La Crónica de Hoy | Estudiosos del corazón revolucionan la cámara fotográfica: combina alta resolución y supervelocidad

Estudiosos del corazón revolucionan la cámara fotográfica: combina alta resolución y supervelocidad
Antimio Cruz | Academia | Hora de creación: 10:43:03 | Ultima modificación: 21:03:37
Innovación. Una foto (izq) del momento que una gota de leche entra en un vaso con agua tomada por la cámara (der) desarrollada en Oxford. Foto: Sidad de Oxford

Científicos de la Universidad de Oxford, Inglaterra, construyeron una cámara única en su tipo que combina las mayores ventajas de la fotografía de alta resolución y del cine de supervelocidad. Esto significa que podrían tomarse objetos tan pequeños como una bacteria y captar movimientos tan rápidos como el de los caballos que corren un derby.

Hasta ahora existía la dificultad técnica de que aquellas cámaras que toman fotos a alta velocidad, por ejemplo las que se usan en periodismo deportivo, no registran suficiente luz como para que sus imágenes se amplíen a grandes tamaños o crezcan algún detalle pequeño capturado en la escena.

En el otro extremo están las cámaras fotográficas de alta resolución que pueden captar detalles imperceptibles a simple vista, como las que se obtienen con telescopios o microscopios, pero en cuanto hay una pequeña vibración o movimiento del objeto enfocado pierden toda calidad.

El invento británico resuelve ambos problemas al disparar decenas de tiros en un segundo y dividir cada tiro en miles de puntos de luz o pixeles para que cada cuadro tenga altísima resolución. Por esto se le considera revolucionario.

“Sin duda esta nueva tecnología será igualmente atractiva para la ciencia, la industria y el sector del consumo”, afirmó un comunicado de prensa de la Universidad fundada hace nueve siglos, en el año 1096.

CÓMO FUE. El doctor Peter Kohl, líder del equipo que inventó la cámara, explicó que en realidad ellos son especialistas en estudiar el corazón humano y que la nueva cámara fue diseñada como apoyo para otra investigación que originalmente era de mayor importancia: estudiar algunos procesos que ocurren en las células del corazón durante un infarto.

Sin embargo, al ir mejorando la cámara que usaban para sus estudios médicos, el resultado rebasó sus expectativas, al conseguir una cámara de altísima calidad y costo extremadamente bajo.

“Nosotros teníamos un problema muy serio porque estábamos perdiendo información valiosísima al estudiar algunas moléculas que intervienen en procesos cardiacos y que cambian a altísima velocidad. Algunas de ellas incluso son fluorescentes, pero cambian a tal velocidad que nos hacen prácticamente imposible conocer lo que ocurre dentro de una célula cardiaca”, indicó Kohl, en un artículo de la revista Nature Methods.

Uno de los miembros del equipo, el doctor Gil Bub, propuso desarmar y rearmar los equipos con los que ya contaban para conseguir disparar tantas fotografías como si fueran a tomar video, apoyados en técnicas que estabilizan el movimiento de la propia cámara. Así, ahorraron millones de libras esterlinas en equipo y dieron vida a una cámara que no habían imaginado.

“En términos sencillos, lo que hicimos fue reprogramar los pixeles de la cámara para que cada uno actúe como si fueran cientos de cámaras individuales. El truco es que el patrón de exposición de estos pixeles les obliga a captar, aunque sea un poco, la información de toda la imagen presente en el cuadro y no sólo de un punto de luz de la imagen, como ocurría tradicionalmente”, apuntó Gil Bub.

La tecnología ya fue patentada por la compañía Isis Innovation, que en realidad es la oficina de la Universidad de Oxford especializada en transferir al mercado los desarrollos creados en sus laboratorios. Isis Innovation lanzó una convocatoria para atraer “capital ángel” e inversionistas que estén dispuestos a construir masivamente este artefacto.

La tercera parte del dinero que llevó a este hallazgo fue aportada por la Universidad de Oxford, otra parte provino de los impuestos de los ciudadanos británicos, a través del Consejo de Investigación en Biología y Biotecnología, y una parte más provino de la privada Fundación Británica para el Corazón. Las tres partes son dueñas del nuevo invento.

 

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