La Crónica de Hoy | Artistas marginados muestran su diversidad cultural en el DF

Artistas marginados muestran su diversidad cultural en el DF
Juan Carlos Aguilar García | Cultura | Fecha: 21-abr-07 | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 13:45:25
Resistencia. Quinteto Tango extremo, propuesta músical proveniente de Holanda, que se podrá escuchar dentro del Festival Ollin Kan.
El maestro José Luis Cruz no quita el dedo del renglón y, como hace cuatro años, dice sin recato: “No nos interesan los músicos comerciales ni los que están en el top del show business, sino aquellos que, a pesar de su calidad, permanecen marginados”. Ese ha sido justamente el sello característico del Festival Ollin Kan en estos tres últimos años y el que prevalece en esta cuarta edición, que del 26 de abril al 20 de mayo rescatará del anonimato a lo más representativo de las culturas en resistencia con exposiciones fotográficas, de pintura, conciertos y charlas. “El Festival Ollin Kan convoca a los mejores músicos del planeta, no a los comerciales, buenos o no, pues ellos tienen una estructura de mercadotecnia perfectamente armada para vender discos y fechas durante todo el año”, señala José Luis, director del Festival, quien espera recibir a 750 mil personas este año. Muestra de ello es la inclusión de agrupaciones como Cabezas de Cera, Radiad, Antidoping, Calzada de los Muertos, Salvador Zepeda & The Soul Zistem, enlistó José Luis, quien se mostró más que satisfecho por los logros obtenidos desde el primer festival, realizado en 2004. Y es que en este breve tiempo, el festival ha logrado posicionarse como uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad. La cifras son reveladoras: de los apenas 9 días y 60 actividades que se realizaron en la primera edición, ahora están programadas más de 200 actividades en 26 días. Participarán cerca de 700 artistas de cerca de 50 países del mundo —entre los que se encuentran 400 mexicanos— que se presentarán en 40 escenarios. Y haciendo honor a su nombre (Ollin Kan significa lugar del movimiento), las actividades no se quedan sólo en la delegación Tlalpan, sino que se mueven por las 16 que conforman el Distrito Federal y por las ciudades de Cuernavaca, Morelos; Guadalajara, Jalisco; y Ciudad Juárez, Chihuahua. Entre los recintos del Distrito Federal se encuentran el Faro de Oriente, el Zócalo capitalino, la Escuela Nacional de Artes Plásticas, el Teatro de la Ciudad, y hasta el Paseo de la Reforma, que fungirá como escenario de la multicularidad con un kilómetro de grabado. Con convencimiento de causa, dice José Luis: “Ollin Kan ha alcanzado tal madurez, que incluso varias disqueras independientes se han acercado a nosotros para solicitar un espacio físico dentro del festival, para poder exhibir y poner a la venta sus discos, libros y otros materiales que hablan de la cultura musical del mundo”. Finaliza José Luis Cruz: “Por principio es un festival que es absolutamente gratuito para el disfrute, como un derecho nuevo ciudadano, es un festival incluyente en donde estamos invitando a los músicos mexicanos que no han sido reconocidos anteriormente”. La programación está disponible en www.ollinkan.tlalpan.gob.mx Un festival sin fronteras, la meta Hace cuatro años, José Luis Cruz comenzó su aventura como director de uno de los principales festivales de la ciudad: Ollin Kan. En ese entonces, cuenta José Luis, muy pocos creyeron en él. Contados fueron los empresarios que se animaron a apoyarlo, “los demás, llenos de prejuicios, creyendo que se trataba de jóvenes drogadictos, prefirieron no hacerlo”. No obstante, el tiempo le ha dado la razón. Le ha ido bien. Tanto es así que para el próximo año ya sueña con extender el festival por todo el país y, para el 2010, hasta Latinoamérica y Europa. “Queremos un festival sin centralismos, sin dominar nada, y sin olvidar nuestro principal objetivo: impulsar la música mexicana. Mi deseo es exportar toda esa música, editar algunos discos, ese proyecto está la vuela de la esquina...”. Comenta que la idea de crear un festival con estas características surgió después de viajar por diversas partes del país y ver muchos festivales que cobraban por todo y que se hacían sin ningún sentido. “Algunos han criticado la festivalitis que hay en el país (más de 400), pero ojalá hubiera mil, siempre y cuando tuvieran sentido. Este lo tiene y además es gratis, para que toda la gente pueda asistir a las actividades que desee”.
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