Expondrán obra gráfica de Juan Soriano | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Expondrán obra gráfica de Juan Soriano

0

La obra gráfica de Juan Soriano es lo menos conocido de su producción artística, sin embargo se tienen registradas cerca de ochenta piezas en la Fundación Juan Soriano, reveló a Crónica su director Marek Keller. “En su obra gráfica encontramos el mismo mundo que el artista llevó a sus pinturas y esculturas, es la prolongación de sus temas llevados al grabado, la litografía, serigrafía y aguafuerte, donde aparecen la naturaleza y personajes del mundo animal”, explicó.
Destaca la serie de 32 serigrafías que Soriano realizó en 1980 para el libro El único argumento, de Sergio Pitol, relacionado con el tema de la ópera. También, la breve interpretación que hizo sobre Juan Rulfo y Comala, y tres serigrafías –impresas por Jan Hendrix–, de 1994, para el volumen Instantáneas, una selección de poemas de Octavio Paz.
Además, Marek Keller adelantó que una parte de esta obra gráfica podría ver la luz en una exposición itinerante que se mostrará en enero de 2012 en la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Azcapotzalco, la cual será completada con pinturas y esculturas del artista tapatío.
Y señaló que “para Soriano (1920-2006) la obra gráfica era otra forma de expresarse, una manera distinta de hacer las cosas como en la pintura y en la escultura, además, ésta ha tenido un lugar fuerte en las distintas maneras como se expresan los artistas plásticos de la tradición mexicana, pero también del arte mundial”.
Recordó cómo durante el tiempo que lo acompañó, Juan Soriano, ese gran artista definido por Octavio Paz como “niño viejo, petrificado, fanático, real”, tenía la facilidad para ir y venir del caballete al taller de grabado cada que sentía la necesidad.
ESQUELETOS. Los primeros dos trabajos de obra gráfica realizados por Juan Soriano, según la información con que cuenta dicha fundación, datan de 1944. Uno se titula Sirenas esqueletos y mide 32 por 48 centímetros. En esta pieza se aprecian dos sirenas en forma de esqueleto, que tocan sus instrumentos y tratan de persuadir o atraer la atención de un ángel que pasa muy cerca de ellas.
Y la otra lleva por nombre El árbol, mide 48 por 36.5 centímetros y es una visión del encuentro entre una niña, ataviada con sombrero y túnica, y un querubín al que sorprende con su presencia.
Posteriormente, este artista considerado un ícono del arte en México, realizó algunos retratos y carteles, como el que hizo para ilustrar la ópera Electra en 1960, y otros ejercicios novedosos como una litografía que llamó Esqueleto bailando, que puede ser definido como un biombo de gran formato, que realizó en 1978 y del que sólo se imprimieron 20 ejemplares, e ilustró el libro La mode et la mort en 1989, que contiene un diálogo de Giacomo Leopardi.
EN COMALA. De 1994 sobresale la serie Juan Soriano en Comala, cuatro aguafuertes que interpretan su visión del mundo rulfiano. Las piezas son: De noche, donde una mariposa de alas rotas permanece tendida, inválida y desahuciada a la luz de la luna; Puerta abierta, que muestra un esqueleto que cruza el umbral en medio del viento; El caballo, figura de la naturaleza captada con gran realismo; y La niña y la higuera, una escena llena de misticismo.
Sobre Juan Soriano en Comala, el escritor Alberto Ruy Sánchez escribió: “La textura mitológica de la obra de Juan Rulfo surge sutilmente en estas obras de Soriano, asimilada, reinterpretada y luego trazada por la mano del artista como una voz que se amplifica para llegar más a fondo de quienes vemos estas imágenes pobladas de misterio”.
“Es evidente que no son ilustraciones literales de la obra de Juan Rulfo. No son eco mecánico de esa caja de resonancias, abandonada en un llano en llamas, son en sí mismas creación de un mundo paralelo al del creador de Comala”, aseguró.
Y añadió: “Soriano añade además, lo propio de su pintura, que es emoción e inteligencia. Hace surgir su visión de ese universo aparentemente cerrado, relacionándolo con mucha naturalidad con algunos otros de sus cuadros donde el mundo sobrenatural: ángeles o demonios, niñas muertas o calaveras, ostentan hasta en sus momentos más terribles un ligero toque de ternura, que es como una mano tendida hacia nosotros, con afecto, pero no sin inteligencia mordaz”.
ÚLTIMAS. Las últimas piezas que realizó Juan Soriano fueron en 2001. Una es un aguafuerte de 53 por 60 centímetros titulado La luna llena, donde cuatro mujeres desnudas, yacen recostadas en una sábana blanca,  sobre un fondo con nubes y luna llena; y La muerte enjaulada, serigrafía de 60 por 60 centímetros.

Imprimir