Relaciones interpersonales a la mexicana | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Relaciones interpersonales a la mexicana

El mexicano da la imagen de ser social y cálido ante los demás

La historia de un pueblo conquistado y de una sociedad matriarcal explica muchos de los rasgos sociales que tenemos

Vivimos en un país en el que le damos mucha importancia a la vida social y a las relaciones interpersonales. Nos gusta realizar actividades con amigos, familia y pareja, y casi cualquier evento nos sirve de excusa para juntarnos y convivir. El mexicano da la imagen de ser social y cálido ante los demás. Sin embargo, en algún momento te has preguntado ¿por qué somos así? ¿Es algo que nos diferencia de otras culturas y otras sociedades?

Si queremos realmente comprender por qué somos y actuamos de la manera en la que lo hacemos es necesario revisar la historia de cada persona y del país. México es un país sumamente abundante en historia y cultura, y la socialización siempre ha formado parte de todo este conjunto. Los rituales que practicaban las civilizaciones antiguas eran realizados siempre en grupos, de igual manera, el politeísmo que existía en México siempre giraba alrededor de actividades grupales.

Posteriormente, durante la Conquista y con la llegada del catolicismo, México perdió parte de su identidad, no obstante, la socialización en rituales y convivios no fue una de ellas. Este legado histórico y tan arraigado a la religión ha provocado que actualmente continuemos socializando alrededor de esto comenta el Psic. Pablo Guerrero Ibargüengoytia de la Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM).

La religión más practicada en el país es el catolicismo, religión que se sigue siempre en familia.  Con frecuencia las prácticas religiosas giran alrededor de la convivencia familiar y de amistades, lo cual provoca que pasemos gran tiempo junto a nuestros seres queridos. Si analizamos y tomamos como referencia el símbolo emblemático religioso del mexicano, la Virgen de Guadalupe, podemos explicarnos muchas de las conductas que tenemos. Este ícono religioso representa a la gran madre mexicana que cuida y nos protege de todo mal. Es a quien miramos en tiempos de dificultad y es por quien damos todo y nos sacrificamos. Este símbolo matriarcal ha marcado nuestra cultura y nuestra identidad como mexicanos desde su aparición, lo que ha provocado que seamos una cultura altamente matriarcal. La madre posee un significado específico en nuestra psique y es por ella por quien muchas veces nos reunimos. Las comidas familiares en México, que son tan comunes, suelen casi siempre girar alrededor de la madre. Esta característica tan específica de nuestra cultura da un resultado de alta convivencia y socialización.

Es cierto que todas las relaciones interpersonales se expresan de manera distinta: existen relaciones frías, alejadas, cercanas, íntimas, totales, parciales, etc., pero, en general, podría decirse que vivimos en una cultura que goza de tener muchas relaciones interpersonales pero que al momento de acercarnos e intimar nos topamos con una seria dificultad. Es decir, el mismo matriarcado mencionado anteriormente provoca que seamos altamente sociales, sin embargo, al momento de acercarnos nos topamos con ciertas barreras. Realmente, la mayoría de la población tiene pocas relaciones cercanas y totales. ¿Por qué se nos dificulta involucrarnos cercanamente a otros? ¿Por qué tenemos miedo de intimar con los demás?

La respuesta quizá esté en la Conquista, pues es un evento que forma parte de la historia de todo mexicano que está arraigado profundamente en nuestra psique. En este sentido, la historicidad psíquica que poseemos los mexicanos está cargada de traición y sometimiento. Nuestro pasado cultural y social ha causado que seamos cautelosos al acercarnos porque sentimos miedo de terminar dominados el otro, esto provoca que muchas veces sintamos la necesidad de adelantarnos y aprovecharnos del otro. Nuestro pasado es nuestra historia y la historia determina cómo funcionamos. La historia de un pueblo conquistado y de una sociedad matriarcal explica muchos de los rasgos sociales que tenemos. Si nos comparamos con otras culturas que tienen una historia completamente distinta podemos darnos cuenta de las diferencias en estos aspectos. Otras sociedades que tienen un pensamiento distinto y una manera diferente de actuar, sin duda, tiene ciudadanos socialmente diferentes.
 

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