Custodios de la Constitución - Isidro H. Cisneros | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016
Custodios de la Constitución | La Crónica de Hoy

Custodios de la Constitución

Isidro H. Cisneros

Estamos llegando al centenario de nuestra Constitución Política con el urgente requerimiento de nuevas ideas jurídicas para mantenerla a la vanguardia, en un contexto crítico en materia de garantías ciudadanas y derechos humanos. Esta semana se cumple su 98 aniversario, y con él aparece nuevamente el debate sobre la vigencia de nuestro ordenamiento jurídico y sobre la idoneidad y características que deben tener sus instituciones garantes. La división de poderes busca consolidarse en nuestro país como un sistema de controles mutuos, en donde los custodios de la Constitución son los jueces, quienes tienen en la democracia un importante papel en el control de las leyes.
La Constitución representa la “Lex Fundamentalis” de la nación mexicana y la estructura vertebral de nuestra comunidad políticamente organizada, encarna el orden necesario que deriva de la designación de un poder soberano y de los órganos que lo ejercitan. Ella misma otorga a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la función esencial de defender el orden establecido por la Carta Magna, y la atribución de conocer en exclusiva sobre controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad y de amparo.
La SCJN es el máximo órgano de justicia de nuestro país y la legitimidad de sus decisiones descansa en la fuerza de sus argumentaciones jurídicas. En noviembre próximo se renovarán dos integrantes de la Corte por el retiro de los ministros Olga Sánchez Cordero y Juan Silva Meza.
El derecho y el poder son dos caras de la misma moneda, sostiene el jurista italiano Norberto Bobbio. El derecho es producto del poder político y sin éste no puede aplicarse. Además la legitimación del poder deriva de una justificación jurídica. El derecho carece de eficacia sin un poder capaz de crearlo y de aplicarlo. El poder solo es legítimo cuando trasciende su condición de facto –un mero poder de hecho – y cuando encuentra su fundamento en una norma o conjunto de normas.
Estas ideas son pertinentes cuando se discute el papel que deben jugar los jueces en el Estado democrático. Las decisiones de la Suprema Corte definen el contenido de nuestros derechos y lo que las autoridades del Estado pueden o no hacer. El presidente Enrique Peña Nieto enviará, en su momento, una terna a los senadores para los correspondientes reemplazos. Debemos aprovechar esta oportunidad para atender, más allá de los equilibrios ideológicos, los reclamos de participación ciudadana en el proceso de integración de nuestro máximo árbitro constitucional.
El país llega a la mitad del sexenio con muy poco que presumir en materia económica y social. Para romper las dinámicas que la crisis actual tiene sobre la política y su credibilidad, sería el momento de impulsar una modernización a fondo de nuestro sistema jurídico y judicial. Debe evitarse que “los custodios de la Constitución impongan la Constitución de los custodios”. Por lo tanto, la renovación de la SCJN debe darse en un sentido pluralista que garantice imparcialidad, transparencia e independencia, porque la justicia constitucional es insoslayable en un país que pretende vivir en medio de instituciones vigorosas y democráticas.

isidroh.cisneros@gmail.com
Twitter: @isidrohcisneros
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