La Crónica de Hoy | Ormeño, guardameta que vive para el futbol

Ormeño, guardameta que vive para el futbol
Carlos Horta | Deportes | Fecha: 29-nov-07 | Hora de creación: 00:00:00 | Ultima modificación: 16:19:33
Experiencia. El legendario portero y entrenador peruano sabe de lo que habla. Foto: NICOLAS TAVIRA
Conocedor del futbol, grande en los tres palos, protagonista en el balompié argentino, donde se forjan los magnos porteros. De figura espigada y poseedor de una experiencia vasta, Walter Ormeño Arango visitó las instalaciones de La Crónica, donde señaló lo importante que ha sido el futbol en su vida. Ormeño, guardameta de origen peruano que impresionaba —y aún lo hace— por su gran estatura, jugó para varios equipos, entre ellos: Universitario de Deportes; Mariscal Sucre FC, Huracán de Medellín, Boca Juniors, Rosario Central, Alianza Lima, América, Atlante, Morelia, Zacatepec y Montreal. Manifestó que el futbol mexicano está siendo perjudicado por la comercialización: "el futbol de México está dañado por el dinero, los técnicos y, sobre todo, los jugadores, quienes se encuentran afectados por lo generoso de los sueldos en esta plaza". El ex portero de Boca Juniors expresó que además de las altas tarifas que se pagan a los jugadores mexicanos, que evita que se arriesguen a jugar en el extranjero, existe otro problema para el futbolista: "el cambio de actitud del jugador o de los representantes, que permiten la transferencia hacia otro equipo y lo único que consiguen es que se pierda la identidad, todo por irse con el mejor postor". Para Ormeño la mejor referencia del futbol mexicano en la posición de portero es, sin duda, Guillermo Ochoa, arquero de las Águilas del América, a quien considera el de mejores condiciones, a pesar de que le falta un largo trecho por recorrer, pero a quien le augura una carrera exitosa fuera de México. "Ochoa es el mejor en su posición en el futbol mexicano. Le falta madurez, pero eso lo va a ir adquiriendo con la cantidad de juegos en que participe. Es un joven centrado, que está bien dirigido, pero también tiene desaciertos que debe de ir puliendo". En comparación con los cancerberos internacionales, Ormeño ve a Ochoa con sólo dos diferencias: la edad y la cantidad de juegos que disputan durante el año: "La mayoría de los porteros internacionales que se han ganado un renombre y, por consiguiente, defienden a los mejores clubes de futbol en el mundo es que todos pasan de los 30 años, además de que juegan no sólo tres torneos, sino varios torneos con sus equipos, y eso es lo que les va dando seguridad". Ormeño, un hombre analista del futbol mexicano y del mundo, apunta que la desventaja del balompié de nuestro país en comparación con el exterior es que no existe la cultura de tener clubes y no sólo equipos. "Es importante que sean clubes y no equipos, porque en ellos los miembros o socios toman las decisiones para el mejoramiento del equipo. A diferencia del mexicano, donde quedan las decisiones o el futuro del equipo en manos de un empresario, quien tendrá que tomar medidas con base en sus intereses". Otro problema que Ormeño observa en el balompié azteca es que no se generan delanteros. Al único que ve con cualidades de un Héctor Hernández, a quien consideraban los extranjeros de los años cincuenta como "un jugador extraordinario, quien podría jugar en cualquier parte del mundo", es al delantero de Chivas del Guadalajara Omar Bravo. "Es un delantero que maneja ambas piernas, sabe cabecear, tiene velocidad, además de poseer inteligencia", dijo. Al futbol mexicano lo califica sólo de una manera: "Pre Guillermo Cañedo, durante Guillermo Cañedo y post Guillermo Cañedo", por la gran transformación que realizó a este deporte y provocar que los ojos del mundo voltearan a ver a México". "¡Mi vida es el futbol!, viví para él", expresó Ormeño al recordar su etapa como futbolista en Argentina, la cual le dejó muchas enseñanzas, y ahí aprendió a ser profesional. "Fui afortunado al llegar al futbol argentino, ya que empecé a conocer lo que era ser un futbolista profesional y en donde luchaba para ser mejor, ya que de los 16 equipos que había en la liga, diez porteros podrían ser elegibles para la selección". SU CARRERA DEPORTIVA. Walter Ormeño debutó con Universitario en 1945 y ganó 2 títulos en la institución. Para 1950 emigró a Colombia para jugar con el Huracán de Medellín. Tras su paso por Colombia, fue contratado por Boca Juniors de Argentina, donde actuó como titular en la temporada 1952-53 y permaneció por 3 temporadas más pero sin mucho éxito. Pasó en 1956 al conjunto de Rosario Central, para después emigrar al futbol mexicano. EL RETIRO. Dejó su carrera como futbolista en 1964 para dedicarse —después de cursos y seminarios— a ser director técnico. En la temporada 1964-65 dirigió al Atlante, al que colocó en la quinta posición general en la 1965-66. Continúo dirigiendo a Potros, pero a mitad de torneo Octavio Vial entró como coentrenador. Para la siguiente temporada —la 1966-67— pasó a comandar al casi recién ascendido Cruz Azul, pero después de 3 partidos, de nuevo fue enrolado como coentrenador con Raúl Cárdenas. En 1967 llegó a la institución de Pumas de la UNAM, donde logró un subcampeonato quedando 4 puntos abajo del Deportivo Toluca. Ya en 1968 dirigió al América y salió de la institución en 1970 y se dedicó al Pachuca. Viajó a Guatemala en 1970 y ganó cinco títulos en el futbol guatemalteco, cuatro de ellos con Comunicaciones en 1971, 1972, 1979 y 1991, uno más con Municipal en 1989. En la temporada 1972-73 regresó de Guatemala para mantener las riendas del Club Deportivo Guadalajara. Y en 1974 regresó a dirigir a la capital de México, esta vez al Atlético Español. Para la campaña 1975-76 fue el timonel de Veracruz, que se ubicó en la parte baja de la tabla y en 1980-81 regresó con los Toros del Atlético Español y los calificó a la liguilla final, en la cual no pudieron llegar más lejos. Ya en 1981 se integró al León AC y en 1982 pasó al Necaxa, en el cual permaneció hasta 1984.
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