La Crónica de Hoy | Muestran rostros de niños de la calle en fotodocumental

Muestran rostros de niños de la calle en fotodocumental
Juan Carlos Aguilar García | Cultura | Fecha: 31-ene-07 | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 14:19:51
Tragedia. Daniel, un niño al que en un pleito le vaciaron su ojo izquierdo con el filo de una botella. Foto: OLIVIA VIVANCO
En 1999 Olivia Vivanco se embarcó en un proyecto que consistió en retratar los rostros de los niños que viven en las calles, producto del cual surgió el material del fotodocumental Presencias ausentes, que ahora, siete años después, exhibe en el Club Fotográfico de México. Atiborran las calles de la ciudad, aunque no todos se percatan; se les ve deambulando por cualquier colonia, solos o en grupo. Son los niños marginados, “los olvidados”, como los llamó Luis Buñuel, o las “presencias ausentes” como los llama la fotógrafa Olivia Vivanco, quien los conoce muy bien porque ha convivido con ellos. Es más, ha tejido lazos de amistad tan fuertes, que cada vez que recuerda la historia de Daniel —un niño que en un pleito le vaciaron su ojo con el filo de una botella— es inevitable que suelte una pequeña lágrima. Se trata de imágenes en blanco y negro que sacan del anonimato a estas personas que todos se esmeran en ocultar. “Hubo un tiempo que pasaba diario por la esquina de Bucareli y Morelos. Ahí conocí a unos chavos que vivían en la calle y empecé a cotorrear con ellos. Me contaron la historia de Daniel, un niño que perdió un ojo en la riña con un oficial, afuera del Bar Pacífico, donde taloneaba”, recuerda Olivia. “Me impactó tanto la historia que empecé a rondar esas calles para ver si me lo encontraba. Al final, lo vi justamente afuera del Bar Pacífico”. Cuenta Olivia que fue entonces que empezó a convivir con Daniel y su grupo por cerca de tres meses. “Después de un tiempo me involucré de tal modo con ellos que me metía al edificio abandonado en el que vivían. No sé, tal vez fue un poco de inconsciencia, porque no todos eran niños, había unos más grandes. Incluso la gente me decía ‘pero como te metiste ahí, te pudo haber pasado algo’”. Al principio, Olivia ni siquiera pensó en tomar fotografías, sino en convivir con ellos y conocerlos mejor. Cuando hubo más confianza decidió sacar la cámara, aunque reconoce que no siempre fue fácil platicar con ellos, pues “un día te aman y al otro te mientan la madre”. —Pero, cuéntame de Daniel, ¿cómo era? —Era un niño muy tierno pero muy reservado. Él nunca me contó lo que le había pasado en el ojo. Su historia es la de muchos, ya sabes, violencia en la familia, olvido... Al principio sus familiares lo buscaban en Bucareli, pero curiosamente después de lo que le pasó la familia nunca más volvió a verlo. AUSENTES. Menciona Olivia que el titulo de la muestra alude a que los niños que fotografió son como presencias que a pesar de estar todo el tiempo ahí, hacemos por desaparecerlos. “Es más fácil hacer como que no existen, están ahí pero nosotros nos encargamos de hacerlos ausentes”, dice. “Por eso mi idea, más que mostrarlos drogándose o en medio de la suciedad en la que viven, era verlos a la cara, a los ojos, y descubrir esa historia que hay detrás de ellos. Mi interés primordial era retratar simplemente niños”. En las placas se puede ver eso: caras sonrientes, emocionadas y alegres. Después de todo, por primera vez en su vida ellos son los protagonistas de la historia. Olivia, que ha realizado diversos reportajes sobre niños, comenta su interés. —¿Por qué lo exhibes apenas ahora, siete años después? —De algún modo sentía que traicionaba su confianza si exhibía sus fotos. Digo, al final fue más el tiempo que estuve conviviendo con ellos, que el tiempo que tomé fotos. Hubo un momento en el que me pregunté: ‘o me dedico a hacer labor social o a tomar fotografías’. 3c Presencias ausentes se estará presentando en el Club Fotográfico de México hasta el 23 de febrero. Londres 75–103. Entrada libre.
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