Apareció ahorcado en un baño de la cárcel el asesino serial que había confesado los homicidios de tres jovencitas en Yucatán | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Apareció ahorcado en un baño de la cárcel el asesino serial que había confesado los homicidios de tres jovencitas en Yucatán

El homicida Mario Alberto Sulú Canché.
Luego de admitir su culpabilidad en los crímenes cometidos a las jovencitas Guadalupe de los Ángeles Rodríguez Méndez, Leydi Marlene Canul Pech y Alma Lucely Canul Ciau, Mario Alberto Sulú Canché, quien apenas fue declarado formalmente preso, se ahorcó con su pantalón en los baños del Centro de Readaptación Social de Mérida. Mediante el pase de lista, un custodio se percató de que Sulú Canché no se encontraba en la sección de separos del penal, pues apenas le asignarían su celda. Previamente a su suicidio, se le vio acompañado por tres vigilantes quienes en todo momento estuvieron cerca de él. A raíz de esta situación, el director del reclusorio, Francisco Brito Herrera, informó de inmediato a la PJE para que investigará el caso; los primeros peritajes de las investigaciones del Servicio Medico Forense señalan un suicidio, pues la causa de su muerte fue por asfixia en suspensión. Cabe señalar que Sulú Canché, en su declaración de las 10:00 horas en el Juzgado 3, no quiso hablar con la prensa, además de que se le vio demacrado y más delgado que al inicio de su arraigo. Además, negó dos de las tres muertes que él llevo a cabo, señalando que los agentes judiciales lo presionaron para admitir sus muertes, ya que por una o por tres le darían 40 años de prisión. Para la Fiscalía, la parcial retractación del presunto homicida es "sólo un argumento de defensa, algo sin fundamento". Se da por un hecho que una vez notificada la muerte de Sulú Canché, el caso quede archivado LOS CRÍMENES. Su primera víctima fue la joven estudiante de la Cobay, Alma Lucely Canul Ciau, en el mes de junio del 2007, cuando este la convenció de subirse a una Caribe para pasear por el poblado de Conkal; una vez que terminó el recorrido, se dirigieron hacia Chicxulub Pueblo y llegando a un banco de materiales, cerca de la aguada, le pidió que sostuvieran relaciones a lo cual ella se negó, pero ante las amenazas de muerte la joven accedió, una vez que concluyeron el acto, ella se alejó un poco para tomar un madero y con él golpear a su agresor e intentar huir, desafortunadamente el criminal le dio alcance, la despojó de la madera y con ella la ultimó a golpes, para luego arrojarla al agua. La segunda víctima, Leydi Marlene Pech Canul, la conoció a principios de este año cuando a bordo de un Jetta se dirigía hacia Motul, buscando un bar para ingerir unas cervezas mientras planeaba robar o ligarse a una nueva chica; así pues, vio a su víctima saliendo del mencionado lugar, ahí la convenció para ir a Telchac Puerto y a San Crisanto. Durante el camino hizo un alto para pedirle que tuvieran relaciones, ella salió del auto, el individuo, por la fuerza, la metió al carro a golpes quedando ella inconsciente, el asesino la violó. Después la ahorcó y enterró no sin antes quitarle un par de aretes de bolitas, los cuales vendió en Mérida Finalmente, el pasado 28 de julio del presente año, el asesino expuso que salió de su domicilio y se dirigió a Chicxulub, con el objetivo de realizar algunos robos, es ahí donde dando vueltas conoce a su tercera víctima Guadalupe de los Ángeles Rodríguez Méndez, a quien convence de subir a su auto. En el paseo el asesino le preguntó si tenía novio y si sostenía relaciones sexuales con su pareja, a lo cual ella afirmo que sí, es entonces cuando Sulub Canché le comenta que harían una escala por una necesidad fisiológica. Ahí es donde él la tomó por la fuerza y la amarró de las manos y pies para saciar sus bajos instintos, durante el forcejeo, ella le pidió que la regresara a su casa, a lo que éste le dijo que no, que debían tener relaciones, ya; si ella tenía relaciones con el novio, por qué con él no, a lo cual ella señaló que tenía su menstruación y debido a esa situación no podía, pero al asesino poco le importó la negativa y abusó de ella por ambas vías. Una vez más, concluido su acto criminal y para no dejar evidencia, el sujeto la asfixió con un cable para posteriormente enterrarla en una brecha cercana a la carretera de Chicxulub-Conkal, no sin antes quitarle objetos de valor los cuales vendió por 300 pesos en el Monte de Piedad Mario Alberto Sulú Canché enfrentaba los cargos de homicidio calificado, violación y robo calificado. Debido a que sus delitos son graves, no tenía derecho a fianza.

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