La Crónica de Hoy | Tratan a mexicanos como esclavos en Canadá

Tratan a mexicanos como esclavos en Canadá
Moisés Sánchez Limón | Nacional | Fecha: 08-jul-07 | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 13:18:04
Foto: AP
Legalmente contratados cada año, 18 mil trabajadores agrícolas mexicanos son sometidos durante ocho meses a condiciones de esclavitud y olvidados a su suerte en granjas de Canadá, ante la indiferencia de los consulados de México en aquel país, que así se convierten en polleros, denuncian en entrevista los diputados federales Edmundo Ramírez Martínez e Irma Piñeyro Arias. Ramírez Martínez, legislador del PRI y secretario de la Comisión de Población Fronteras y Asuntos Migratorios de la Cámara de Diputados, acusa: “Los consulados mexicanos en Canadá trabajan como un gran pollero, sólo se preocupan porque los trabajadores agrícolas lleguen a su destino y se olvidan de ellos hasta que termina el contrato, sin importarles las condiciones, el pago o la explotación laboral de que son sujetos”. En tanto, Piñeyro Arias, diputada de la fracción del Partido Nueva Alianza e integrante de la referida Comisión legislativa, puntualiza: “Como país nos estamos convirtiendo en exportadores de mano de obra en calidad de polleros, además inmersos en una maraña de corrupción que arranca desde el momento en que se venden las solicitudes para los trabajadores agrícolas y hasta cuando las autoridades consulares mexicanas los dejan a su suerte en territorio canadiense sin explicación alguna”. Así, ambos se pronuncian por revisar y actualizar el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales en Canadá (PTAT) suscrito en 1974 por los gobiernos de esa nación y de México, para permitir el trabajo agrícola temporal de mexicanos en nueve de las 10 provincias canadienses. Pero Irma Piñeyro, diputada oaxaqueña, también exige investigar y clarificar la función de autoridades canadienses y mexicanas que han desvirtuado el objetivo original del PTAT. —¿En quée instancias hay corrupción en perjuicio de los solicitantes de contrato como trabajadores agrícolas en Canadá? —se pregunta a Piñeyro Arias. —En un tiempo se traficaba con las solicitudes y los contratos en la Confederación Nacional Campesina. Ahora ocurre especialmente a nivel de burocracia media en las delegaciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Por eso, insiste, “se debe investigar a fondo, porque mientras en México los solicitantes son víctimas de la corrupción, cuando adquieren el contrato llegan a Canadá y quedan segregados, en calidad de esclavos, los granjeros les recogen sus documentos y se los entregan sólo hasta cumplir el contrato, además no les otorgan ningún tipo de seguridad laboral y de asistencia médica, por ejemplo”. —¿Qué hacen los consulados frente a esta situación? —Las quejas no prosperan en los consulados. Incluso en el caso de que los trabajadores agrícolas mexicanos tengan accidentes no son atendidos por sus empleadores. Por ello, plantea, los dos países tienen que llegar a acuerdos y los diputados debemos tender puentes para aplicar en Canadá normas de protección a favor de nuestros connacionales y, por el lado de México, poner orden en los consulados y en las dependencias donde se trafica con las solicitudes y los contratos. OLVIDADOS. En tanto, Edmundo Ramírez Martínez, diputado federal priista por el estado de Hidalgo, acusa al gobierno de México de tener “prácticamente abandonados a su suerte a 18 mil trabajadores agrícolas mexicanos que viajan cada año a trabajar temporalmente a Canadá, pero que no cuentan con ningún tipo de seguridad social, médica y laboral por parte de sus empleadores ni de los consulados”. Explica que análisis legislativos y del Centro de Apoyo a Trabajadores Migrantes de la United Food And Comercial Workers, demuestran que hay una clara situación de indefensión laboral que enfrentan los mexicanos que cada año viajan a Canadá en el marco del PTAT. “Existe irresponsabilidad del gobierno federal en el PTAT, ya que la mayoría de los 18 mil mexicanos que viajan Canadá durante ocho meses están olvidados a su suerte. La protección consular prácticamente no existe ante casos de maltrato, explotación laboral y pésimas condiciones de vida que les proveen los granjeros canadienses”, expone el también coordinador del Grupo de Migración de la bancada del PRI. Hace unas semanas el diputado estuvo en Canadá. Y a manera de informe sostiene