Celebran apertura del HAWC: los 300 ojos que ya miran el cosmos más extremo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Celebran apertura del HAWC: los 300 ojos que ya miran el cosmos más extremo

Festejo. De izquierda a derecha: Alberto Carramiñana, Enrique Cabrero, France Cordova, Jordan Goodman, entre otros, celebran el inicio de actividades en el HAWC.

El ascenso inició en la escuela primaria Felipe Carrillo Puerto del poblado de Texmalaquilla, en las faldas de Sierra Negra y última localidad antes de subir al volcán. Al igual que los niños de Atzizintla, pueblo vecino, varios de sus alumnos participan en el concurso nacional de dibujo “HAWC, observando el Universo extremo”. Una selección de los cerca de 280 dibujos se exhibe en la escuela, que recibe a los visitantes del High Altitude Water Cherenkov el día de su inauguración.
La creatividad con la que han sido plasmados sólo se compara con la imaginación requerida para recrear el cosmos más inimaginable que HAWC, a partir de ayer, estudia oficialmente como el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del planeta.
Ya en el sitio, a 4 mil 100 metros del nivel del mar, los 300 tanques-detectores del complejo astronómico relucen bajo un Sol cerca del cenit. El clima es perfecto para un evento protocolario, al que asisten representantes de las 30 instituciones de investigación de México y EU que conforman esta colaboración científica. También asisten autoridades de la National Science Foundation (NSF) y Conacyt, dos de las principales fuentes de financiamiento del observatorio.
Los detectores de la serie E numerados con el 11,12,13 y 14 lucen las letras H-A-C-W, respectivamente, y dan la bienvenida a los centenares de personas que han acudido a la inauguración. Quizá nunca antes han llegado tantas en una sola ocasión, y quizá no vuelva a suceder, pero sin duda este es uno de los días más especiales en la historia del observatorio y con seguridad de la ciencia nacional.
“Está por delante el aprovechamiento científico de HAWC. El día de hoy celebramos el fin de la instalación y la puesta en funcionamiento del arreglo completo de detectores Cherenkov”, señaló al inicio del acto Alberto Carramiñana, director del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE), centro Conacyt que encabeza la colaboración en México, junto con la UNAM y la BUAP. “Hoy HAWC deja de ser un proyecto para convertirse en un observatorio en plena operación con todo el universo por delante”.
En la mesa de inauguración, presidida por Enrique Cabrero, director de Conacyt; France Cordova, directora de la NSF; Carlos Arámburo De la Hoz, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM y Jordan Goodman, vocero oficial de HAWC para la colaboración estadunidense, desfilaron discursos y palabras protocolarias, pero también emotivas y de gran entusiasmo.
COLABORACIÓN. Tras agradecer a algunos de los científicos clave en el desarrollo del proyecto, Jordan Goodman, profesor de la Universidad de Maryland, se refirió además al esfuerzo de los trabajadores quienes “construyeron el experimento y lo hicieron como parte del equipo”. Apuntó además que la palabra que define este hito de la ciencia podría resumirse en “colaboración”.
En su intervención, el representante de la UNAM –cuya colaboración se compone por cuatro de sus institutos— dijo que ayer fue un día para celebrar, conmemorar y agradecer.
“Celebrar el fin de la construcción de un sueño y el inicio de otro: los resultados científicos de HAWC”. Dijo que la culminación del proyecto lanza un mensaje a la comunidad científica mexicana sobre la posibilidad de plantearse y llevar a cabo empresas de esta envergadura. Añadió que la inauguración del observatorio de rayos gamma es una muy buena noticia para México, así como para la ciencia mundial. “Demuestra además que por medio de la ciencia somos competitivos a nivel mundial y que tenemos el reconocimiento de nuestros pares para colaborar en grandes proyectos visionarios”.
En su oportunidad, la directora de la NSF puntualizó que HAWC es un avance vital para el entendimiento de algunos de los misterios más extraordinarios del Universo y que complementará observaciones de rayos gamma con instrumentos como el Telescopio Fermi de la NASA y de otros experimentos de rayos cósmicos, como el Ice Cube, ubicado en el Polo Sur. “Pero como astrofísica aprecio mucho las contribuciones que, sin duda, obtendremos con HAWC, que representa una nueva avenida para la experimentación”.
Finalmente, el director de Conacyt recordó las metas científicas del observatorio: la detección indirecta de rayos gamma, provenientes de los eventos más cataclísmicos del cosmos, como choques de estrellas de neutrones, agujeros negros súper masivos y una pléyade de bichos cósmicos, algunos de los cuales quedaron bien plasmados en el concurso de dibujo.
“Ha culminado este esfuerzo colaborativo y HAWC está listo para arrancar de lleno y alcanzar su pleno desarrollo y consolidarse como el instrumento más poderoso para captar los eventos más violentos del cosmos”.
En la inmensidad de Sierra Negra y el Parque Nacional Pico de Orizaba, hubo un gran festejo y regocijo. Entre los pastizales de la ladera norte del volcán, la vida continúa sin mayor noticia para una lagartija, un par de palomillas blancas y uno de los últimos pinos del sitio que se aferra a permanecer. La naturaleza proveniente del cosmos tampoco se inmuta y sigue rociando el sitio con partículas ultra energéticas. Pero las personas celebran hoy aquí por ser un momento extraordinario, porque el ser humano tiene 300 nuevos poderosos ojos para mirar donde nadie más lo ha hecho, y ayer los ha estrenado.

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