Las ciudades inteligentes no lo son, si no pueden adaptarse a los cambios | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Las ciudades inteligentes no lo son, si no pueden adaptarse a los cambios

Ponente. Carlos Gershenson participará en el Séptimo Congreso Internacional del Transporte.

Las ciudades son sistemas complejos cuyos elementos interactúan de forma constante e impredecible y la labor de pretender anticipar cómo actuarán en un futuro resulta limitada e insuficiente, refiere Carlos Gershenson, jefe del Departamento de Ciencias de la Computación, en el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas (IIMAS) de la UNAM. Para el especialista, este es un motivo por el cual desde las ciencias de la complejidad se busca un nuevo enfoque que permita a las ciudades adaptarse a los cambios, tal como lo hacen los organismos vivientes.
“Hay una tendencia global que trata de controlar los sistemas urbanos a través de mecanismos que se conocen como ciudades inteligentes, pero nosotros argumentamos que esa inteligencia no es suficiente si las ciudades no cuentan con la capacidad de adaptarse”.
Para el experto, que en 2014 ganó el premio Audi Urban Future Award 2014 y que participará como ponente en el Séptimo Congreso Internacional del Transporte —que se llevará a cabo en explanada de la Delegación Cuauhtémoc del 23 al 25 de abril—, los sistemas urbanos serán más eficientes si pueden adaptarse como un sistema vivo a los cambios constantes e imprevistos.
“Nos estamos enfocando a movilidad, pero la misma regla se puede aplicar a todos los sistemas urbanos como recolección de basura, abastecimiento, economía y aspectos sociales”.
TRANSPORTE. El académico del IIMAS, junto con José Castillo, urbanista y director de Arquitectura 911, y Gabriella Gómez-Mont, directora del Laboratorio para la ciudad de México, fueron distinguidos con el Audi Urban Future Award 2014, en reconocimiento a sus esfuerzos por optimizar el uso de los vehículos y, en este caso, a una propuesta para mejorar el tránsito capitalino.
El eje del proyecto es recolectar información y ofrecerla a distintos actores, como gobiernos, empresas, organizaciones y ciudadanos, para tomar mejores decisiones de traslado. De acuerdo con el científico, todos los sistemas están cambiando y se beneficiarían de tener más datos y mecanismos adaptables que se ajusten a los cambios no previstos.
El experto explica que los sistemas de transporte son sistemas complejos, porque aun cuando sus elementos se pueden describir de manera aislada, su comportamiento depende de las interacciones que tienen con otros vehículos y otros pasajeros, y esas relaciones llevan a entender cómo funciona el sistema de transporte.
Para ello, Gershenson sugiere estudiar la movilidad a nivel sistémico, estudiando tanto los componentes como sus interacciones y lograr adaptarse a sus cambios constantes, tomando inspiración de los sistemas vivos que deben responder a modificaciones que tampoco se pueden predecir.
“La técnica y la ingeniería son limitadas porque tratan de prevenir los fenómenos, por ejemplo ¿cuál va a ser el flujo promedio de los vehículos?, ¿cuál va a ser la demanda promedio de pasajeros?, sin embargo estas demandas están cambiando segundo a segundo”.
Cada ciclo del semáforo va a llegar un número diferente de vehículos, ejemplifica, así como en cada parada de metro va a cargar una suma diferente de pasajeros “y esos no se repiten día con día, ni estación con estación”. Ante tal variedad de datos tratar de predecir el futuro de los sistemas resulta insuficiente, por lo que esta nueva visión que incorpora la adaptabilidad se hace imprescindible.

Imprimir