La población mexica está más presente en Tlatelolco que en Tenochtitlan | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

La población mexica está más presente en Tlatelolco que en Tenochtitlan

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En 2015 se exhibirá en Tlatelolco parte de los 350 objetos prehispánicos hallados en los alrededores de la zona arqueológica durante la instalación de cableado eléctrico; también se realizarán trabajos de salvamento arqueológico en la Plaza de las Tres Culturas, en un hospital, en los postes de energía del Trolebús y en un futuro centro comercial en el que recientemente se localizó el segundo textil registrado para el sitio tlatelolca.
Con motivo de los 70 años de investigación arqueológica en Tlatelolco, Crónica presenta una entrevista con Salvador Guilliem Arroyo, arqueólogo responsable de la zona, quien nos habla de los trabajos que emprenderán el próximo año y los avances que tienen sobre los límites del antiguo pueblo prehispánico.
“Desde 1998 empezamos a tener un subproyecto dentro del proyecto Tlatelolco: protección técnico legal. En éste, las entidades de la federación deben informar al INAH qué pretenden hacer en el subsuelo para evitar que se dañen los vestigios arqueológicos que sabemos están por debajo de la capa de cemento moderno”, señala Guilliem Arroyo.
A partir de que se inició dicho proyecto y de que Nonoalco tuvo un Plan de Manejo, la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) del INAH ha pedido apoyo constante al equipo de Salvador Guilliem para asegurar el registro o rescate de evidencia prehispánica y colonial detectada bajo el piso de los edificios. Un ejemplo es la construcción de una plaza comercial en el cruce de Lerdo y Flores Magón.
Ahí se reporta el hallazgo de restos de cinco casas-habitación con basureros, 21 entierros humanos y cerca de 500 objetos prehispánicos, casi todos de pequeño formato: platos, vasijas, cajetes, cazuelas, candeleros, copas pulqueras y figurillas. Además, sobresale la  presencia del segundo itlapial (ofrenda textil) para  Tlatelolco, un colorido cetro de madera y cuernos de venados convertidos en instrumentos musicales.
—¿Qué es el itlapial?
—Era una ofrenda que hacían las madres a sus hijas que morían, en la que les daban todos los instrumentos para hilar y tejer en el otro mundo, entre ellos, el huipil, el enredo, la faja, un sobrepellizque que es como una pequeña telita que usaban en el hombro las mujeres mexicas. En el proyecto de la plaza comercial, a cuatro metros de profundidad, tuvimos la fortuna de encontrar el entierro de una niña y al lado, el textil.
“El primer textil en Tlatelolco lo reportamos en 1988 y adentro venía la figura de una tlacuacha con su cría, sellos para marcar la tela, la forma de changuitos que es símbolo de viento, patos de obsidiana, venían las agujas y el machete del telar de cintura. Todo eso, dentro del tazcal que es un canasto de cestería quemado”, precisa Salvador Guilliem.
En este momento se vuelve a encontrar otro parecido, agrega, está la niña muerta y a un lado del esqueleto aparece el canasto con los objetos, el cual se registró, se sacó en bloque y actualmente está en análisis. ¿Cuánto tiempo tardará su estudio?, se le cuestiona. Si el anterior tardó seis años, esperemos que este tarde la mitad, por el momento se hicieron estudios de prospección antes de quitar la tierra, responde.
Con este hallazgo, además de añadir 500 piezas a la riqueza prehispánica de Tlatelolco, todos los trabajos de salvamento hechos en los últimos cinco años, arrojan más de mil piezas que se suman al récord de 5 mil objetos hallados en las inmediaciones de la zona arqueológica.
PRÓXIMOS TRABAJOS. Otro ejemplo de labores de salvamento arqueológico que en 2015 continuará trabajando el equipo de Salvador Guilliem, es la demolición del Hospital Gonzalo Castañeda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), ubicado sobre Manuel González, frente al Centro de Convenciones Tlatelolco.
“Se está haciendo toda una supervisión en cuanto a la demolición, no pueden excavar un centímetro por debajo del piso actual sin la presencia de un arqueólogo. El ISSSTE ahora pretender vaciar todo el predio para hacerlo una nueva instalación hospitalaria y nosotros ya estamos generando el convenio para atender el espacio”, precisa.
—¿Hay indicios de que ahí pueden hallar vestigios arqueológicos?
—En donde ya está afectado el predio, es decir, a más de 7 metros de profundidad, la proyección de encontrar vestigios es pobre, pero hay partes de ese predio muy pequeñas, por ejemplo un espacio de 12 por 20 metros, en los cuales creemos que pueden haber vestigios y quizá en mal estado porque seguramente el espacio fue usado para cisternas de agua o drenaje.
Este año, agrega Salvador Guilliem, también se llevó a cabo la demolición de la clínica 27 del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) donde únicamente cubrieron la tierra con gravilla roja para evitar cualquier tipo de contaminación porque hasta el momento, el terreno no ha sido requerido para una nueva construcción.
“Otro trabajo de salvamento que haremos será por una petición de la delegación Cuauhtémoc, ya que han empezado la remodelación en la Plaza de las Tres Culturas. Se autorizó quitar toda la cáscara vieja, es decir, la cubierta de cantera y la costra de concreto para sustituirla por una nueva y remodelar los sanitarios, astas banderas y accesos”, detalla.
En palabras de arqueólogo, han sido muchos proyectos los que llegan a sus manos, por ejemplo, uno más son los trabajos de renovación del Trolebús, específicamente de buscar nuevas ubicaciones de sus fuentes de alimentación a través de postes.
