Pakal II permitirá descifrar técnica maya en la elaboración de máscaras | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Pakal II permitirá descifrar técnica maya en la elaboración de máscaras

Foto: Cortesía INAH
Durante más de 50 años, el suceso más relevante de la arqueología mexicana, el hallazgo de la máscara del rey Pakal II en Palenque, Chiapas, había quedado incompleto. Si bien es cierto que su descubrimiento marcó un antes y un después en la arqueología de nuestro país y de toda Latinoamérica, la “joya maya” era exhibida en el Museo Nacional de Antropología sin haber sido sometida antes a ningún proceso de restauración. Ahora que se concluyó su recuperación por parte de especialistas del INAH, hasta sentará las bases para conocer la técnica maya en la elaboración de otras mascarillas mortuorias. Lo que veía la gente en la sala Maya de Antropología era una máscara en “condiciones frágiles” que con el paso del tiempo había perdido su horizontalidad y verticalidad. Lo peor sucedió cuando comenzó, literalmente, a llorar plastilina. Se recurrió a este material para su montaje en Antropología, pero comenzó a derretirse luego de que su temperatura aumentara debido a los destellos de las cámaras fotográficas. El hallazgo de la máscara fue realizado en 1952 por el arqueólogo Alberto Ruz Lhuiller y desde entonces se exhibía tal y como el equipo de investigadores de la época creyó que debió haber lucido en la antigüedad. Hasta que la máscara —conformada por más de 200 pequeñas piezas— fue requerida para formar parte de la exposición Descubridores del pasado en Mesoamérica, organizada por Eduardo Matos Moctezuma en San Ildefonso, se decidió someterla a un riguroso trabajo multidisciplinario que tendría como meta recuperar su fisonomía original. Así, durante tres años, de 2000 a 2003, se realizó la recuperación del “rompecabezas verde”, presentándose los resultados el pasado jueves dentro del ciclo de conferencias “La Máscara de Pakal”, realizado en el Auditorio de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía Manuel del Castillo Negrete. Los resultados, a decir de los mismos especialistas involucrados, son excepcionales. La máscara de Pakal ya no se ve hinchada, ahora luce rasgos humanos con tanta exactitud que “podríamos hablar de un retrato”, consideró la coordinadora de la restauración Laura Filloy Nadal. “El resultado está a la vista. Ahora tenemos un rostro que ahora sí tiene proporciones humanas. Podemos estar seguros que los artistas mayas de palenque trabajaban el rostro humano con una certeza impresionante. A través de la máscara podemos conocer perfectamente cómo era el rey Pakal”, dijo. MONTAJE. De acuerdo con la especialista, Ruz Lhuiller hizo un primer montaje en 1952, pero no quedó conforme. Así que en 1954 realizó otro, sin que obtuviera resultados satisfactorios, por lo que decidió llevar la máscara a la ciudad de México en 1955. En un nuevo intento de restauración hecho por Francisco González, el más difundido, se eliminaron las orejas, mientras que la disposición de los ojos se invirtió. La parte alargada quedó hacia adentro y se volvió un rostro más geométrico, poco parecido al de la práctica palencana. “Después de tres años de trabajos y múltiples estudios conocimos los materiales de las que estaba hecha la máscara, como la obsidiana y el jade, que provenían desde Guatemala. El estudio del mosaico nos ayudó a entender cómo se armó las máscara, lo cual nos habla de un conocimiento técnico sorprendente para el clásico tardío”, comentó Nadal. “Esta restauración —en la que por primera vez intervienen arqueólogos, antropólogos, historiadores del arte, restauradores y museógrafos— es importante porque permitirá crear una técnica de análisis que será aplicable a otras máscaras mayas”, finalizó.

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