La guerra de las despensas - Marco A. Mares | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Marco A. Mares

La guerra de las despensas

En el contexto de la reforma fiscal se anticipa el estallido de lo que podría denominarse como la guerra de las depensas. Y es que se está armando gran revuelo en torno a la no deducibilidad de las prestaciones sociales de los trabajadores que dispone la recientemente aprobada reforma fiscal. No sólo son las empresas interesadas, es decir, las compañías dedicadas al negocio de vales de despensa: Accor, Prestaciones Universales (Si Vale), Prestaciones Mexicanas, Efectivale, Servibono y Sodexho las que están preocupadas por la no deducibilidad de las prestaciones sociales de los trabajadores. Son también las empresas multinacionales agremiadas en la poderosa Cámara Americana de Comercio conocida como la American Chamber, que dirige Larry Rubin y que preside Simón Díaz. Las compañías ahí integradas, representan al 85 por ciento de las empresas estadunidenses que realizan inversiones extranjeras en México. Estas compañías llegan a conceder hasta 20 por ciento del salario de sus trabajadores a través de las prestaciones sociales. En consecuencia les preocupa que las prestaciones sociales ya no sean deducibles. Como también les preocupa el tema del reenvío de utilidades a sus matrices, y la doble tributación. Y es que en la medida en que en Estados Unidos no existe un impuesto de control, en esa medida no está previsto el nuevo Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) aprobado por el Congreso mexicano. Por eso es que Larry Rubin está en un proceso de intensas y exhaustivas negociaciones al más alto nivel del gobierno de George Bush para que se reconozca la IETU en los tratados de doble tributación. Esta semana y la próxima serán definitorias pues Larry Rubin y Simón Díaz se reunirán con el subsecretario del Tesoro, de Estados Unidos, Michael Moncada, y el subsecretario del hemisferio occidental, Tom Shanon. Lary Rubin tiene buenas expecativas porque ya existe un antecedente de reconociiento de un impuesto de control, para el caso de Italia y ello podría favorecer las argumentaciones para el reconocimiento de la IETU mexicana. Pero lo que sí mantiene preocupada a la American Chamber es la no deducibilidad de las prestaciones sociales. LA NO DEDUCIBILIDAD ES EQUIVALENTE A IVA DEL 19% Para la Asociación de Sociedades Emisoras de Vales, A.C, la no dedubilidad en las prestaciones, es equivalente al impacto que tendría la aplicación del Impuest al Valor Agregado a una tasa del 19%. Es decir, la aplicación de la CETU equivaldría a gravar con IVA del 19% los productos básicos de los trabajadores del sector privado. De acuerdo con estimaciones presentadas por el Ejecutivo, para el 2008 el 60% de las empresas estarían pagando el IETU en lugar del ISR, de lo que se concluye que al menos 9 millones de trabajadores se verán afectados de manera inmediata en su régimen de prestaciones sociales. Con el IETU desaparece el estímulo que las empresas tienen para otorgar la previsión social. La no deducibilidad de las prestaciones va a contracorriente de lo que ocurre a nivel internacional. La tendencia es que la alimentación del trabajador se reconoce como un gasto deducible del impuesto al ingreso a cargo del patrón y como una prestación exenta para el trabajador. Así se reconoce en las legislaciones de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Venezuela y Uruguay, en América. Y en España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, República Checa, Rumania y Turquía, en Europa. En México la IETU propone gravar todo lo que reciben los trabajadores por conceptos de prestaciones sociales, por lo tanto gravará las despensas que ayudan en su alimentación y la de su familia. En México la prestación de ayuda para despensa está vigente desde hace 25 años. El vale para despensa es aceptado en cerca de 40 mil establecimientos a nivel nacional. Hoy la reciben 5 millones de trabajadores y beneficia a 20 millones de personas. En promedio cada trabajador recibe 600 pesos mensuales. Su deducibilidad para las empresas está topada a un salario mínimo general, por tanto no representa una deducción excesiva para el patrón ni un instrumento de elusión fiscal. Es la guerra de las despensas. ANECDOTARIO Dicen los que saben que José Luis Fernández Prieto, aquél que vendiera lo que hoy es la radiodifusora Imagen a Olegario Vázquez Aldir, en 75 millones de dólares, es el inversionista que está detrás de Jorfge Nehme, el propietario de A Volar. Eso dicen.***Y hablando de aerolíneas, aseguran que Moisés Saba pondrá una contraoferta sobre la mesa por Aeroméxico. Correo electrónico: marcomares@prodigy.net.mx

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