Por primera vez, los funcionarios salientes no estuvieron presentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Por primera vez, los funcionarios salientes no estuvieron presentes

Pasadas las 14 horas, el salón Adolfo López Mateos estaba abarrotado por personal administrativo de la Presidencia de la República, algunos familiares de los funcionarios y medios de comunicación.
Cuando por fin se abrió la puerta que da al salón Manuel Avila Camacho se escucharon los disparos de las cámaras y una lluvia de flashes iluminó el salón. Por ahí entraron Rosario Robles, Renato Sales, José Reyes Baeza, José Calzada, Enrique de La Madrid, Rafael Pacchiano y José Antonio Meade. Todos se instalaron en el estrado, menos Meade, quien fue el único que saludó a toda la primera hilera y recibió abrazos y felicitaciones.
En el escenario permanece solo Rafael Pacciano, a quien la mayoría de los ahí presentes desconocía hasta que alguien señaló: “Era diputado del Partido Verde y es esposo de Alejandra Lagunes”. Alejandra Lagunes Coordinadora Estrategia Digital Nacional en Presidencia de la República.
Faltaban unos minutos para que apareciera por la puerta que da a la residencia oficial, el presidente Enrique Peña Nieto, junto con Aurelio Nuño, Miguel Angel Osorio Chong, Claudia Ruiz Massieu y Francisco Guzmán de apenas 35 años quien desde ayer dejó de ser Jefe de Asesores del mandatario federal.
A punto de iniciar su mensaje para cerrar con ello días de especulaciones respecto a cambios en su gabinete, por  vez primera, los funcionarios salientes no estuvieron presentes en la ceremonia de relevos y enroques. Por primera vez no hubo discursos con las metas programadas de los nuevos secretarios ni discursos de agradecimiento de los idus de agosto.
Esa encomienda fue atribuida al hidalguense, Osorio Chong quien por instrucciones del presidente Peña Nieto ayer realizó, hasta entrada la noche, la presentación de cada uno de los funcionarios en sus respectivas dependencias.
En su discurso, el Jefe del Ejecutivo dio a conocer que los enroques y cambios los realizó “para hacer frente a las nuevas circunstancias y desafíos que tenemos como país”.
Concluida la toma de protesta, el presidente Peña Nieto se acerca a cada uno de los funcionarios. Los palmea y saluda de apretón de manos. Se funde en un abrazo con Rosario Robles, ataviada en color negro, quien durante el anuncio no sabía qué hacer con sus manos: las dejaba a los costados, las entrecruzaba al frente o se arreglaba un poco el área de la cabeza y quien la mayor parte de la ceremonia presentó un rostro desencajado.
El mandatario sale del salón y en señal de despedida levanta el dedo gordo, en similar actitud a la de sus spots cuando señala que, rumbo al Tercer Informe, entran “Con muchas ganas y más fuerza”.

 

Imprimir