El movimiento ultraderechista Tea Party, abiertamente racista, teocrático y xenófobo, puede ser la clave en las elecciones del martes 2 | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

El movimiento ultraderechista Tea Party, abiertamente racista, teocrático y xenófobo, puede ser la clave en las elecciones del martes 2

El próximo martes sabremos quiénes han ganado la guerra del Capitolio, si los demócratas, muy debilitados tras dos años de gobierno en plena crisis económica, o los discípulos del Tea Party, la secta político-religiosa que amenaza con fagocitarse al Great Old Party (los republicanos conservadores de toda la vida) y que ha subido en el último año como la espuma gracias a su discurso populista y extremadamente agresivo con el presidente Barack Obama, al que acusa de querer llevar al país al “socialismo”.
Pero antes de ese desenlace final hay batallas que ganar, como la convocada hoy en Washington para neutralizar semejante mentira, repetida una y otra vez por los miembros del Tea Party para que los demócratas pierdan la mayoría en las dos cámaras del Congreso.
Curiosamente, la marcha de hoy no está impulsada por los candidatos demócratas sino por un humorista, Jon Stewart, que tiene una particularidad, la de haber sido aclamado, por votación popular, como la persona más influyente de EU, honor que ya quisiera para sí Obama, con el que simpatiza, o el locutor de la extrema derecha Glenn Beck, auténtica “bestia negra” del presidente demócrata e impulsor de otra multitudinaria marcha que convocó en Washington el mes de agosto pasado para repudiar la “deriva socialista” de los demócratas.
“Restaurar la cordura”. En respuesta a Beck, Stewart replicó que la “marcha” de hoy pretende “restaurar la cordura”, perdida por ese cúmulo de falsedades que proclaman los candidatos del Tea Party, como que Obama sea musulmán (para los miembros del Tea Party, sinónimo de terrorista) o que sea el mejor amigo de los inmigrantes (para muchos de estos extremistas sinónimo de ilegal e incluso narcotraficante).
¿Hacia una teocracia? Esta última batalla encabezada por el humorista, parece, sin embargo, perdida, a tenor de lo que anuncian las encuestas, que dan una ventaja de seis puntos a los republicanos por delante de los demócratas (46 a 40). Habrá que esperar, sin embargo, a los resultados y a la disección del voto para intentar averiguar cuánto hay de voto de castigo y cuánto de apuesta por un modelo de país que para muchos simpatizantes del Tea Party debería ser teocrático, basado en la Biblia y en un individualismo exacerbado, alejado de la burocracia estatal de Washington.
La pregunta, por tanto, que se hace Stewart y muchos millones de preocupados estadunidenses es: ¿Hasta dónde va llegar esta locura, quién podrá frenar al Tea Party? La respuesta es simple: ellos mismos con sus votos.
(Con información de EFE, El País, Público.es, The New York Times y Politico.com)

Imprimir