La astucia de Putin - Marcel Sanromà | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016
La astucia de Putin | La Crónica de Hoy

La astucia de Putin

Marcel Sanromà

Esta noche se emite en Estados Unidos el último episodio de la temporada de 24, la maravillosa serie protagonizada por Kiefer Sutherland en la que interpreta a un agente de inteligencia antiterrorista de EU. Más allá de una trama bien elaborada y un ritmo frenético, la serie ofrece un valor añadido para aquellos que nos dedicamos a observar la política internacional. Y es que los agentes siempre acaban enfrentándose a peligrosas células terroristas de ultramar. Hace diez años, la amenaza a la integridad del país la proponían peligrosos hombres barbudos, de tez morena y con túnicas blancas. En este final de temporada, además a vieja dosis tradicional de amenaza islámica, los enemigos del estado son... ¡Rusia y China!
La comparación con la década pasada es relevante: Hace diez años Putin, junto a Medvédev, aparecían como una suerte de líderes algo pintorescos y folclóricos, que no copaban portadas excepto para hablar de corrupción, intentos de asesinato en el extranjero, persecuciones a periodistas o condenas al ostracismo a empresarios petrolieros. En definitiva, política rusa, asuntos internos.
Ahora, en cambio, el inquietante rostro de Vladimir Putin aparece constantemente en los medios asociado a la política exterior rusa. Ahora, con su gira por América Latina. Putin aterrizó directamente en Cuba, y se apresuró a asegurar que ayudarán en lo posible a los habitantes de la isla a superar el “ilegal” bloqueo de EU. Para ello, de entrada, Rusia ha condonado el 90% de la deuda de Cuba con la antigua URSS, 35.200 millones de dólares, casi nada. Putin, además, se ha reunido con la presidenta argentina, Cristina Fernández, y no tengan ninguna duda que tanto la instantánea como las declaraciones del viajante han provocado escalofríos en Washington.
Y esa es precisamente la intención del mandatario ruso. Más allá de acuerdos comerciales, la primera parada de Putin en la región denota cual es su intención: Hacer todo el daño posible a Estados Unidos. ¿Y dónde va a hacer más daño que en Cuba? El reducto comunista, a tiro de piedra de Miami, conserva además, la memoria de la crisis que provocaron los misiles que la URSS ubicó en la isla apuntando a EU.
El movimiento se enmarca en las mismas intenciones que ha seguido Putin en Crimea. Pero el tan autoritario e inquie-tante como astuto presidente ruso aborda sus intenciones con una estrategia radicalmente distinta. Esta vez es el soft power el que entra en juego, lejos de imágenes de tropas y tanques cruzando fronteras. Putin es consciente de que no puede seguir tensando la cuerda ad infinitum, y juega sus cartas con inteligencia.
El soft power tiene mucho más potencial de beneficio que el hard power a largo plazo, y reforzar los lazos de Rusia con una América Latina reticente y desconfiada de EU es el escenario ideal para el país más extenso del mundo. Un país liderado por un hombre que parece tener entre ceja y ceja la intención de devolver a Rusia a un escalafón más elevado en el tablero internacional. Mientras EU y la Unión Europea zozobran, China ya se ha apoderado del favor político de buena parte de África y ha desembarcado con fuerza en América del Sur y ahora Rusia pretende hacer lo propio, para mayor irritación de Washington.

marcelsanroma@gmail.com

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