Celebran primer Festival Internacional del Paste en Real del Monte | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Celebran primer Festival Internacional del Paste en Real del Monte

Más de dos siglos de herencia culinaria con auténtico sabor inglés podrán ser degustados ¡gratis! durante la celebración del primer Festival Internacional del Paste, que este fin de semana se celebra en el municipio hidalguense del Real del Monte.
Preparado a partir del amasijo de harina de trigo, huevo y sal, el paste no es otra cosa que un "bollo" de pasta hojaldrada al que se rellena -tradicionalmente- de papa con carne, chile, hierbas de olor y cebolla y al que se asocia la actividad de la minería.
Para la degustación, el comercio tradicional por excelencia en la pintoresca cabecera municipal, ubicada a escasos 15 kilómetros al oriente de la ciudad de Pachuca y entre boscosos parajes del inicio o remate de la Sierra Madre Oriental, instaló stands comerciales de este delicioso "bocadillo", sobre sus principales calles.
La muestra, que organizan habitantes de esta otrora pujante zona industrial por extracción minera, será marco también para la remembranza de la herencia dejada por los ingleses durante el dominio de lo que hoy es nuestra patria.
Y se complementará con exposiciones fotográficas y ponencias que —anticipó la municipalidad local— darán autoridades inglesas en la materia.
El primer Festival del Paste -un "ambigú" o "tentenpié" que en Hidalgo se antoja entre comida y comida- iniciará la tarde de este viernes para concluir el domingo en que el patronato organizador y autoridades municipales, que también invitaron a la cata de vinos, lo clausuren.
Actualmente el "bollo", cuyo "borde" remata en una "trenza", pues era el extremo por donde manos mineras con tierra le tomaban antes de alimentar tras fatigosas jornadas, es la delicia de propios y extraños de Real del Monte y algunos puntos del centro de esta entidad.
Y se pueden leer anuncios de su relleno que van de las profesiones hasta la edad:
"El Chupacabras", por ejemplo, porque es de moronga. "El locutor", relleno con lengua. "El inteligente", de sesos. "El jubilado", con pura salchicha. También hay de frijol, queso amarillo y tinga. O como "postres" de budín, arroz con leche, piña, fresa o manzana.
Pero en Hidalgo la historia del paste va más allá de que se ubique como un artículo comercial. Negocios, amistades e incluso amoríos se concretan mientras se degusta en compañía de un café, atole o soda, este pastelillo singular. De ahí la importancia que tiene para su sociedad.
 

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