Reforma hacendaria y el falso debate - Julio Brito A. | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016
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Reforma hacendaria y el falso debate

Julio Brito A.

Las diferencias entre los representantes de la iniciativa privada —CCE, Concamin, Coparmex, asociaciones sectoriales, etcétera— están enfrentadas no contra el gobierno, sino el Estado mexicano, por la sencilla razón de que la mayor parte de los grupos en la Cámara de Diputados aprobó la reforma hacendaria y la Ley de Ingresos. El refuego ha sido intenso y, de no privar la mesura, se corre el riesgo de llevar a extremos posiciones y entonces no habrá mano que pueda unirlos.
El gobierno federal, en especial, está resentido con la iniciativa privada; primero porque los ataques, a su juicio, son sin fundamentos y, segundo, los calificativos llegan a la ofensa. Un ejemplo de ello es asegurar, con singular ligereza,  que los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo son padres del gobierno de Enrique Peña Nieto en cuanto a manejo de deuda, cosa que rechazan de manera contundente.
Varios grupos de gobierno ponen en duda hasta la representatividad de la iniciativa privada, pues aseguran que gran parte de los dirigentes no son más que empleados —gatos de angora— de los verdaderos capitanes de empresas. En ese sentido, señalan que resulta hueco ponerse a negociar con ellos, pues por obvias razones su capacidad de decisión es muy pobre.
El falso debate a que se refiere el gobierno es que los empresarios utilizan argumentos fatuos, mentirosos y dolosos, para esconder sus verdaderos intereses particulares. Aseguran que la reforma hacendaria será un cataclismo de proporciones inesperadas y que pegará al empleo. Es más, todos los dirigentes de asociaciones y cámaras hablan de que en cada sector hay peligro de perder  500 mil empleos. Si se suman todos los sectores, sería tanto como decir que desaparecería, o en el mejor de los casos el empleo quedaría en ceros.
El verdadero debate, según fuentes de gobierno, es que las grandes empresas fueron afectadas por la sencilla razón que ya no podrán burlar al fisco, con la facilidad del pasado, en especial respecto al tema de consolidación fiscal, en donde sí se le pega al bolsillo. También se suma el incremento del 10 por ciento a las ganancias bursátiles. Esos son los verdaderos intereses afectados y que la iniciativa privada esconde en su intento por hacerse oír de parte de la sociedad civil.
En ese sentido y desde ayer se comenzó una estrategia para invitar al empresariado a que hable de manera clara y honesta sobre el golpe que recibió a sus bolsillos por la desaparición de la consolidación fiscal y no se esconda en subterfugios.
Señalan los participantes de la reforma hacendaria que el incrementar los impuestos tuvo dos objetivos. El primero, redistributivo, en donde pagará más el que más tiene y el segundo anticíclico, porque los nubarrones a la economía nacional van en serio, de tal manera que debe evitarse una recesión, que está a la vuelta de la esquina. Indican que a diferencia del pasado sexenio, en donde Felipe Calderón esperó a que le cayera la ola encima, el actual gobierno se adelanta, asegurando que los recursos serán para incentivar a la economía vía inversión en infraestructura y que no habrá  aumento en el gasto corriente, situación contraria al periodo de Calderón, quien tuvo incremento anual del 6 por ciento. Ésa es la verdad del lado oficial y es importante tomarla en cuenta, porque juega en la mesa de negociaciones.

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