Homenajean a Carlos Fuentes y su universo en Bellas Artes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Homenajean a Carlos Fuentes y su universo en Bellas Artes

Acto. Al término del homenaje fue inaugurada la exposición Carlos Fuentes, él mismo, que permanecerá abierta hasta el 21 de julio.

“Carlos Fuentes fue un humanista moderno y liberal”, afirmó categórico el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, durante el homenaje El universo de Carlos Fuentes realizado ayer en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde fue recordado con anécdotas, reflexiones y referencias sobre su obra y su pensamiento crítico, en el que también participaron Héctor Aguilar Camín, Gonzalo Celorio, Hernán Lara Zavala, Federico Reyes Heroles y Vicente Quirarte.
“México fue la gran pasión de Carlos Fuentes, añadió el ex rector, y precisamente por eso fue también su gran obsesión, su historia analizada, su territorio recorrido, su dinámica social rigurosamente descrita, su voluntad interpretada, su alma explorada, sus contradicciones, sus aciertos, su ambivalencia, sus habitantes, sus dioses, su vitalidad encarnada en él mismo”.
Fuentes fue México desde Los días enmascarados hasta el último de sus días, recordó, pero también fue universal porque entendió pronto la enseñanza de Alfonso Reyes, cuya influencia temprana le ayudó a ver que la literatura mexicana era importante por ser literatura y no por ser mexicana. Y es así como a través de él, de sus cuentos, de sus novelas y ensayos, los mexicanos somos más universales.
“Lo que más impresionó siempre de Carlos Fuentes fue su libertad, el rigor con el que la ejerció, la autenticidad con que la vivió. Fuentes intentó de mil maneras descubrirnos y explicarnos a través del lenguaje mucho de lo que somos, de lo que querríamos ser y de lo que no queremos ser”.
Y recordó que desde muy joven al autor de Cabeza de hidra, enfocó simultáneamente sus preocupaciones sociales, intelectuales, estéticas y culturales a la realidad mexicana, pero también a la del mundo entero.
NO ENVEJECIÓ. En su oportunidad, Gonzalo Celorio, enfatizó que la gran virtud de Fuentes fue no envejecer. Habrá quien piense que la suya fue una muerte afortunada y hasta envidiable, dijo, porque como recuerda Jorge Luis Borges, morir sin agonía es una de las felicidades que la sombra de Tiresias promete a Ulises, sin decadencia, sin degradación.
Quizá haya sido una muerte afortunada para él, aseveró, ¿cómo saberlo sin quedarnos en la mera suposición conjetural? “Pero dado el caso que su muerte hubiera sido afortunada para él, nunca lo será para nosotros; los que aquí permanecemos todavía, a saber por cuánto tiempo, cómo asimilar una desaparición tan imprevista, cómo digerir un silencio tan inesperado, cómo rellenar esa oquedad inmensa que de pronto se abre a la mitad del foro”, reflexionó.
Por último, consideró que gracias a Fuentes, la conciencia de nuestra búsqueda ya no necesita romper ninguna lanza porque gracias a él ya podemos caminar por el mundo sin necesidad de presentar ningún pasaporte cultural identitario.
“HARÁ FALTA”. Durante el homenaje, Rafael Tovar y de Teresa, titular de Conaculta, aseguró que Carlos Fuentes era un pozo de sabiduría, un pozo de información y de amistad, dijo Rafael Tovar y de Teresa, titular de Conaculta. Un hombre que creyó siempre en la inteligencia como palanca para mover mundos, en la complicidad de su diálogo amistoso, en la fraternidad de la palabra bien dicha y escrita, en el humor como manifestación de alta cultura y en la memoria como estrategia.
Sin duda, apuntó, Fuentes nos hace y nos hará falta por su inteligencia, su visión de mundo y por esa cualidad aparentemente sencilla: saber encontrar a dios y al diablo en todos sus detalles. Su obra, rebasa el siglo XX y lo explica, y será referencia literaria vital.
Durante el homenaje también estuvieron presentes Silvia Lemus, esposa del escritor, Rafael Tovar y de Teresa, titular de Conaculta, María Cristina García Cepeda, directora del INBA.
Al término del homenaje fue inaugurada la exposición Carlos Fuentes, él mismo, donde se exhiben fotografías de Daniel Mordzinski, Rogelio Cuéllar, del archivo Mario Vargas Llosa, César Saldívar, Jerry Bauer, Héctor García y Barry Domínguez, entre otros, la cual permanecerá abierta al público en el Palacio de Bellas Artes hasta el 21 de julio.

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