Niños y 22 millones de “Ninis” en AL, acechados por el narco | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Niños y 22 millones de “Ninis” en AL, acechados por el narco

Reclutamiento. Las favelas son los principales centros de operación de los capos brasileños.

Impulsados por la ambición de extender su dominio en el mercado de la droga, sumado a otros delitos criminales como extorsión, secuestro y asesinatos por encargo, grupos del crimen organizado de Brasil, Colombia y México, principalmente, buscan ampliar sus contingentes en América Latina al reclutar con tentadoras ofertas monetarias, regalos e incluso por la fuerza, a niños menores de 15 años y a 22 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan, los llamados “Ninis”, que son una presa tentadora para el narcotráfico.
De acuerdo con el estudio denominado “Completar la Escuela. Un Derecho para Crecer, un Deber para Compartir” del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), tan sólo en América Latina, 22 millones de jóvenes entre 16 y 24 años no estudian ni trabajan, lo que representa a uno de cada cinco jóvenes de la región.
La falta de oportunidad para estudiar o trabajar, derivado de la crisis económica que aún arrastra el mundo desde 2007, o simplemente por la pereza de no tener alguna actividad productiva, según datos aportados por la Unicef y la UNESCO, los países donde los “Ninis” son más vulnerables a convertirse en reclutas del narco son México, que cuenta con 6 millones 887 mil jóvenes sin escuela ni un empleo; Brasil, con 5 millones; Colombia, con un estimado de 3 millones, dado que los desplazamientos forzosos por la guerra que vive desde hace más de cuatro décadas impide hacer una evaluación más certera; Argentina, más de un millón; Venezuela, con un millón; Honduras, 750 mil; Chile, 600 mil; El Salvador, 241 mil y Guatemala, 350 mil, por señalar a los más representativos y acechados por el crimen organizado.
Un informe presentado en 2012 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) refiere que el 61 por ciento de los “Ninis” es de clase media baja, lo que asocia esta situación a condiciones de pobreza, y hace que jóvenes con menos recursos sean los más codiciados para sumarse a las “escuelas del delito”.
Reportes de las distintas corporaciones policiales latinoamericanas coinciden en que la forma en cómo grupos del narco enganchan a sus futuros reclutas es mediante regalos, dinero, encargos especiales a cambio del reconocimiento del grupo.
MÉXICO. En el caso de México, información de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y de la Policía Federal, da cuenta que cárteles como el de Sinaloa, El Golfo y Los Zetas, reclutan por la fuerza a jóvenes, a los que enrolan primero como “burreros” (trasladando la droga), mensajeros, llevando los estupefacientes al comprador para no comprometerlo, y si el aspirante a miembro del grupo es arriesgado, se le da un ascenso con mayor responsabilidad y por su puesto con mayor ganancia monetaria, sólo que de antemano se le advierte que una vez adentro del grupo sólo saldrá muerto.
COLOMBIA. En este país sudamericano, golpeado por una guerra civil que no termina, las ilícitas actividades de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) han sufrido cambios con el paso del tiempo, y aunque los dos últimos grupos ya se desmovilizaron, tienen presencia igual que las FARC con grupos del narco, según refiere el periódico local El Tiempo.
La policía colombiana estima que en el país operan siete bandas a las que denomina Bacrim y que están distribuidas en 17 departamentos y 152 municipios, sin contar a las FARC.
Las grupos más importantes son el de Daniel Barrera, alias El Loco Barrera; el de Pedro Oliveiro Guerrelo, alias Cuchillo, líder del Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista; el cártel de Daniel Rendon Herrera, alias Don Mario, que lidera a las autodefensas gaitanistas; el de Javier Antonio Calle Serna, alias Combatiente, quien heredó los negocios del fallecido narco Wilber Alirio Varela, alias Jabón, y el grupo de Diego Pérez Henao, alias Diego Rastrojo.
El gobierno colombiano señala que estos grupos echan mano de niños y jóvenes para realizar labores de entrega de mercancía o del cuidado de plantaciones de droga, además de realizar labores de “halcones” para alertar ante la presencia del ejército o de alguna corporación policial, según destaca “Radio Caracol”.
BRASIL. El denominado gigante sudamericano, con más de 194 millones de habitantes, de los cuales más de 27 millones tienen entre 18 y 25 años, destaca por tener 5. 3 millones de “Ninis”, en su mayoría de los sectores más pobres y por ende más vulnerables a ser tentados por narcotraficantes.
Los principales centros de operación de los capos son las favelas, donde destacan los principales grupos como el Comando Vermelho, liderado por Fernandinho Beira Mar, y la banda Amigos dos Amigos, que controla una de las mayores favelas, la Rocinha, principal punto de distribución en Río de Janeiro.
Miembros de inteligencia de Brasil revelan que niños desde los siete años son integrados a las labores del narco, ya sea como “aviones”, los que llevan mensajes; los “enlaces”, los que llevan mercancía y regresan con dinero de la venta, o los denominados “ratones”, los que actúan como anzuelo para distraer a fuerzas del orden para permitir el escape del líder de la banda, según indica el periódico O Globo.
La policía brasileña destaca en uno de sus informes del 2011, que dependiendo de los resultados del recluta, además de llevar dinero a su casa, podría hacerse acreedor a un regalo especial del líder del cártel: un revólver.
Autoridades policiales estiman que entre 5 mil y 6 mil niños de entre siete y 16 años trabajan para el narco, a los que en distintos operativos se les decomisaron armas Kalashnikov AK-47, Colt AR-15, ametralladoras calibre 762, subametralladoras UZI, granadas de mano, pistola automática Glock 9mm y Revólver Magnum 38.
VENEZUELA. El gobierno venezolano de Nicolás Maduro reconoce que existe un millón de “Ninis”, de los cuales una mínima parte toman el camino hacia la delincuencia común y otros viven a expensas de sus familias, sin que por el momento se hayan detectado ingresos masivos con el narco.
“TRIÁNGULO DEL NORTE”. En lo que respecta a la zona denominada “Triángulo del norte”, que comprende Honduras, El Salvador y Guatemala, está bajo control de la Mara Salvatrucha, que a su vez trabaja, por su interés, con carteles mexicanos como Los Zetas y con grupos colombianos como el Comando Vermelho.
Informes de la DEA y de las policías de El Salvador y Honduras revelan que las distintas células de los Maras han reclutado menores de edad y jóvenes para extender su mercado de venta de droga, extorsiones y asesinatos por encargo.
A los reclutas, según destacó la policía salvadoreña, se les obliga a actuar para beneficio del grupo bajo amenazas de ser golpeado y hasta asesinado. Al que muestra lealtad se le premia con tatuajes distintivos del grupo y se le adiestra en la entrega de enervantes sin importar si invade territorio de otros grupos rivales.
Aunque los Maras han tratado de ampliar sus operaciones en México, Uruguay, Chile y Argentina, los refuerzos policiales han frenado esta expansión. En el caso de México se ha notado su presencia, ya que cuenta con la protección de Los Zetas, a los que sirven como sicarios, mediadores en la venta de drogas y reclutadores mediante el secuestro de inmigrantes que cruzan rumbo a Estados Unidos en busca del “sueño americano”.

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