La danza no sólo es movimiento y arte, también filosofía: Xirau | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

La danza no sólo es movimiento y arte, también filosofía: Xirau

Entrevista. El filósofo y poeta comentó que su ballet favorito es Petrushka, de Stravinski. Foto: Angélica Bazán

Ramón Xirau es escritor, filósofo y poeta, pero también amante de la danza. Y dice que cuando mira una coreografía emotiva le dan ganas de bailar, “pero no soy Nijinsky, aunque lo quisiera”.
En entrevista, el recién galardonado con el Premio de Poesía y Ensayo Octavio Paz cuenta su visión sobre la danza y asegura que la filosofía y la danza tienen lazos muy estrechos. ¿Cómo se podría bailar sin pensar en Descartes?
Es así como describe la profunda relación entre la filosofía y danza, un binomio que en su opinión merece el mayor análisis.
Por ello, explica que aún la humanidad no ha encontrado la respuesta al porqué de la vida, pero sí puede dar un sentido a ésta mediante la creación. “Lo más íntimo del hombre es expresar su existencia en el arte; algunos lo hacen a través de la música, otros con la danza. Yo mismo siento la necesidad de hacer poesía.”
¿Por qué el hombre baila desde tiempos inmemorables?
“En mi tesis de doctorado abarco un poco este tema. Heráclito, en Grecia, decía que el mundo y la vida eran una sucesión constante de procesos dentro de un ciclo continuo. La vida es movimiento y cambio y Heráclito simbolizaba esto a través del fuego; nada tan variable como una llama, nada con tantas posibilidades de transformación. El espíritu de armonía en la danza podría imitar este aspecto de la naturaleza, este fuego heraclitiano.
“La danza mantiene una lucha entre opuestos y la sucesión de un opuesto a otro, esto es movimiento, y por supuesto es filosofía y arte.”
El autor de Introducción a la Historia de la Filosofía comenta también que siempre ha gustado muchísimo de la danza.
“Cuando veo danza me dan ganas de bailar también, pero no soy Nijinsky, aunque quisiera”, bromea. “Uno de los ballets que más me ha gustado es Petrushka, de Stravinski, me gusta ver un buen ballet que varíe, cambie y no repita todo. Pienso que la danza implica para mí una búsqueda de armonía y tal vez algo superior en la vida, como todas las artes.”
“El bailarín y el coreógrafo deben conocer todo el aspecto técnico, pues sin técnica no hay nada. Pero también deben saber de música, pintura y sentido del espacio. ¿Y de filosofía? ¡Ni lo duden! Sin pensar en Descartes, ¿cómo se podría bailar?”, agrega.
Xirau afirma que siempre existirá un lazo indisoluble entre la danza, la filosofía y la literatura, ámbitos que inspiran, como en una coreografía, toda clase de imágenes, como aquel párrafo en el que describe el encuentro con su esposa: “Revelaré lo que me hizo ser de veras mexicano. Vi a una persona, hablé con ella, le conté interminablemente historias temibles de la guerra vivida, de aquella guerra tal vez incivil, y me escuchaba. La conocí cuando ella hablaba con mi padre. Era Ana María Icaza, mi futura esposa. Mi padre dijo que era pintora. Lo era. Pintaba muy bien.”
LIBROS. Respecto a sus libros y a la manera en que éstos han influido en los jóvenes, Xirau opina que siempre está en contacto con estudiantes y siempre busca la claridad en sus libros para todos aquellos que los lean.
“Busco influir en los jóvenes en un sentido, que piensen como ellos mismos, no como yo, pues cada quien tiene la libertad de buscar la verdad en el pensamiento propio.”
El poeta a quien Octavio Paz llamó “el hombre-puente” entre México y España, considera que también puede haber un puente que una a la filosofía y a la poesía, “las dos grandes tentaciones de mi vida, pues ésta es el primer leguaje que poseo desde niño. A los 11 años escribí mi primer poema, uno que, supongo, era muy malo”.

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