Cirujanos mexicanos implantan por primera vez en el país células madre de una “muela del juicio” en una mandíbula | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Cirujanos mexicanos implantan por primera vez en el país células madre de una “muela del juicio” en una mandíbula

Vinculación. Rodrigo Liceaga, del Hospital Juárez, y Marc Saadia muestran el modelo maxilofacial del paciente al que le extrajeron los quistes. Foto: Alonso Gallegos

Cirujanos del Hospital Juárez de México e investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) realizaron, por primera vez en el país, la implantación de células madre dentales a un paciente para regenerar su tejido óseo en la mandíbula.
Los médicos operaron cuatro quistes en maxilar y mandíbula del paciente para, posteriormente, implementar andamios de colágeno y células madre, que fueron extraídas de su propia “muela del juicio” hace 28 días y que se expandieron o “crecieron” en la universidad para ser inyectadas el día de ayer en la operación.
De acuerdo con Rodrigo Liceaga, cirujano maxilofacial del hospital, la operación e inserción de las células permitirá al paciente regenerar el tejido perdido en tan sólo una tercera parte del tiempo que tardaría de manera natural, de seis a alrededor de mes y medio.
“Este es un protocolo médico que buscamos poner al alcance de los pacientes; no estamos experimentando, sino utilizando un proceso de vanguardia”, añadió el cirujano.
Y no sólo eso, puesto que este tipo de células también están exentas de polémicas: “no hay conflicto ético porque son las células de su mismo cuerpo”, apuntaron los científicos.
Sin embargo, para los especialistas, que llevaron a cabo el trabajo junto con la empresa de banco de células madre dentales Bioeden, ésta es sólo una de las primeras posibilidades que tiene la aplicación de las células madre dentales, con las cuales se podrán regenerar no sólo huesos, sino tejidos nerviosos —y tratar enfermedades como Alzheimer y Parkinson—, del corazón, riñones y orejas, entre otros.
“Éste es sólo el primer paso, próximamente buscaremos aplicar el proceso en la regeneración de piel al aplicarlo en personas con quemaduras”, dijo por su parte Marc Saadia, director de Bioeden México, quien agregó que el país tiene la oportunidad de posicionarse a la vanguardia mundial en el ramo de recibir el apoyo necesario.
FUENTE CELULAR. Después de obtener la muela, los investigadores en la universidad potosina extrajeron su pulpa, o nervio, que contiene células madre para así comenzar los procedimientos que las hicieran proliferar. Pero este tipo de células —que pueden dividirse y transformarse en otras para producir órganos y tejidos, además de reparar el sistema inmunológico— tienen varios y particulares puntos de origen, de hecho toda persona cuenta con ellas, pero mientras más jóvenes mejor, dicen.
Investigaciones en distintos países han demostrado que las células pueden ser empleadas para casos particulares, dependiendo de su origen. Así, mientras las obtenidas del cordón umbilical tiene ventajas en el torrente sanguíneo, las dentales en huesos. Y existen más células madre en el tejido adiposo, médula ósea e incluso en las trompas de Falopio, de las que se estudian sus propiedades.
Sin embargo, el caso de las células madre dentales es especial, según los científicos mexicanos, puesto que su obtención no es invasiva, o dolorosa como una aguja en la médula ósea, además de ser “relativamente barato” en su reproducción, conservación e implantación.
Estas células en los dientes —señaló Raúl Rosas, profesor-investigador de la UASLP— se pueden obtener tanto de los temporales (de leche) y los permanentes, aunque las primeras tienen las ventaja de ser más jóvenes y mayor capacidad de reproducción y regeneración.
“Ambas pueden regenerar hueso, cartílago y músculo, pero las obtenidas de temporales pueden hacer lo propio con éstos, además de con tejido neurológico, hepatocitos (del hígado) y cardiomiocitos (del corazón)”. Pero podrían tener una mayor potencialidad, puesto que estudios refieren que son células jóvenes muy prometedoras, indicó.
OPORTUNIDAD E INVERSIÓN. Pero no es todo, porque la posibilidad de almacenar estas células, mediante la extracción en la niñez de un diente de leche, por ejemplo, y utilizarlas en un futuro cuando se pueda desarrollar algún padecimiento en la adultez, es igual para el mismo donador como para sus padres, hermanos o hijos. “Los mismos hijos pueden ser donadores de sus padres”, puntualizó Marc Saadia. Pero, recordó, son tecnologías que se podrán usar de manera más común en al menos cinco o diez años más.
Esta área podría tener gran fortaleza en el país, reiteró, pero la única forma de impulsarla tiene el mismo nombre que casi todos los proyectos de investigación en el país: recursos suficientes.
En tanto a Liceaga, dijo, le sobran pacientes pero le faltan recursos, al investigador potosino la falta de los mismos frenan sus estudios, aplicación en córnea el más reciente.
“Estamos al nivel de los países desarrollados, pero sin dinero suficiente no podemos avanzar en las investigaciones”, acotó.
Por ello, para el director de Bioeden México, hay que tomar medidas para no dejar ir esta oportunidad de desarrollo científico en el país:
Crear bancos en México para preservar células (su empresa es filial del laboratorio que manda sus muestras a Austin, Texas), como las provenientes de cordón umbilical que sí hay. 2. Proveer de más recursos para hacer investigación y saber dónde invertir para obtener los mejores tratamientos. 3. Crear un centro de medicina regenerativa, donde se preserven, proliferen e inserten las células madre en los pacientes.
“Esas son las claves para aprovechar está oportunidad para ser líderes en células madre dentales”, señaló.

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