Hay cerca de 50 edificios mexicas registrados bajo el Centro Histórico | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Hay cerca de 50 edificios mexicas registrados bajo el Centro Histórico

VENTANA. Los trabajos para crear la ventana arqueológica en el Museo Metropolitano de Monterrey que se abrió al público en 2007.

Dentro del centro ceremonial mexica, hoy conocido como Templo Mayor, existieron 78 edificios, de los cuales, arqueólogos del Proyecto de Arqueología Urbana han registrado cerca de 50 y la mayoría de estos pueden observarse a través de ventanas arqueológicas en el primer cuadro del Centro Histórico de la ciudad de México.
Durante un recorrido, autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalaron que basados en la relación de edificios que hizo Fray Bernardino de Sahagún, es probable la existencia de dos juegos de pelota, seis calmécac, 13 casas, siete oratorios y cuatro estanques, que ahora se encuentran debajo de edificios como la Porrúa, Colegio Nacional o Museo de la Autonomía Universitaria.
“¿Se tendrían que destruir las construcciones modernas para admirar las prehispánicas?”, cuestiona un señor a las autoridades del INAH, quienes respondieron que no es posible ya que el Centro Histórico está declarado como patrimonio por la UNESCO, lo cual impide la destrucción de inmuebles, así que la mejor solución son las ventanas arqueológicas.
Crónica presenta el detalle de las ventanas de Catedral Metropolitana, las más conocidas por su accesibilidad y también presenta tres ejemplos de ventanas ubicadas fuera del Distrito Federal: el Museo Metropolitano de Monterrey, en la Iglesia San Pedro Apóstol, Morelos y en el mercado de Ixcaquixtla, Puebla.
Mediante un oficio en poder de este medio, el INAH detalló que las cuatro ventanas arqueológicas a la entrada de Catedral corresponden a restos de cuartos prehispánicos, entierros humanos y a cimientos de la primera Catedral que mandó a construir Hernán Cortés después de la conquista.
“La vieja iglesia funcionó de 1526 a 1626, posteriormente fue destruida y en lo que era su atrio, se edificó el actual recinto religioso, por lo que el hallazgo en 2005 de cimientos virreinales no fue coincidencia, e incluso, tampoco los entierros prehispánicos, ya que los atrios eran usados como cementerios”, detallaron.
Con la información proporcionada, el INAH explica que en la primera ventana arqueológica de Catedral, se observa un cuarto con cuatro paredes mexicas decoradas por una secuencia de triángulos en colores rojos y blanco.
En la ventana dos, se conserva parte de unas escaleras decoradas con azulejos con diseños de flores, peces, sacerdotes y una escena –que se repite– de un personaje con una hoz en mano, la cual representa el triunfo sobre el mal. Estas escaleras eran parte de una capilla de la antigua Catedral.
La tercera ventana exhibe un cuarto con una pared decorada con flores y hierbas, al igual que la número cuatro, en donde aparte de muros prehispánicos, hay cráneos humanos que evidencian el uso que tuvo Catedral como panteón, hasta la promulgación de las Leyes de Reforma con Benito Juárez.
NORIAS, TUMBAS Y PIRÁMIDES. La ciudad de México no es la única región que cuenta con vestigios debajo de sus calles, están los casos de Monterrey, Puebla y Morelos, estados que también se integrarán al registro nacional de ventanas arqueológicas que el INAH espera concluir en julio de 2015.
“En el Museo Metropolitano de Monterrey contamos con dos ventanas que datan del siglo XVIII a mediados del XX, con vestigios importantes para el estado, ya que antiguamente el recinto fungió como Antiguo Palacio Municipal y a partir de 1974 fue considerada como monumento histórico nacional por el INAH”, señaló Emir Guerrero, coordinador del Museo.
En 2007, como parte de los trabajos de remodelación del patio central del museo, añadió, trabajadores encontraron osamentas, cerámica, lítica y estructuras virreinales, por lo que se adaptaron dos ventanas: norte y sur. “Con ello, la gente puede saber que el terreno fue el primer cuadro de la ciudad y a su alrededor se construyeron las Casas Reales, la plaza, el panteón, el mercado, la cárcel y las acequias”.
—¿Qué se puede observar?
—Un silo, depósito para guardar alimentos, con escalones tallados que se estima son del siglo XVIII, muros de sillar del siglo XIX y un canal o acequia que cruzaba el patio central finales siglo XIX. Estos vestigios forman parte del primer rescate arqueológico y arquitectónico urbano en Nuevo León.
La segunda ventana (sur), explicó, es una noria construida a finales del siglo XVIII, a base de sillares rectangulares con un brocal cuadrado de 1.20 metros por cada lado y una profundidad de 12 metros, con sus muros oriente y poniente perforados cada 30 centímetros.
“Es una de las principales obras hidráulicas realizadas por el Cabildo que suministraba el vital líquido para el consumo humano y el desarrollo de las actividades cotidianas manifestadas en ese espacio cuando era sede del poder municipal”, precisó.
Otro ejemplo de ventanas arqueológicas en los estados, es la de San Juan Ixcaquixtla, municipio de Puebla, en donde hace dos años, el INAH halló en la entrada del mercado local, una tumba prehispánica con restos óseos y una ofrenda de más de 70 piezas cerámicas.
“Mediante un vidrio a ras de piso, la gente puede observar vasijas y otros trastes prehispánicos sobre el espacio de una tumba que identificaron los investigadores del INAH después de trabajos de pavimentación. Esta ventana se colocó a finales de 2013 y actualmente no tiene cédula”, explicó a Crónica, el área de gobierno del ayuntamiento.
En ese mismo municipio, comentaron, se pensaba hacer otra ventana que exhibiera el hallazgo de tres tumbas y restos de pintura mural, sin embargo, por procesos de investigación y conservación, se decidió clausurar la visita pública.
Otro lugar en donde la gente puede ver una ventana arqueológica es en el patio posterior de la Iglesia de San Pedro Apóstol, ubicada en el poblado Tehuixtla perteneciente al municipio de Jojutla, Morelos.
Ahí, de acuerdo con información obtenida por la administración eclesiástica, se observa una especie de pirámide de aproximadamente cuatro metros de ancho. Sin embargo, desconocen los datos específicos como año de construcción, materiales con que fue hecha y cultura a la que perteneció, ya que no contiene una cédula que les facilite proporcionar información a los visitantes.

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