Impune saqueo en 200 sitios con barcos naufragados en el Golfo de México y Caribe; datan desde el siglo XVI | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Impune saqueo en 200 sitios con barcos naufragados en el Golfo de México y Caribe; datan desde el siglo XVI

En los mares patrimoniales del país en el Golfo de México y el Mar Caribe hay registrados más de 200 sitios con barcos naufragados –pecios– que guardan una riqueza de conocimientos aún no cuantificada; sin embargo, el plan de vigilancia para su resguardo y conservación no es suficiente y, estos naufragios que datan del siglo XVI hasta años recientes son saqueados, señala Vera Moya Sordo.
La maestra en Historia Naval por la UNAM describe que el pecio más importante que se ha encontrado en los mares del país es el llamado 40 Cañones, ubicado en Banco Chinchorro, en Quintana Roo. Contaba con 40 cañones, pero hoy ya sólo existen 36”.
Pareciera “que le estamos dando la espalda a parte de la riqueza que hay en nuestros mares por no tener los recursos económicos para cuidarlos y conservarlos, la falta de una especialización en universidades de arqueología marítima que forme profesionales, porque hoy en el país sólo hay 10 especialistas, la ausencia de un centro de investigación y museo para almacenar la información y objetos rescatados, que a la fecha suman más de 500”.
Vera Moya Sordo es licenciada en arqueología por la ENAH, asistente académica y técnica de la dirección de la Academia Mexicana de la Historia y actualmente cursa el doctorado en Historia Naval en la UNAM. Explica que su desarrollo como arqueóloga marítima “lo he hecho con la experiencia en campo, porque no tenemos una especialización en las instituciones de educación superior”.
Al trabajar para la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, fue la editora del libro Arqueología marítima en México. Estudios interdisciplinarios en torno al patrimonio cultural sumergido, el cual se publicó en noviembre pasado y se conforma con los trabajos de ocho especialistas en el ramo, además de ofrecer los datos más actualizados sobre los pecios que hay en el golfo de México y el Mar Caribe, con investigaciones que van de 1997 a 2007.
“En este volumen, coordinado por Pilar Luna, hay trabajos de investigadores de varias disciplinas que trabajan alrededor del estudio de un naufragio: arqueólogos, historiadores para hacer el contexto,  geofísicos que localizan los barcos, biólogos marinos para la conservación de los materiales y el manejo de sitios, entre otros”.
CONSERVACIÓN Y HALLAZGOS. Vera Moya señala que para la conservación de esta riqueza se debe tener un plan de manejo de sitios, “porque al no tener un lugar para almacenar y exhibir las piezas de los pecios, se decidió hacer museos subacuáticos. Para esto se requiere de un plan de conservación del medio ambiente y los vestigios.
Los otros puntos, dice, son buscar un acuerdo internacional para evitar que buscadores de tesoros saquen los barcos naufragados y hablar con los pescadores que viven en los sitos cercanos para que no se lleven los objetos.
Porque la riqueza que se tiene en esos pecios es de gran valor para obtener conocimiento histórico, político, social y hasta en materia de salud. En estos más de 200 barcos detectados frente a los estados de Quintana Roo, Veracruz, Campeche y Tamaulipas, que están de tres a 50 metros de profundidad, hemos encontrado cañones, municiones, mosquetones, anclas, vinos, vajillas, incluso en el barco 40 Cañones  hallamos restos de huesos de vaca adheridos en un plato, alfileres para ropa, instrumentos de navegación como astrolabios y brújulas, pero la mayoría ya fueron saqueados por pescadores y buzos profesionales.
Las piezas más codiciadas son los astrolabios del siglo XVI, porque eran de metal y muchos fueron traídos de los países árabes. “Son piezas únicas de alto valor comercial”.
También les interesan las vajillas de porcelana de china. Pero a reserva de esto, lo más importante de estos tesoros, dice, es su valor en conocimientos. “Con éstos podemos entender la vida cotidiana, de dónde venía la nave y dónde iba el barco, si venía o no muy armado, entre otros conocimientos”.
Sin embargo, añade, este saqueo no se puede detener por dos razones. Uno, es difícil vigilar tantos kilómetros de mar y, dos, porque la Marina está más ocupada en detener narcos, contrabando o pesca ilegal.
VESTIGIOS. En nuestros mares no hemos encontrado barcos completos, pero uno de los más importantes es 40 Cañones, en Banco Chinchorro. Se conserva el 40% de su estructura: el casco de roble con sus tablazones, y ahí fue donde hallamos el plato con los restos de vaca.
De todos estos vestigios, la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH ha intentado hacer un inventario de lo que hay, pero no tiene el presupuesto ni los recursos humanos para el registro de un solo barco. Por ejemplo, señala, no tenemos la historia completa de un navío, la cual describa dónde se construyó, cuándo zarpó, quiénes venían a bordo, cuál era su misión, a quién pertenecía, quién era su capitán, etcétera.
Explicó que sólo existe un registro a nivel atlas de lo que se tiene. Además de la falta de recursos económicos, el área de arqueología marítima en el país sólo tiene 30 años e inició sus trabajos a base de denuncias de saqueo.
Por ejemplo, señala, en Guerrero Negro, Baja California, se supone que naufragó la Nao de China en el siglo XVI y hoy se buscan sus restos, aunque buscadores de tesoros de EU desde hace más de 20 años ingresan a esa zona del país a saquear los naufragios. “En el proyecto que se lleva a cabo, el INAH encontró cera de abeja y vajilla de china”.
PÉRDIDA. Con su pérdida, dice la arqueóloga, le estamos dando la espalda a parte de la riqueza de nuestros  mares. “No estamos conociendo un fragmento que nos dice de dónde venimos, los procesos históricos que sucedieron en nuestras costas desde el siglo XVI a la fecha”. Éstos nos dan datos de qué migraciones hubo, las culturas que trajeron y la cultura que se llevaron a España u otros países, cómo se conformaba el comercio, qué enfermedades vinieron y cuáles se llevaron, finaliza.

 Para dar un paseo virtual por el Banco Chinchorro visita:
https://www.inah.gob.mx/paseos/chinchorro/tour.html

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