La Crónica de Hoy | Elecciones 2013, ganó el Pacto por México

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  Opinión de
  (Guillermo Ortega)


Elecciones 2013, ganó el Pacto por México
Guillermo Ortega | Opinión | Fecha: 2013-07-15 | Hora de creación: 02:04:52 | Ultima modificación: 02:04:52

Lo mejor de la jornada electoral del domingo 7 de julio es que ya quedó atrás. Los  ciudadanos con su voto, aquellos que  se animaron a salir  a  votar, pues el abstencionismo se enseñoreo en varias plazas,  diseñaron un  mapa  político que  refleja  la  situación que  guarda  la  lucha por el poder a nivel nacional. Pero sobre todo de manera estatal y municipal, pues fueron elecciones locales  que muchas veces obedecen a  una lógica  distinta.

Se ha dicho que fue una jornada electoral relativamente pacífica, en lo que se tiene razón, pero las campañas de proselitismo  fueron sucias y violentas. La opción de la propaganda negra  desprestigia  todavía más a la clase  política. La propaganda negra desplegada en  Baja  California, por ejemplo, fue un paso atrás.  Además, no se puede dar carpetazo  a los episodios de violencia que se registraron, que incluso causaron muertes. Si quedan en la impunidad se enviará  un mensaje  negativo. Sería un acicate para que sucesos sangrientos se multiplicaran en los próximos procesos electorales. La impunidad, hay que reiterarlo, invita a la repetición.

El dato fundamental es que  el Pacto por México salió vivo del trance. Esto resulta particularmente importante para el gobierno federal que tiene en ese mecanismo de diálogo y concertación al más alto nivel,  su  primera opción para procesar  reformas estructurales,  parte medular del programa de  gobierno  2012-1018, que pueden sentar las bases  para un crecimiento económico dinámico,  que supere la mediocridad de la última década, y que permita  crear los empleos que la sociedad demanda,  en particular  los  jóvenes,  a quienes les urgen oportunidades.  La falta de empleo es un factor permanente de inestabilidad y desencuentro.

De manera que puede afirmarse  que el presidente  Peña  Nieto  salió casi limpio del proceso, pues el hecho de que el PRI no haya podido arrebatarle  la gubernatura de  Baja  California al PAN es una derrota dolorosa para el tricolor pero permitió mantener las condiciones políticas necesarias para  la continuidad del Pacto. El PRI se mantiene como primera  fuerza política todavía con amplio margen y en un buen carril para el proceso federal del  2015.  No puede perderse de vista que en estados importantes como Veracruz  o Quintana Roo en los que Peña Nieto no ganó hace  un año la elección presidencial, esta vez el PRI  triunfó de manera clara. Un magno repunte en doce meses.

César Camacho, dirigente nacional del PRI, entregó buenos resultados, aunque el episodio del anuncio del triunfo en BC fue  un tropiezo que ha sido  corregido, con la ayuda del comportamiento civilizado de  Castro Trenti. Se dijo desde el principio que Gustavo Madero, del PAN,  tuvo una buena jornada el pasado domingo. Evitar la pérdida de  la gubernatura de Baja  California  tuvo mérito,  aunque el panista incurrió en el error de  echar  cuetes. Perdieron en Tijuana.  En su entorno comenzó a decirse que Acción Nacional estaba de regreso como para ganar la elección presidencial del  2018. No es malo el optimismo, pero el triunfalismo es letal porque  oculta la realidad, la falsea.  En este caso, por ejemplo, si los panistas creen que ya la hicieron, no llevarán a cabo las correcciones  que les urgen como organización política y que los han conducido al patético espectáculo de pelear como perros y gatos por la chequera de la fracción blanquiazul en el  Senado.  Jesús  Zambrano se pasó la semana tratando de convencernos de que el PRD  también salió ganando. Pactó docenas de entrevistas para difundir este mensaje. Lo cierto es que tampoco  tenían muchas expectativas pero no les será sencillo aparecer como parte del nuevo gobierno en  Baja  California y la pérdida  de Cancún en Quintana  Roo es una derrota durísima. Los perredistas en ese rincón del Caribe  hicieron méritos de sobra para que los ciudadanos los mandaran a volar. Extrañarán  los recursos que genera el municipio de  Benito  Juárez. 

La relación  de  gobernadores del PRI  que  pueden con justicia presumir los resultados la encabeza César  Duarte de  Chihuahua. En el estado grande, que no hace mucho era bastión del PAN, el  tricolor obtuvo triunfos  inapelables  en la capital y en Ciudad Juárez, que como se sabe concentran a la población y la  actividad económica.  Otro ganador es  Javier  Duarte, de  Veracruz, con mucho mérito pues ahí estalló el escándalo mediático de las supuestas ayudas indebidas a los aspirantes del PRI. Duarte contuvo el crecimiento del PAN, lo arrinconó en sus conocidas zonas de  influencia, a pesar de que el estado atravesó por una aguda crisis de seguridad hace un par de años. El mandatario amplió sus márgenes de operación para cerrar  fuerte su gobierno. También cabe ponderar el trabajo desplegado por el gobernador de  Quintana  Roo, Roberto Borge Angulo quien tuvo hace un año, en ocasión del proceso federal, una jornada difícil, pero esta vez  nadie le  puede regatear el triunfo.  El PRI se alzó con una victoria  clara en ese pródigo enclave turístico y Borge,  que tiene sus diferendos con varios integrantes de la familia  Joaquín,  ahora se puede hablar de  tú con quien sea. José  Francisco Olvera, de  Hidalgo,  alarga la racha ganadora del PRI  en esta entidad con un estilo discreto pero efectivo.

En Coahuila,  otrora  tierra firme para los priistas,  algunos municipios importantes,  como por ejemplo Saltillo y Monclova, conocieron la alternancia,  lo que ya se mira como el principio del fin del control de la familia Moreira  por aquellas latitudes.

Puebla  es el nuevo bastión del Partido Acción Nacional y muestra de la efectividad electoral que puede tener esa peculiar alianza entre derecha  e  izquierda, o sea PAN y PRD,  que dejando de lado cualquier  compromiso ideológico  juntan fuerzas para arrebatarle  triunfos al PRI.  Rafael Moreno es la estrella en ascenso del panismo que pude presumir un bien escaso: los triunfos electorales. Acaso por la influencia poblana, pero en la ciudad de  Tlaxcala también ganaron PAN  y PRD.  La coalición triunfó también en la ciudad de  Aguascalientes, a pesar  del escándalo de corrupción de los panistas en el gobierno estatal, lo que  muestra que el electorado sostiene en ciertas plazas  lealtades que la razón no entiende.

Así queda delineada la geografía política rumbo a las elecciones intermedias del 2015 que marcarán el derrotero hacia el proceso electoral del 2018.

Verba volant scripta manent.

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