIENTE A UNA PÉRDIDA SIMILAR. Al sostener que la ausencia física de una hija es: “Una herida, por siempre y para siempre”, desaprueba comentarios burlones en torno a las críticas sobre llorarle a un ser amado: “Es la pena más dolorosa y profunda, un hueco enorme, una herida que duele en el alma y corazón. Reto a cualquier madre o padre, que no ha perdido un hijo, a que trate de olvidar cuando una hija, se muere antes que ella o él. La vida no te da otra opción más que conformarse”. ELEGÍ, SEGUIR VIVIENDO CON el duelo. La ojiverde reseña que luego de pasar por un letargo de apatía y falta de ánimo por la vida:”Decidí no ser ni una mujer amargada, ni una mujer llorando por los rincones, ni que me diera envidia el éxito de las otras jovencitas, que eran compañeras de ella y que en este momento ya son figuras conocidas. Ahora me puedo dar el lujo, de poder ayudar a otras mamás que pasan por lo que me ocurrió a mí, en el grupo Madres en duelo, cuando acudo esporádicamente, al sentirme deprimida. Eso me levanta el ánimo un poco”. ¿CÁRCEL?, POR HACER EL BIEN. Uno de los pasajes más bonitos y altruistas de su hija Paulina, es que en vida tomó la decisión de donar sus córneas, lo cual su señora madre Norma, llevó al pie de la letra su última voluntad. Sin embargo, acepta: “Tengo ubicada a la niña, su nombre es María, quien estudia en una escuela de gobierno. Por terceras personas, le hago llegar cosas que sé le hacen falta”. Pero no la espía, porque la Ley, no lo permite, reitera ella muy segura. Cabe señalar, que la artista se ha convertido en un ángel anónimo para esta pequeña. Paulina (qepd) obsequió a esta niña un regalo que fue: ver, un don divino. A través de los años en el ejercicio de esta profesión, me he topado en incontables ocasiones con Norma Lazareno. Siempre guapa, arreglada, amable, con una carrera impecable. Sin embargo, la muerte de su única hija Paulina a los 19 años, la marcó por completo. A partir de entonces, Normita cambió. Su mirada se tornó triste, vendió su casa con un precioso jardín y hoy presentamos declaraciones confusas que reflejan el quebranto por la pérdida y el engaño en el que vive sumida. He conocido otras mamás actrices que han sufrido también la muerte de sus hijos. Sus reacciones han sido distintas en cada caso, todas, igualmente devastadas: la admirada Silvia Pinal, dueña de un temple único salió adelante, nunca la vi llorar en público. Lo mismo que su hija Sylvia Pasquel. Qué decir de Carmelita Salinas que no para de trabajar, quizá para no pensar en Pedrito (Plascencia), su único hijo varón. Recuerdo a Marcelita Rubiales, a quien por momentos pensé perderíamos, hundida en la desesperación, hoy ve brillar el sol. Talina Fernández, Shanik Berman; la lista es larga. Todas han tenido que proseguir su camino y deseo que Normita lo haga, que encuentre un compañero que le brinde estabilidad emocional y la ayude a superar la desaparición de Paulina. Si de algo sirve, estamos contigo, querida Norma.

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