Abbvie y el renacimiento de la esperanza - Luis Manuel Guerra | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016
Abbvie y el renacimiento de la esperanza | La Crónica de Hoy

Abbvie y el renacimiento de la esperanza

Luis Manuel Guerra

Toda esta semana que hoy termina, estuve en Viena, querida, querido lector, en un evento académico que no genera primeras planas en los diarios, ni en tiempo  triple A en la radio o la televisión, y que mucho menos brinca a la notoriedad en las redes sociales. Pero para mi fue un descubrimiento de cómo cuando un grupo de seres humanos con un propósito claro, determinación y entrega, puede lograr aliviar el dolor y la angustia de muchos miles de sus congéneres. Asistí al quincuagésimo Congreso de la Sociedad Europea del Hígado, en esta Ciudad del Viento, “Vindobona”, como la bautizaron los romanos.
En este congreso, que reúne a lo más reconocido de la Hepatología mundial, tuve la oportunidad de conocer de primera mano avances espectaculares en el tratamiento de la enfermedad del hígado más devastadora, la infección por Hepatitis C, que, no tratada, desemboca en cirrosis y cáncer de hígado.
Enfermedad peligrosa por silenciosa: Es asintomática hasta que se expresa en estadios avanzados. Hasta hace poco, el diagnóstico de que se había uno infectado con el virus era devastador. Muchos pacientes sufrían la vecindad de la muerte en silencio, ocultando su estado a familiares y colegas, con el bien fundado temor de ser estigmatizados por la comunidad.
Te transcribo aquí los hechos relevantes de este flagelo, hechos que te revelarán la trascendencia de esta enfermedad que castiga actualmente a ciento sesenta millones de personas en todo el mundo:
“Es una enfermedad que consiste en la inflamación del hígado como resultado de la infección por el virus de la Hepatitis C (VHC), es crónica y en el inicio asintomática, es altamente contagiosa.
Se estima que en México la prevalencia de Hepatitis C es de aproximadamente 1.4% de la población total, por lo que alrededor de 1.6 millones de personas pueden estar infectadas con el virus de la Hepatitis C, y en la región norte del país se ha reportado una prevalencia de 2.0%. El genotipo 1 es el que tiene mayor prevalencia con 68% a 71% de los casos en todo el país.
Cifras del Consejo Nacional de Población revelan que durante 2012 la cirrosis (complicación grave de la Hepatitis C) y otras enfermedades crónicas del hígado fueron la segunda causa de muerte en pacientes de 30 a 59 años de edad. Esta mortalidad se ha mantenido dentro de las primeras 10 a nivel nacional, además se calcula que menos de 3,500 pacientes con infección crónica de Hepatitis C reciben tratamiento al año.
La Hepatitis C se considera un problema de salud global que afecta a más de 160 millones de personas en el mundo y anualmente más de 350,000 personas mueren por causas atribuibles a la Hepatitis C, y alrededor de 3 a 4 millones de personas se contagian con Hepatitis C cada año..
La enfermedad se contagia cuando sangre contaminada con el virus entra en contacto con el torrente sanguíneo de una persona sana. Puede transmitirse por inyecciones con jeringas contaminadas, sangre contaminada o sus derivados por transfusión, trasplantes de órganos, o el uso de equipo médico no esterilizado, o por prácticas sexuales sin protección con una persona infectada, piercings o tatuajes, acupuntura o podología realizados con instrumentos contaminados y no esterilizados. En casos raros puede transmitirse de madre a hijo en el nacimiento si la madre es portadora del virus.
El 80% de los pacientes infectados con Hepatitis C no manifiestan síntomas. Estos pueden manifestarse hasta 30 años después de la infección, encontrándose fiebre, cansancio, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina de color obscuro, dolor en las articulaciones e ictericia (piel y ojos amarillentos), por ello un diagnóstico oportuno puede detectar la presencia del virus en el torrente sanguíneo.
Durante los primeros 6 y 12 meses después de la infección, entre 15% y 25% de los pacientes eliminarán el virus sin tratamiento, es la fase conocida como Hepatitis C aguda.
La mayoría de los pacientes no eliminarán el virus y la infección se vuelve crónica. En estos casos hasta 85% de los pacientes desarrollan esta modalidad de la enfermedad, la cual puede provocar enfermedades crónicas del hígado tales como la cirrosis hepática, que se desarrolla en 10% a 20% de los pacientes en un periodo  de 20 a 30 años y el cáncer de hígado, donde la Hepatitis C es la causa principal en el  25% de los casos.
La mayor parte de los pacientes con Hepatitis C no recibe tratamiento debido a la falta de un diagnóstico oportuno, lo que puede llevar a estados más graves de la enfermedad o incluso la muerte por sus complicaciones.
Es en este contexto que la biofarmacéutica Abbvie presenta los resultados verdaderamente asombrosos de tres moléculas antivirales específicas que permiten curar esta enfermedad insidiosa. ¿Porque tres moléculas? Porque el virus, que tiene una gran capacidad de mutar, tiene tres “ventanas” por las cuales penetrar una célula hepática y replicarse en ellas. Con este cóctel trifásico, el medicamento le impide al virus continuar replicándose. De un promedio de 45% de respuesta positiva después de un año con el tratamiento anterior con interferón, actualmente, gracias a las investigaciones auspiciadas por Abbvie, hoy se alcanzan respuestas asombrosamente positivas en el 97% de los casos, y tan solo ocho semanas después de iniciado el tratamiento.
Pero es necesario informar eficazmente a la población en general de lo que es la enfermedad y las posibilidades de cura con los nuevos medicamentos. Te contaba yo al inicio de este artículo que pude conocer cómo cuando un grupo de personas con propósito puede lograr cosas extraordinarias. Abbvie organizó en este congreso una exposición llamada “Perspectivas” en donde artistas plásticos conocieron los relatos y experiencias de pacientes con el virus de la Hepatitis C y se dieron a la tarea de traducir la angustia, la rabia, la incertidumbre y el dolor de seres humanos que se enfrentaban súbitamente en sus vidas al rechazo, a ser estigmatizados por los otros, o a tener que ocultar su condición frente a sus seres queridos. Tengo que confesar que se me salieron las lágrimas ante varios de estos cuadros. Por eso es tan importante dar a conocer los avances espectaculares en una enfermedad que hasta hace poco era prácticamente una sentencia de muerte.
Hoy, gracias a Abbvie,  para ellos ha renacido la esperanza.

quimicoguerra@inaine.org
/Luis Manuel Guerra
@quimicolmguerra

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