El “cochinito” de López Obrador - José Contreras | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 12 de Abril, 2016

José Contreras

El “cochinito” de López Obrador

Desde los inicios de la gestión de Andrés Manuel López Obrador al frente del Gobierno del Distrito Federal, se habló de la creación de un “cochinito” durante la administración de su antecesora, Rosario Robles, para financiar –se dijo entonces— la campaña de la ex gobernante a la dirigencia nacional del PRD. Pero al mismo tiempo que filtraba la información sobre el presunto desvío de recursos en que supuestamente incurrió Rosario Robles, la administración de López Obrador formaba su propio “cochinito” para financiar otra campaña, la presidencial. Parte de los recursos con los que fue engordada esa alcancía podrían tener su origen en las cuotas que les fueron retenidas desde el inicio del gobierno de López Obrador a 18 mil 546 trabajadores eventuales del GDF para darlos de alta en el ISSSTE, cuotas que nunca llegaron al Instituto. El 23 de octubre del año 2000 –a casi un mes de dejar el cargo— Rosario Robles firmó el oficio 0M/2460/2000 por el que se acordaba la incorporación de los trabajadores eventuales al ISSSTE. La administración de Robles terminó el 5 de diciembre del 2000 y fue a la de López Obrador a la que le correspondió concretar la afiliación de los trabajadores eventuales al Instituto. Las autoridades del DF descontaron las cuotas a los trabajadores eventuales pero no entregaron las cuotas al ISSSTE, lo que motivó que el 7 de mayo del 2001, el jefe de Servicios de Emisión y Cobranza de la Tesorería General del Instituto, Alejandro Téllez Caballero, enviara el oficio número 125.1/222 a las unidades administrativas del GDF. En el oficio, el funcionario solicitó “cubrir los adeudos por capital e intereses a partir de la primera quincena de octubre del 2000” y no contravenir diversas disposiciones del Código Fiscal de la Federación, de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos y de la Ley del ISSSTE. Alejandro Téllez recordó a las autoridades capitalinas que el convenio firmado en noviembre del 2000 las obligaba a retener al trabajador el 8 por ciento de su salario como cotización y que la aportación patronal sería del 12.75 por ciento. Precisó que se deberán realizar aportaciones quincenales a más tardar los días 10 y 25 de cada mes y advirtió que en caso de no cubrir el adeudo tendrían que pagar un interés equivalente al costo porcentual promedio de captación de recursos del sistema bancario. El Gobierno del Distrito Federal nombró a Ricardo García Sainz —asesor personal del jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador— como negociador ante el ISSSTE para tratar de resolver el conflicto por la falta de pago. El 12 de junio del 2001, el director general de Administración de Personal de la delegación Gustavo A. Madero emitió el oficio DGAM/DGA/950/01 en el que asegura que durante una reunión sostenida el 6 de junio de ese año, “se recibió por primera vez la instrucción verbal de no pagar en tanto se definieran las negociaciones que encabezaba García Sainz”. En el transcurso del 2002, el ISSSTE envió oficios a las 16 delegaciones y a las unidades administrativas del GDF, en los que advierte de que tendrán que pagar intereses moratorios. Los directores generales de administración de las 16 delegaciones sostuvieron varias reuniones entre 2002 y 2003 con el oficial mayor del GDF para tratar de encontrar una solución a la falta de pago y a los constantes requerimientos del ISSSTE, pero los encuentros fueron infructuosos. El 9 de septiembre del 2003, los titulares de Recursos Humanos de 14 delegaciones suscribieron un documento en el que dejaron constancia de la falta de definición de la administración central para cumplir con los pagos al ISSSTE y declararon que las demarcaciones “no serán responsables por la inobservancia de un procedimiento inexistente”. El ISSSTE informó a este columnista que el convenio de incorporación de los trabajadores eventuales del GDF fue cancelado unilateralmente por el Instituto en abril del 2006, ante la falta de cumplimiento por parte de la autoridad capitalina. No se sabe en dónde quedó el dinero de las cuotas que les fueron retenidas a los trabajadores ni cuál es su monto, pero la falta de claridad sobre todo este proceso, que tuvo su arranque cuando Gustavo Ponce Meléndez era el secretario de Finanzas del GDF, genera muchas suspicacias. El dinero retenido a los eventuales y los recursos obtenidos a través de otras fuentes mediante el chantaje, la extorsión y otras maniobras –según la denuncia que el PAN presentó el pasado miércoles en la Fepade— formarían parte del “cochinito” que nutre de recursos a la costosa campaña de López Obrador. expedientepolitico@yahoo.com.mx

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