que “en muchas granjas de las regiones agrícolas de Ontario, Quebec y prácticamente todo el sur de Canadá, en este momento hay mexicanos y mexicanas que viven oprimidos, sin conocer sus derechos laborales, sin atención a su salud, con hacinamiento, sin alguna posibilidad de capacitación y desarrollo y sin seguridad social. Podemos decir que en calidad de esclavos”. En este tenor pondera al trabajo que realizan organizaciones no gubernamentales y sindicales, como la United Food and Comercial Workers (UFCW), pero que son bloqueadas por los consulados en “una clara muestra de negligencia de las representaciones mexicanas”. En el PTAT permite el trabajo temporal agrícola de jornaleros mexicanos en 9 de las 10 provincias canadienses. El gobierno de México participa a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) y su red de consulados en Canadá, su embajada en Ottawa, el Instituto Nacional de Migración y la Secretaria de Trabajo y Previsión Social que recluta a los trabajadores en cada entidad. Pero, resume el diputado Ramírez Martínez, “la coordinación interinstitucional en México es muy eficiente, pero estando los trabajadores agrícolas en Canadá, el apoyo es prácticamente nulo”. CASOS Y PROBLEMÁTICA. El diputado Edmundo Ramírez refiere la problemática a la que se enfrentan los jornaleros mexicanos en Canadá. A saber: —El servicio de atención a la salud, por enfermedad o accidente de trabajo es nulo, se deja a discreción del empleador, la barrera de idioma imposibilita la atención, en las clínicas de la áreas donde están las granjas, no hay personal de habla hispana. —Cuando el caso es severo los consulados para no quedar mal con el empleador, proceden a repatriar al connacional. —Acceso telefónico nulo; cuando lo hay es muy caro. —Servicio de envío de remesas caro, zonas alejadas y existen en las comunidades monopolios. —Inexistente transportación rural, o suburbana para el trabajador. —Conocimiento de sus derechos laborales y cómo pagar impuestos, escaso. Lo dejan a criterio del empleador. —No hay atención a la salud mental, alcoholismo, enfermedades de transmisión sexual. —En algunos casos la relación de los connacionales con la comunidad canadiense es áspera y poco armónica. —Repatriaciones prematuras y sin causa, muchas veces por las demandas legalmente expuestas. —Difusión de información equivocada por parte del Consulado. —No hay apoyo en la traducción para que los trabajadores soliciten recuperar gastos, tengan un problema médico o simplemente necesitar información. —Dificultad para contactar a las autoridades del consulado. —Por falta de información los trabajadores mexicanos no pueden tener programas del gobierno de Canadá, tales como “Workers Compensacion” (por accidentes de trabajo), el programa de jubilación, beneficios paternales, programas que no los reciben los trabajadores migrantes en Canadá por falta de información en el Consulado. Califica la Iglesia de “foco rojo” la trata de personas La directora ejecutiva de la Dimensión Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Leticia Gutiérrez Valderrama, aseguró que la trata de personas es la nueva problemática del siglo XXI. En rueda de prensa en la Casa de Apoyo al Migrante “Emaus”, señaló que la explotación de personas es un “foco rojo”, “es una explotación general en todas sus formas, y se hace en silencio”. Indicó que el Congreso de la Unión debe reformar el artículo octavo del Código Penal Federal, que sólo contempla la trata de personas como la explotación sexual infantil, sin tomar en cuenta a los adultos. “La trata de personas no se da únicamente en las fronteras y ciudades costeras, sino en todos lados, con la vecina, en la casa de al lado, en la propia casa, no es afuera, no es sólo en las fronteras”, dijo. Resaltó que en las zonas rurales y marginadas se registran más abusos de este tipo, hecho que preocupa a la Iglesia católica, que, dijo, no permitirá que la trata de personas obtenga más víctimas. Comentó que las estadísticas sobre el tema no son exactas, “prácticamente no las hay, aunque se manejan algunas, no hay una estadística creíble”. Gutiérrez Valderrama estuvo acompañada del obispo de la diócesis de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, y de la comisionada Estatal de Derechos Humanos, Noemí Quirasco Hernández.
Artículos de interés


Columnas
  | A-  | A  | A+

La Crónica de Hoy | Todos los derechos reservados ©2013 Powered by GYL Systems