El genoma del mexicano registra un mayor componente asiático | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 12 de Abril, 2016

El genoma del mexicano registra un mayor componente asiático

Diversidad. Las principales mezclas de razas que hay en México son la asiática, europea y africana.
Los mestizos, que son la mezcla entre grupos españoles e indígenas, integran el 80 por ciento de la población mexicana, donde el mayor componente es el asiático, explicó a Crónica Gerardo Jiménez Sánchez, del Instituto Nacional en Medicina Genómica (Inmegen) de la Secretaría de Salud. “La población del estado de Sonora tiene un mayor parecido con los caucásicos. En Guerrero y Veracruz, por ejemplo, predomina el componente asiático, en el resto de los estados de la República prevalece una mezcla de ambos así como del africano”. Sin embargo, abundó, “una vez que se cuente con el mapa genético, podremos determinar con exactitud los porcentajes exactos de mezcla de tipos caucásicos, indígenas, africanos y asiáticos en una persona”. Entrevistado durante el II Congreso Internacional de Medicina Genómica, celebrado del 25 al 27 de octubre en la Ciudad de México, Jiménez Sánchez señaló que los avances sobre el mapa del genoma del mexicano revelan que “se han detectado variaciones en el gene del receptor adrenérgico beta 1, que tiene que ver con la presión arterial”. “La variación de una sola letra en este gene da un riesgo mayor a padecer hipertensión”, abundó. Y es que de acuerdo con el genetista, “el 30 por ciento de los mexicanos tiene predisposición a padecer enfermedades como la diabetes e hipertensión”. Por ejemplo, dijo, “los japoneses y los chinos reportan una prevalencia del 13 por ciento mientras que los mexicanos tienen un 29 por ciento”. La población del estado de Sonora –cuyo principal componente es europeo—registra el mayor índice del país “con una prevalencia de hipertensión hasta del 35 por ciento”. Hallazgos. También hemos encontrado variaciones en genes que tienen que ver con el metabolismo del ácido fólico, “asociadas a diversos tipos de cáncer, defectos de tubo neural como espina bífida, preclampsia (hipertensión en la mujer embarazada), principalmente. Cuando cruzamos la base de datos entre los distintos estados que conforman la república mexicana, “hay estados que se parecen más a los caucásicos en frecuencias y otros más parecidos a los chinos y japoneses”. En los próximos años realizaremos una comparación en la base de datos de los diabéticos por estados “esto simplificará el trabajo para descubrir los genes mucho más rápido. Con un menor número de pacientes y a costos más bajos”. Investigaciones. La mayor causa de ceguera en los mexicanos mayores de 60 años es la degeneración macular, “la medicina genómica mundial ha descubierto genes que predisponen a esta enfermedad en los caucásicos de Estados Unidos; algunos de estos genes están en nuestra población pero hay otros que no se han descrito y que sólo están en los mestizos”, explicó Gerardo Jiménez Sánchez. Si bien la enfermedad es la misma, los genes que hay detrás son distintos, “sobre todo a la hora de elegir la terapia adecuada para tratar el mal. No es lo mismo importar el tratamiento de allá que desarrollar el nuestro”. Fármacos. Por lo que respecta al diseño de medicamentos a la medida, Gerardo Jiménez destacó que el Instituto ya elabora los primeros fármacos para quimioterapia en niños, principalmente contra la leucemia mieloide. De acuerdo con el genetista, en menos de cinco años podremos ver —en un lapso de dos a tres horas— con unas gotas de sangre quien responde a qué tipo de tratamiento, dijo. Otro de los proyectos que desarrolla el Inmegen es el de obesidad, “queremos comparar a la población obesa contra la que no lo es y encontrar los genes que predisponen a nuestra población a padecerla. Algunos genes se repetirán con los encontrados en otras partes del mundo pero habrá otros nuevos”. Japón, Korea, Hong Kong, Singapur, Islandia, Canadá, México, Estados Unidos, Reino Unido y Francia ya cuentan con su propio Instituto de Medicina Genómica y trabajan en el desarrollo del mapa de sus poblaciones para desarrollar fármacos a la medida de las enfermedades propias de la región. En materia de medicina genómica, México es el líder en América Latina e incluso, en los próximos cinco años se prevé que exporte sus conocimientos hacia otros países que lo requieran. El primer borrador del mapa del genoma de los mexicanos estará listo en la primavera de 2007. w En los últimos 30 años, la población modificó estilos de vida Los índices de obesidad se han incrementado en todo el mundo, sin embargo México sufre una epidemia de obesidad, esto tiene qué ver con los cambios de vida que la población ha tenido en los últimos 30 años, explicó a Crónica Philippe Froguel, del Instituto Pasteur de Francia. “A pesar de que la gente no hace cambios en sus hábitos alimenticios y de vida, algunos están más predispuestos a desarrollar obesidad, principalmente los niños”, abundó el genetista especializado en este grave problema de salud pública. Incluso, los mexicanos obesos tienen mayor predisposición a desarrollar enfermedades como la diabetes, hipertensión y cardiovasculares, abundó. “Hace miles de años, cuando no había los suficientes alimentos, el organismo del ser humano se hizo resistente a la falta de comida, actualmente no hacemos el ejercicio suficiente y comemos demasiado”. La medicina genómica está buscando descifrar los genes que ante la globalización pudieran predisponer a la obesidad, dijo “con ello México podrá incluso prevenir o curar este mal”. Uno de los hallazgos en la población mexicana es que “el gen que prevaleció durante muchos siglos, gracias al cual el organismo se hizo resistente a la falta de comida, ya no está presente en las personas”. w Farmacogenómica de la presión alta La prevalencia mundial de la presión alta varía del 24 al 35 por ciento en la población adulta, explicó Samantha Álvarez, del Cardiovascular Research Center. A pesar de los avances significativos en los tratamientos para esta enfermedad y de haber más de un centenar de antihipertensivos disponibles, menos de un tercio de los pacientes hipertensos son tratados adecuadamente, puntualizó. Las principales razones de los bajos niveles de control son la inadecuada adherencia de los pacientes, las reacciones adversas y la respuesta sub óptima a los medicamentos antihipertensivos. Sin embargo, los factores genéticos como la raza también juega un papel importante, dijo. La aplicación de estrategias genéticas para estudiar la naturaleza multifactorialy poligénica de la presión alta han llevado a un mejor entendimiento del comportamiento de la enfermedad. A través del conocimiento de las bases genéticas de la hipertensión y de las diferentes vías involucradas en la regulación de la hipertensión aretrial será posible individualizar el tratamiento para cada paciente. El éxito futuro de los estudios de farmacogenética depende del equilibrio costo-beneficio, la baja tasa de error y eficiencia que ofrezcan, concluyó la experta.

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