La Ley del ISSSTE, primera reforma estructural del sexenio | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

La Ley del ISSSTE, primera reforma estructural del sexenio

En los primeros nueve meses de gobierno del presidente Felipe Calderón, el Poder Legislativo aprobó los cambios a la Ley del ISSSTE que permitirá aligerar la carga del sistema de pensiones, aunque desató protestas de diversos sectores. La primera reforma destacada fue avalada por mayoría el 23 de marzo de 2007 en la Cámara de Diputados y cuatro días después el Senado la votó, con lo que concluyó el trámite legislativo y fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de marzo. En su momento, Calderón indicó que la aprobación de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) demuestra que los acuerdos en política son posibles, que la democracia en México funciona y que los políticos se pueden poner de acuerdo para lograr los cambios que México necesita. Según estimaciones del ISSSTE, al pasar el sistema de las jubilaciones de sus afiliados a cuentas individuales se podrá reducir el déficit de 2.9 a 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). De no haberse aprobado la reforma para 2015 el gobierno carecería de los recursos para cubrir el pago de pensiones de los trabajadores, alertó el ISSSTE al salir en defensa de la legislación. En agosto de 2007 el gasto público para cubrir las pensiones del ISSSTE aumentó 9.4 por ciento debido al mayor número de pensionados y jubilados y por la actualización en los montos de las pensiones, lo que implicaba el desembolso de 25 mil 418 millones de pesos. El 7 de agosto el presidente defendió de nueva cuenta la legislación al señalar que se logró evitar que el instituto siguiera avanzando hacia la quiebra rumbo a un abismo financiero, que ponía en riesgo tanto a sus beneficiarios como a las finanzas de todos. Con la reforma las pensiones de al menos 2.6 millones de trabajadores del Estado serán administradas en cuentas individuales que podrán ser manejadas por un organismo estatal o por alguna entidad bancaria, según decidan los beneficiarios. Otro punto a destacar de la reforma es que elevará de manera paulatina la edad de jubilación, de los 51 años actuales como mínimo a los 60 en 2028, y aumentará de 3.5 por ciento a 6.1 por ciento en seis años las aportaciones para la jubilación. La votación de esa reforma provocó numerosas protestas de trabajadores, que se concentraron en los alrededores de las sedes del Legislativo en un intento por impedir la aprobación de la nueva reglamentación. Además de las protestas, que siguieron después de la entrada en vigor de la ley, casi 160 mil afiliados al ISSSTE presentaron recursos de amparo contra la ley, lo que condujo al Poder Judicial a instalar un juzgado auxiliar a cargo del juez José Manuel Villeda. No todos los amparos fueron aceptados y hasta mediados de agosto estaban siendo revisados por el Poder Judicial. El argumento toral de los recursos es que la nueva Ley del ISSSTE sería violatoria de los derechos a la seguridad social de los funcionarios públicos, suprimiría una serie de derechos para la jubilación y aumentaría de forma ilegal la edad para el retiro. El 18 de mayo de 2006 el presidente Calderón giró instrucciones para que el ISSSTE resolviera en tres meses el rezago que se presentaba en áreas como cirugías, en las que se presentaba un atraso de 50 por ciento; consultas médicas, con retrasos de 70 por ciento; y en estudios de gabinete, de 65 por ciento. A finales de junio, durante la presentación del Programa de Mejoramiento Integral del Hospital Regional General Ignacio Zaragoza el Ejecutivo federal informó que se habían realizado ya miles de consultas y estudios. El presidente Calderón añadió que antes de que concluyera el plazo de tres meses que había dado ya se había atendido a 40 mil pacientes del ISSSTE, el cual cuenta con 10.5 millones de derechohabientes. Otro factor por el que el ISSSTE también se veía afectado en sus recursos era que a mediados de año los gobiernos de varios estados aún debían sus cuotas; el Distrito Federal era el mayor deudor. Hasta julio de 2007 el monto por concepto de cuotas no pagadas por los gobiernos estatales era de mil 685 millones 908 mil pesos, según cifra difundidas por el Diario Oficial de la Federación. Ante esta situación el ISSSTE puso en marcha un programa en el que se alienta a los estados deudores a pagar en lo inmediato y así obtendrían un descuento o una condonación en los recargos por pago atrasado de cuotas. jigh

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