Francisco López Capillas, el primer gran compositor nacido en América | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Francisco López Capillas, el primer gran compositor nacido en América

LEGADO. Francisco López fue autor de piezas sacras para la Catedral Metropolitana y la de Puebla.

Francisco López Capillas (1614-1674) es considerado el primer “gran compositor” nacido en América, autor de obras polifónicas que marcaron nuevas tendencias en la música sacra, como la alteración de la línea melódica, convertida en una expresividad dramática, “algo muy diferente a lo que hacían sus contemporáneos”, comenta Juan Manuel Lara Cárdenas.
El investigador del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim), del Cenart, explica que López Capillas fue autor de piezas sacras para la Catedral Metropolitana y de Puebla, con una producción polifónica compuesta por lamentaciones, motetes, magníficats, salmos, una pasión según San Mateo y ocho misas.
Agrega que fue maestro de capilla de la Catedral de la ciudad de México durante 20 años, debido a que la Iglesia, institución mediadora durante el virreinato, lo consideró como uno de los músicos más respetados, sin que hubiera pasado por el escrutinio del cabildo y la sociedad antes de ocupar dicho puesto.
“Es considerado un erudito porque conocía tratados, corrientes y estilos, con los cuales hacía sus propias composiciones, ejecutadas en el bajo, órgano y coro durante los actos litúrgicos de las catedrales en la que fue maestro de capilla o en la Semana Santa”, describe el musicólogo y director de coros.
Advierte que aunque investigadores de este compositor, nacido en la entonces ciudad capital de la Nueva España, “le dan el crédito del primer villancico compuesto a la Virgen de Guadalupe, lo cierto es que no son más que especulaciones, pues no hay textos, música o mayores pruebas”.
Lara Cárdenas explica que hasta el momento se han rescatado 50 obras del compositor del virreinato, y él mismo se ha dado a la tarea de darlas a conocer a través de tres tomos en la colección Tesoro de la música polifónica en México, editada por el Cenidim; actualmente trabaja en la impresión de un cuarto.
“No pierdo la esperanza de encontrar más repositorios con sus obras; la catedral Metropolitana tiene el mayor número, ahí está lo que llamo el Códice López Capillas, por tener todo un libro de coros que está maltratado por el tiempo, pero se pudo rescatar la música”, detalla.
Hay otras composiciones en la Catedral de Puebla, un par en el Museo del Ex Convento del Carmen, en San Ángel; ocho magníficats en el Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotlán, así como una obra en el Archivo de la Catedral de Oaxaca, que originalmente estaba en la ciudad de México, el Fondo Reservado del CENIDIM tiene un villancico que por su estado de deterioro no se pudo rescatar.
El investigador señala que “en la Biblioteca Nacional de Madrid hay otro juego de ocho magníficats, que no se sabe cómo, pero están allá”.
Juan Manuel Lara Cárdenas comenta que se han llegado a tocar esas piezas; sin embargo, no es común que suceda ahora, porque la música antigua es de poco interés para los músicos, porque lo ven como algo pesado, entienden poco la hechura y además los textos siempre están en latín.

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