Eduardo Noriega, nostalgia de una época | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 12 de Abril, 2016

Eduardo Noriega, nostalgia de una época

Profesional. En la década de los 40 brilló con luz propia, gracias a sus caracterizaciones en la industria cinematográfica. Foto: Alejandro Isunza
[ Alma Rosa Camacho ] El 25 de septiembre próximo el primer actor don Eduardo Noriega, cumple 90 años de vida y 65 años dedicado a la actuación, con el corazón en la mano confesó: “No fue posible lograr mi obra cumbre, lo que hice me agradó. Aunque uno como actor nunca está satisfecho con su trabajo. Todas las artes son así. Nos volvemos demasiado exigentes y nunca se encuentra la perfección”. Noriega lamenta que dentro de la industria cinematográfica nacional, nunca contempló la posibilidad de dirigir películas: “Me quedé con las ganas”, pero logró ser productor del filme Dos caras tiene el destino y eligió a Miroslava como protagonista, dando vida a una “aristócrata, elegante y llena de personalidad”. SIN CARÁCTER COMERCIAL. El actor capitalino destacó que en la Época de Oro del Cine Nacional: “Era muy difícil llegar a director o productor, porque se debía tener un sentido de lo comercial y muchas ganas de luchar. Esa cinta fue mi debut y despedida como director porque como productor desanimé a mis socios. En ese tiempo la distribución era un monopolio y los estrenos de las cintas se demoraban, por lo que había pérdidas en la recuperación de la inversión. Sólo lo lograban los grandes grupos de productores, los más conocidos y que acaparaban la distribución”. SU PASO POR HOLLYWOOD. Después de cinco años de estar inmerso en la actuación en películas mexicanas, allá por 1940, recuerda que llegó su golpe de suerte, su gran oportunidad para entrar de lleno a La meca del cine, al sueño de todos: Hollywood: “Gracias a mi amigo el periodista Pepe Romero quien trabajaba para el periódico The News, que me contactó con el magnate Charles Koener, presidente de la RKO Radio Pictures, él me contrató. Sin embargo, luego de sortear el papeleo para residir en Estados Unidos, Koener, perdió la vida y seguí negociando mi estadía con Peter R. Bond. Entre 1946 y 1957, Noriega logró papeles en cintas como Honey moon in México, Tycoon, Rose of Santa Barbara, Simbad, the sailor, El paso de la ciudad turbulenta, Furia en el paraíso, Santos el magnífico, El monstruo de la montaña hueca, Las siete ciudades de oro, El sol sale para todos y Una historia del Oeste. MÁS GALÁN QUE VILLANO. Durante la conversación, señaló que él en su vasta filmografía, se mira más como galán que como villano. De hecho, el público lo ubica así en el personaje de El papelerito al lado de Amanda de Llano, o bien, como un vividor cuando actuó con María Antonieta Pons. ELLAS ME ESCOGIERON A MÍ. Al interrogarlo sobre con cuáles de las actrices de la época flirteó o tuvo un romance, contestó: “El hombre no escoge, es la mujer quien elige. Entonces, eso de andar persiguiéndolas está bien para los perros, ¿no? Pero yo, francamente, nunca perseguí a ninguna compañera actriz. Tenía que haber cierta química para poder tratar de llegar hasta ellas”. —¿Tuvo romances con artistas de su época? —Dicen y es muy cierto que los caballeros no tienen memoria. Sólo puedo decir que tuve una muy buena amistad con muchas de ellas”. SUS FAVORITAS. Convencido, aseguró que sus mejores actuaciones las realizó en: Azahares para tu boda, donde alternó con Marga López y don Fernando Soler y en Dos caras tiene el destino con Miroslava: “Ambas son mis favoritas”. BUSCA EDITORIAL. Revela don Eduardo, que desde hace ocho años, lucha por publicar su autobiografía titulada Catarsis de un actor de la época dorada del cine nacional, cuyo borrador consta de 220 páginas y que la mitad será ilustrada con fotografías de su archivo personal. Triste y decepcionado de las editoriales mexicanas comenta: “Seguiré en la lucha hasta dar con quien quiera publicar mis memorias”. INMERSO EN EL ARTE DE LA PINTURA. Cuando no es requerido en las telenovelas, la más reciente fue La esposa virgen o en las miniseries de Mujer casos de la vida real ocupa sus ratos libres en la pintura al óleo, su motivo principal son los ángeles, arcángeles, retratos y gallos de pelea. También es floricultor, tiene un bello jardín repleto de rosas de diferentes colores y otras plantas como los cactus. Don Eduardo Noriega se casó en dos ocasiones, la primera con una norteamericana de nombre Donnalee Mumaw, que era asistente de un director en Warner brothers pictures, mamá de sus tres hijos: Eduardo (50 años), Ricardo (48) y Laura (42). Es abuelo de siete nietos. Su segunda esposa fue mexicana, falleció hace tres años y su nombre fue Linda Celis. Anecdotario María Félix: (Amok) “La conocí, gracias a su descubridor Fernando A. Palacios. Me la presentó en el restaurante Papagayo, como la más extraordinaria actriz, que ha aparecido en el firmamento del cine mexicano. Yo sería su galán en Aventurera. Era una mujer francamente imponente. En ese momento no tenía la voz gruesa, ni la ceja levantada, era una mujer sencilla y agradable. Traía un suéter y una falda. Esto fue en los 40. Finalmente no hicimos esa cinta y sólo coincidimos en la película Amok en 1944”. Elsa Aguirre: (Estafa de amor) “Era una mujer, como lo es hoy, preciosa; muy joven entonces. Se me caía la baba por ella”. Dolores del Río: (El niño y la niebla) “Muy dramática, muy disciplinada. Recuerdo que cuando filmábamos en Poza Rica, Veracruz, hacía mucho calor, a la hora de la comida ella se apartaba y se iba a su habitación del hotel. Me decían que lo único que tomaba era un vaso de boullón: extracto de jugo de carne y se acostaba a descansar. Siempre se cuidó mucho. Era una mujer inteligente, instruida, con una personalidad imponente”. Parte de su filmografía: La liga de las canciones con Mapy Cortés; Inmaculada con Charito Granados; Ladronzuela con Raquel Díaz de León; Un cuerpo de mujer con María Antonieta Pons; El zorro con George Hamilton; Flor de fango, con Sofía Álvarez; El camino de los gatos con Carmen Montejo; Una gitana en México, con Eva Calvo y Mimí Derba, entre otras.

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