—¿En todos estos trabajos de salvamento realizarán prospección para saber qué evidencias existen debajo del concreto?
—La prospección no es tan necesaria, lo que hacemos es un trabajo más directo porque ya conocemos las profundidades de las cimentaciones, es decir, ya sabemos dónde podemos permitir el uso de maquinaria  para retirar los cimientos que a veces son superiores de los 60 centímetros de espesor con acero.
EXPOSICIONES Y LÍMTES. En opinión de habitantes de Tlatelolco, la zona arqueológica es un símbolo de identidad del conjunto urbano Nonoalco, sin embargo, desconocen los recientes trabajos arqueológicos hechos por el INAH.
“Vivo atrás de la Plaza de las Tres Culturas y si me dijeran que debajo del piso de mi casa hay objetos prehispánicos, me encantaría que me informaran qué hay. Si ya encontraron más vestigios en otros lugares, sí me gustaría que estuvieran expuestos y conocer qué era lo que hacían nuestros antepasados”, opina Francisco, habitante de la zona.
Al igual que él, otros vecinos consideran importante se les informe de los trabajos arqueológicos, ya sea para denunciar irregularidades en caso de que vean construcciones sin autorización o bien, para poder visitar más seguido los museos de la zona arqueológica.
Al respecto, Salvador Guilliem comenta que alistan publicaciones de todos los trabajos de salvamento, información con la que arman el mapa de dónde vivía la población tlatelolca y además preparan la primera exposición de 2015, la cual mostrará parte de los hallazgos hechos en 11 barrios de Tlatelolco durante la instalación de cableado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Con todos estos resultados ya tenemos dónde eran los límites del recinto ceremonial, dónde tenemos núcleos de barrios que es por el cine Tlatelolco, por el cruce de Guerrero y Flores Magón y hacia el norte la calzada que iba al Tepeyac. Que hay casas-habitación que terminan hacia Tepito”, comenta.
Salvador Guilliem detalla que Tlatelolco va de la Lagunilla a Tecamac y desde Nonoalco hasta Tepito, que el un núcleo del gran recinto ceremonial abarca 400 metros por lado que se abre hacia el sur (hacia la Lagunilla) para el hacinamiento de palacios y casas grandes.
“Tepito es de los últimos barrios porque antes era parte de laguna, entonces conforme se fueron haciendo plataformas (tlateles) sobre islotes de tepetate, fueron ganándole terreno y creciendo hacia esa parte”, destaca
El arqueólogo reconoce que aún falta mucho por trabajar, por ejemplo, el Tecpan se sabe que era enorme, que cruzaba lo que ahora es la avenida Reforma, entonces –comenta– cada vez que abren de Reforma hacia el poniente siempre hay entierros, basureros y pisos tanto prehispánicos como coloniales, no obstante, no han hecho los suficientes trabajos en esa zona.
“Con toda la información recapitulada, generaremos el próximo año memorias académicas, en donde presentaremos qué se encontró en cada edificio y a qué periodo corresponde. La gente lo podrá consultar y saber cómo el tiempo fue haciendo las capas culturales de esta ciudad, qué tipo de materiales se fueron aglutinando, es decir, vamos a obtener la expresión de una cultura, la expresión del hombre a través de materiales arqueológicos”, aseveró.
También colocarán exposiciones temporales en el nuevo museo del sitio (que se ubica al interior de la zona arqueológica y que actualmente ya está abierto al público) y la primera será sobre los hallazgos reportados con la CFE, que suman 350 piezas, entre ellas, 25 entierros, 5 casas habitación, cerámica y restos animales.
“Mostraremos lo que se recuperó porque es muy típico que los vecinos siempre nos vienen a decir que nos estamos robando camiones con los tesoros. Luego haremos la exposición de los objetos de la plaza comercial y después una de antropología física y patologías, para que la gente entienda que el cuerpo humano es un gran registro para entender nuestros antepasados”, especifica Guilliem Arroyo.
OSTEOTECA. El proyecto técnico legal de Tlatelolco ha recuperado 100 entierros humanos, que se suman a los 230 hallados dentro la zona arqueológica (en el gran basamento) y que actualmente se ubican en la osteoteca del sitio Eusebio Dávalos.
“La presencia de entierros humanos y cerámica es lo que más tenemos, en comparación con Tenochtitlan, es decir, la población mexica está más presente en Tlatelolco que en la misma Tenochtitlán”, señala Salvador Guilliem.
En 2007, el equipo de expertos empezó a recuperar todas las colecciones de salvamento arqueológico de Tlatelolco e incluso intentaron regresar las que aloja el Museo Nacional de Antropología (MNA), que desde 1972 por instrucciones de Echeverría, alberga el recinto y con las cuales no obtuvieron éxito.
“Afortunadamente el director nos autorizó la creación de un módulo de atención y  ahí tenemos albergados más de 230 entierros del gran basamento, 80 o 100 entierros de salvamento y además cada entierro tiene su ficha con datos de patologías, edad, sexo… eso nos va a permitir profundizar más en las publicaciones y qué tipo de población es la que tenemos en Tlatelolco”, indica el arqueólogo.
A la par, destaca, la construcción de una biblioteca con aproximadamente 500 títulos relacionados con Tlatelolco, la creación de una mapoteca con documentos desde 1994 a la fecha que suman más de 2 mil ejemplares y –resalta Guilliem– próximamente estará la sistematización de una fototeca con imágenes analógicas por encima de las 250 mil fotografías, más el acervo personal del arqueólogo (100 mil imágenes).

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