A falta de astros, música y experimentos en la Noche de las Estrellas en la UNAM | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

A falta de astros, música y experimentos en la Noche de las Estrellas en la UNAM

BREVEDAD. Antes de que iniciara la Noche de las Estrellas, algunos de los astrónomos aficionados pudieron observar el Sol.

Este año, la Noche de las Estrellas tuvo como tema central el agua, elemento que formó una nubosidad en el cielo e impidió que se vieran los astros mediante telescopio. Con menos del 30 por ciento de visibilidad que se había anunciado durante el día, señaló el ingeniero Alfredo García, quien contribuye cada mes a instruir a los interesados sobre el armado y uso de los telescopios en la Facultad de Ciencias.
Aunque no todo está perdido, comentó el astrónomo coordinador del evento, Mario de Leo, “porque este año en la ciudad de México tenemos el mayor número de talleres y carpas. Hay 40 carpas registradas, lo que es un récord en este tipo de eventos y con actividades artísticas. Hay dos escenarios y 14 grupos musicales”.
El Sol iluminó “Las islas” de Ciudad Universitaria hasta las 17:00 horas de ayer, aunque había algunas nubes blancas y otras negras, lo cual parecía anunciar una noche despejada. Esto entusiasmaba a los asistentes. Cientos de ellos ya armaban sus telescopios a la espera de participar en la Noche de las Estrellas 2013.
Mientras eso sucedía, se anunció que estaban registrados 354 telescopios, de los cuales sólo se instalaron 300 al final. Sin embargo, “nunca falta quien llegue más tarde con su telescopio y la intención de querer sumarse al evento, por lo que la cantidad tiende a aumentar”, comentaba Mario de Leo.
Pero todavía faltaban casi dos horas para la inauguración y avistamiento de cuerpos celestes. Todo esto planeado para las 18:45 horas.
 Los niños se juntaban en el stand de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), para armar un robot que podía operar desde un teléfono celular.
“Me han gustado mucho los talleres, y me gustó mucho el de robótica, porque aprendí cómo se hace la energía, yo no sabía muchas cosas. Me interesó mucho y quiero seguir aprendiendo”, comentaba con entusiasmo Nelly, que se disponía a entrar a un taller para armar hexaflexágonos con imágenes de Einstein o la Luna.
Algunas filas se hacían en torno telescopios que ya estaban montados y ofrecían ver el Sol, aunque al poco tiempo despidieron a los interesados, en virtud de las nubes que comenzaron a amenazar. Y frente a uno de ellos, se instalaba una carpa con al menos 20 de estos instrumentos, a la venta, para los aficionados que quisieran participar en el evento.
“Manejamos la marca Tasco, que es de las más prestigiadas y que se ponen a la venta en muchas tiendas departamentales. Tenemos el 50 por ciento de descuento y ofrecemos cursos para que los interesados puedan armarlos esta misma tarde”, comentaba Luis Maumejean, encargado de la carpa que vendía los telescopios.
Las nubes ya habían tapado el cielo cuando marcaron las 18:00 horas, y los espectadores se sentían un poco decepcionados, pero se conformaban con hacer otras cosas.
“Si no vemos nada, entonces me voy a ir a los conciertos, sé que estará Susana Harp, ya con eso la armo”, planeó César Hernández, aficionado que se registró un día anterior y que acudía por segundo año consecutivo al evento.
Mientras las esperanzas eran lo último que se perdía, el ingeniero Alfredo García explicaba las partes del telescopio y sus funciones.
“No es difícil armar o usar un telescopio, todo es cosa de práctica, tiempo y paciencia. Se debe ajustar el buscador con el lente y eso es complicado, y si no se hace bien no se ve nada al final.
“Las partes del telescopio van desde el tripié, la montura, que en este caso es ecuatorial y permite tener mayor visibilidad”.
Por fin se llegó la hora de la inauguración, y poco después de la hora señalada subió al escenario principal del evento José Franco, para inaugurar la noche junto con Carlos Arámburo de la Hoz, coordinador de investigación científica de la UNAM, así como William Lee, director del Instituto de Astronomía de la misma institución, con las nubes como invitadas, más que las estrellas.

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