La Crónica de Hoy | Lorenzo Zambrano, ¿monopolista o visionario?

Lorenzo Zambrano, ¿monopolista o visionario?
Marco A. Mares | Opinión | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 13:32:26
Leí y disfruté el libro que escribió la periodista Rossana Fuentes-Berain titulado Oro Gris, Zambrano, la gesta de Cemex y la globalización en México. Es un recuento puntual de la transformación de una empresa mexicana en una poderosa multinacional. Cemex se convirtió no en una más, sino en una de las tres más poderosas empresas cementeras del mundo y disputa actualmente el primer lugar. Sin duda es una hazaña lograda por el empresario regiomontano Lorenzo Zambrano. Zambrano ha mantenido un perfil muy bajo frente a la prensa mexicana y en paralelo a su compañía, se ha convertido en un empresario multinacional. La proeza empresarial de Zambrano, sin duda, destaca en los ámbitos nacional e internacional. También contrasta con el destino que tuvieron muchas empresas mexicanas que en el contexto de la apertura comercial en México sucumbieron en el intento de internacionalizarse. Zambrano, como otros magnates mexicanos, ha estado y sigue estando en el foco de atención pública y en la crítica generalizada que se hace a aquellos que presuntamente se han beneficiado del capitalismo de cuates, derivado del intensivo proceso privatizador del ex presidente Carlos Salinas de Gortari. Por ello resulta fundamental la investigación de Fuentes Berain en torno a Lorenzo Zambrano y su gesta empresarial. Porque precisamente al no ser una biografía autorizada libró incurrir en panegírico. Por el contrario, se trata de un ejercicio intelectual que obliga al lector a replantearse la imagen del empresario regiomontano. La periodista ahonda en el capítulo más sonado y difícil en términos mediáticos que ha vivido Cemex. El del barco-silo Mary Nour, con el que un grupo de personas (3 mexicanos asociados con dos españoles) intentó importar de Rusia a México un cargamento de cemento valuado en 1 millón 651 mil dólares, para aprovechar el diferencial de hasta 50 dólares por tonelada entre el precio local y los internacionales. Al final el barco estuvo varado 11 meses en el puerto de Altamira y no logró desembarcar su carga en México y se vio obligado a zarpar rumbo a África. El caso, aunque es un capítulo cerrado para Zambrano, se mantiene vigente a través de sendas investigaciones que realiza la Comisión Federal de Competencia, que preside Eduardo Pérez Motta y que está a punto de resolver. El Mary Nour es sin duda el más fuerte dolor de cabeza en materia de competencia que ha tenido Cemex, por lo menos ventilado en los medios de comunicación, y ha derivado en señalamientos y acusaciones contra Cemex y su capitán, de prácticas monopólicas. Sin embargo, el libro Oro Gris tiene la virtud de llevar a la reflexión sobre las acusaciones de monopolio y prácticas anticompetitivas contra Cemex y los orígenes y peripecias que ha enfrentado la cementera para llegar al lugar que hoy ocupa, en el contexto de la globalización económica. Rossana Fuentes Berain obliga a pensar si Lorenzo Zambrano es en realidad un monopolista o es un visionario. El recuento de la evolución de Cemex deja ver que el de esta empresa es un caso atípico, porque creció basada en una filosofía muy sencilla que se expresa en la frase: “con la leche se paga la vaca”. Y tal expresión implica que las empresas deben buscar su mayor rentabilidad y reinvertir. Ante la disyuntiva que ofrecía en el momento la apertura comercial que realizó unilateralmente el gobierno mexicano, Zambrano vislumbró que la empresa tenía dos caminos: comprar o vender. Decidió comprar para crecer y por ese camino hizo que Cemex pasara a ser una empresa con ingresos anuales por un valor de alrededor de 300 millones de dólares en 1985 a otra que factura cerca de 25 mil millones de dólares anualmente en sólo dos décadas. Lo que también es cierto es que Cemex ha competido en la cancha internacional. Por cuanto a los capítulos de prácticas anticompetitivas, la autoridad todavía está por definir si ha incurrido en ellas o no. De lo que no hay duda es de que el rigor periodístico de Rossana Fuentes Berain permite el ejercicio de reflexión en torno a Cemex. MEXICANA, ACUERDO SALOMÓNICO. Al final de la discusión entre la Compañía Mexicana de Aviación y la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación, habrá un acuerdo salomónico. Es decir, no serán los 25 millones de dólares en ahorros que fijó en su laudo la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, pero tampoco los poco menos de 20 que aceptaban los trabajadores. Se fijará una cifra de entre 22 y 23 millones de dólares. El hecho es que, independientemente del plazo fijado para la medianoche de ayer, en realidad es un plazo formal que implica que el laudo causa Estado. Pero de ninguna forma es un punto final o la clausura definitiva de las negociaciones. Correo electrónico: marcomares@hotmail.net.mx
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