Crean planta para producir carbón activado con desechos forestales - Adrián Figueroa | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 14 de Octubre, 2016
Crean planta para producir carbón activado con desechos forestales | La Crónica de Hoy

Adrián Figueroa

Crean planta para producir carbón activado con desechos forestales

Hace dos meses se instaló en el poblado de Madera, en la sierra de Chihuahua, una planta que transforma los desechos forestales –ramas y hojas que se desprenden de árboles- y aserrín en carbón activado. La tecnología está cambiando la vida de los pobladores al tener una fuente de ingresos digna y un sistema que ayuda a la preservación del bosque.
Esa planta, dice el doctor en Física del Estado Sólido, Jesús González Hernández,  es una innovación tecnológica  única en México que desarrolló el Centro de Investigación de Materiales Avanzados (CIMAV) y hoy produce tres toneladas diarias de carbón activado, además de ofrecer empleo a 300 personas, quienes ya no tienen que talar árboles para subsistir.
¿Pero qué es el carbón activado? El director general del CIMAV explica que este producto, en su área interna tiene muchos agujeros de diferentes tamaños, menores a un nanómetro de radio, para que tenga la capacidad de absorción, de retención o filtrar agua y gases. Sus usos son variados y van desde la purificación de agua, en la medicina de resucitación, para producir suelas de zapatos y diferentes aplicaciones industrial…
“Es un producto con alto valor agregado y cada tonelada de las que se están produciendo su precio de venta oscila entre 18,500 a 36,00 pesos, de acuerdo a la calidad que tenga el producto, añade González Hernández.
La innovación tecnológica, que se realizó en cuatro años, cubre toda la cadena de trabajo. “Se hizo la investigación básica, se diseñó el proceso más adecuado para transformar la materia prima y tuvieran resultados de calidad, además el CIMAV construyó un prototipo de máquina y después se desarrolló la planta industrial y luego se dio asesoramiento a los microempresarios de Madera”, agrega investigador.

TRABAJO. González Hernández explica que el proyecto se llama “Desarrollo de Proceso y Equipo Industrial para la producción de carbón activado”, el cual se inició hace cuatro años y es un plan de largo aliento que tuvo su avance por etapas.
La primera, señala, fue la investigación básica para definir la materia prima, el diseño de la tecnología y la máquina para producir el carbón activado. “En este momento estamos en la fase de lanzamiento a nivel industrial con la construcción de la planta que es propiedad de la cooperativa Dilaguchi, la cual da empleo a 300 personas”.
Este diseño tecnológico, añade, tiene su patente en proceso en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial. “Ya pasó el análisis de forma y está en el de fondo”, agrega. 
El proceso que diseñamos en el CIMAV es único en México y tiene su valor porque utiliza materia prima que requiere un tratamiento especial para producir carbón activado. “Si usamos carbón vegetal de pino, de cedro o mezquite, ya se tiene buena calidad en el producto final y además no es complicado transformarlo en activado. Pero usar desechos forestales o aserrín, es más difícil, pero genera más ingresos y constituye una manera de cuidar el medio ambiente.
Esto último, explica el director general del CIMAV, es porque los pobladores ya no tienen que cortar ramas u hojas o talar los árboles para tener la materia prima, sino que  recogen del suelo estos desechos que se desprendieron por el tiempo o por alguna eventualidad natural.
En cuanto a la planta instalada en Madera, dice que es una máquina de 30 metros de largo –un tubo- con un diámetro de tres metros y que mediante un proceso químico con vapor de agua a una temperatura de 600  grados se produce el carbón activado.
Contienen una serie de quemadores de flujo y el tubo tiene un recubrimiento cerámico para evitar la corrosión del metal. “Su funcionamiento es un proceso continuo donde por una tolva entra la materia prima y por otro lado sale el carbón activado”.
La planta se alimenta con electricidad y gas y como es una cámara cerrada consumen menos energía y produce menos emisiones contaminantes al medio ambiente.
CAMBIO. Jesús González explica que la innovación transforma la vida de los integrantes de la cooperativa. Anteriormente estos microempresarios vendían carbón natural para asar carnes u otros usos. Sus ganancias eran de 3 pesos por kilo de producto, lo que equivale a 3 mil por tonelada y con el carbón activado su costo de venta se eleva de 18,500 a 36,000 pesos.
El poblado de Madera es una de las zonas marginadas del país, donde sus pobladores no tienen acceso a la educación o empleo. “Hace poco tiempo existía una empresa que se dedicaba a la producción de celulosa, pero por las disposiciones legales para la conservación del medio ambiente, cerró la fábrica y dejó sin trabajo a 1,500 personas”, agrega.
Entonces, los pobladores se reunieron para crear esta empresa y juntaron su capital –que representa el 15% de la investigación y desarrollo del equipo- para crear su cooperativa. Los otros recursos provienen de los fondos para el impulso a la innovación del Consejo Nacional para la Ciencia y Tecnología, añade González Hernández.
Lo importante, añade, es que con el desarrollo se generó empleo digno y mejor remunerado para esta población y, además, ellos son los dueños de la patente, la cual la pueden vender o instalar otras empresas de este tipo en el país.
Otro de los cambios que se está generando, añade, es que la empresa ya está recibiendo pedidos para exportación. “En este momento está en tratos con consumidores de Texas para enviar su carbón activado”.
Con este proyecto, indica González Hernández, se han formado profesionales en el CIMAV, además de tener beneficios adicionales como productos derivados y conocimiento.

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