La Crónica de Hoy | ¿Para qué sirven los derechos humanos?

  Opinión de
  (Rodrigo Labardini Flores)


¿Para qué sirven los derechos humanos?
Rodrigo Labardini Flores | Opinión | Fecha: 02-sep-09 | Hora de creación: 11:31:46 | Ultima modificación: 12:01:02

Todos los días escuchamos de abusos cometidos por las autoridades: muertes en un operativo policiaco, feminicidios, tortura, prostitución infantil, discriminación contra niños, mujeres, personas con discapacidad, entre muchas dolencias sociales. Situaciones en que se incumple con la norma jurídica y se presumen violaciones de derechos humanos. Ante esto, ¿sirven los derechos humanos y para qué?

Derechos humanos los tenemos todos los seres humanos y sólo los seres humanos podemos tenerlos. Se señala que los derechos humanos son inherentes (propios del ser humano), universales (vigentes para todos en todo lugar y toda época), absolutos (toda persona y autoridad deben respetarlos), inalienables (no pueden separarse de la persona), imprescriptibles (no se pierden en el tiempo), indisolubles (forman un conjunto inseparable), indivisibles (no tienen jerarquías entre ellos), irreversibles (una vez reconocidos no se les puede negar posteriormente), progresivos (lo que hoy se permite, mañana quizás no) y nadie puede actuar legítimamente en su contra.

Frecuentemente escuchamos que las autoridades han cometido violaciones de derechos humanos y que deben repararlas. Esto representa que un órgano nacional (como la Comisión Nacional de Derechos Humanos) o internacional (como la Comisión o la Corte Interamericanas de Derechos Humanos) ha determinado que una autoridad violó una norma. Es decir, que la autoridad incumplió con una obligación que ya tenía por mandato de ley.

La autoridad debe actuar para preservar el bien común y, al hacerlo, lo hace porque tiene facultades que la ley le otorga y porque tiene obligaciones que la ley le impone. Facultades, porque sólo a la autoridad compete la investigación y el proceso de los delitos, éstas son sus prerrogativas. Pero obligaciones, porque tiene el deber de investigar y procesar todos los delitos; y la autoridad no puede investigar un delito sí y otro no, todos los debe procesar con igual diligencia.

Pero día con día escuchamos: “llegan los derechos humanos y salen libres los delincuentes”. ¿Significa esto que los derechos humanos existen para auxiliar a quien ya cometió un infracción jurídica? ¿No debieran existir para proteger al inocente?

Puede concebirse que para preservar y salvaguardar a toda costa al posible inocente que ha sido injustamente detenido por la autoridad, la norma de derechos humanos procura que el sistema jurídico conceda la posibilidad de que quien sí es un delincuente pueda salir libre. Un inocente por cien delincuentes.

Sin embargo, cuando se utiliza esta expresión quiere señalarse que llegan las instituciones protectoras de derechos humanos y, por presuntos errores que cometió la autoridad, salen libres los detenidos. Más que significar que los derechos humanos fueron abusados para liberar a unos delincuentes, manifiesta que la autoridad incumplió con la ley, y en estos casos no importa si el detenido era culpable o no. Esa frase evidencia que se ha violado el proceso prescrito por la norma interna (y cuando el asunto llega al foro internacional también por la norma internacional), por el motivo que sea: negligencia, corrupción, discriminación, autoritarismo, injusticia u otro. Muestra que el proceso y las normas han sido transgredidas. En esencia, es un indicio de que la autoridad ha incumplido con su obligación esencial: investigar y procesar debidamente; o sea, respetar y cumplir con el orden jurídico.

Así, cuando la autoridad investiga un delito en forma inapropiada, viola la legislación interna. Pero cuando se determina que ha violado los derechos humanos a garantías judiciales y debido proceso, se señala que ha incumplido con patrones morales esenciales de justicia. E incluso si la decisión final fuera en sentido opuesto a nuestros intereses, podemos concluir que el proceso se incumplió, que la autoridad actuó indebida e injustamente.

Aquí es donde actúan en forma más clara los derechos humanos. Evidencian una actuación injusta por la autoridad, y lo que hacen es recordar a la autoridad que incumplió con su sistema jurídico, que violó normas y procesos. Los derechos humanos defienden a inocentes acusados penalmente, pero quizás también a culpables acusados penalmente. Pero lo que sin duda hacen, es defender al Estado de derecho, a todas las normas, para que culpables e inocentes sean tratados por igual por el sistema.

En un país donde sólo uno de cuatro delitos son denunciados a la autoridad porque ésta “no sirve de nada”, y sólo seis de cada cien delitos llegan al juez, es lógico ver por qué a todos desesperan esos incumplimientos, esa incompetencia que deriva en un sistema disfuncional. Es por ello que se prefiere gritar “violación de derechos humanos”, y no que se cometió un delito. Es por ello que buscamos un medio para recordar a la autoridad que incumplió con su deber y que debe reparar el daño. Es por ello que los derechos humanos llegan y no liberan a los delincuentes, sino que protegen al Estado de derecho.

rodrigo.labardini@live.com.mx

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