Detrás de todo acto amoroso hay una sed por beberte al otro: Ana Clavel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Detrás de todo acto amoroso hay una sed por beberte al otro: Ana Clavel

Detrás de la imaginación y la memoria existen hambres peculiares del ser humano: el amor y el deseo. La imaginación y la memoria se forjan a través de un acto amoroso relacionado con la capacidad de alimentarte de lo que has vivido y de lo que deseas vivir, señala Ana Clavel con motivo de su libro El amor es hambre que se presentará este jueves en la librería Rosario Castellanos.
La novela narra la historia de Artemisa, una niña que al morir sus padres queda bajo tutela de sus padrinos: Mirna y Rodolfo, siendo éste último, por quien la niña experimenta sentimientos de erotismo. Después de varios años, Artemisa estudia gastronomía y abre su restaurante Corazón de Lobo para seguir descubriendo el placer acompañada de olores, recetas y plantas carnívoras.
“El asunto del amor como una pasión feroz no se me había ocurrido de manera tan clara hasta que me topé con la caperucita contemporánea: Artemisa. Con el libro me doy cuenta que así como el amor es hambre, el deseo es una forma de hambre más evidente y feroz. Detrás de todo acto amoroso hay una sed por beberte al otro, aunque lo hagamos de forma idealizada, sutil o simbólica.”, precisa.
Ana Clavel (ciudad de México, 1961) señala que una de las posibilidades de ese amor es comer la hostia de la comunión o beberse la constelación del pecho materno que sitúa al humano en el primero de sus conocimientos: el hambre.
“Pero yo digo que también el hambre es uno de nuestros primeros placeres porque te lleva a buscar y a comerte de otras maneras el Universo; que si lo miras bien, te lleva a actos de canibalismo extremo hasta formas sublimes. Por ejemplo, nuestra búsqueda en las estrellas es querer apropiarte de aquello que anhelas, por eso pensaría que detrás de la imaginación y la memoria está el hambre del amor y del deseo”, indica.
¿Consideras que la memoria de la piel es el hambre?, se le cuestiona a la autora. “Sí, en momentos tanto de goce, miedo y exposición se nos activan mecanismos interiores que tenemos tatuados en la piel, escritos en el cuerpo que tienen que ver con la necesidad de ponerte al borde, porque tu ser físico y psíquico más interior sabe que depende de la satisfacción, entonces ese estado de vulnerabilidad te hace dulcificarte o sacar lo más terrible para conseguir lo que necesitas”.
Sobre la inclusión de poemas y citas literarias que Clavel inserta en la novela, como Elegía: Antes de acostarse, de John Donne, en la versión de Octavio Paz; Carnívoras rosadas, de Eduardo Lizalde, y alusiones a la poesía de Antonio Machado, comenta que también la literatura tiene que ver con el hambre.
“Uno siempre es carnívoro con su propia tradición, uno devora a los autores que ama. No sabes que los traes adentro ni cómo los has incorporado hasta que de pronto, en un texto, te salen de forma inesperada como el poema de Paz. La literatura es un diálogo donde te has alimentado de otros”.
CAPERUCITA. La escritora comenta que el restaurante que Artemisa inaugura en la novela: Corazón de Lobo, fue el primer nombre que pensó para titular su libro porque quería indagar en una Caperucita que no se victimiza y que no se somete a los deseos de otros.
Además, expresa, se sintió inspirada en un retrato que Gustave Doré realizó para la serie Caperucita: “es el grabado de este personaje con el lobo acostados, en donde se aprecia una ambigüedad extraña: el lobo no es amenazante y Caperucita tiene un rostro de fascinación y horror”.
Ana Clavel, añade que con su novela entendió que todo el universo galopante de deseos es amorfo, Artemisa –indica– vive al exponerse y arriesgarse con sus propios medios a tal grado de contar diferentes versiones el cómo terminaron acostados Rodolfo y ella antes de que se fuera de su casa.
“No tenía idea de qué pasaba entre ellos, por eso está presente en la narrativa ese regresar y contar tres veces un mismo momento, suponer que verdaderamente no hay territorios claros, límites establecidos, es una cosa más sinuosa, ambigua, mucho más de penumbras que de figuras definidas, creo que así es el deseo. Ese es el gran aprendizaje de la mano de Artemisa”.

El amor es hambre se presentará este jueves 13 de agosto a las 19:15 hrs en la Librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica , ubicada en Tamaulipas 202, Hipódromo Condesa, Distrito Federal.

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