Japón antepone intereses con EU a sus 68 años de doctrina pacifista | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Japón antepone intereses con EU a sus 68 años de doctrina pacifista

El carácter pacifista de Japón podría modificarse por iniciativa de su Parlamento.

Japón tiene los días contados para decidir si termina con 68 años de doctrina pacifista, y sólo está a la espera de que la Cámara de los Consejeros (la Cámara alta) dé el visto bueno a la polémica iniciativa presentada en mayo de 2014 por el primer ministro, Shinzo Abe, quien además de jugarse su futuro político al preferir intereses económicos, acuerdos logísticos y de defensa mutuos con Estados Unidos, busca modificar el artículo 9 de la Carta Magna nipona, que establece que Japón sólo puede usar la fuerza para defender su territorio, lo que hasta ahora impide el envío de tropas a combatir fuera del país e involucrarse en conflictos bélicos en el extranjero al lado de sus aliados.
Medios británicos como la cadena BBC y el periódico Daily Mirror destacaron en julio pasado en informaciones separadas, que el objetivo en el cambio pacifista que ha regido en Japón a partir de la Segunda Guerra Mundial tiene como puntos esenciales contar con aliados que apoyen su economía y le respalden militarmente frente a la expansión económica y bélica de China y contra el armamentismo nuclear de Corea del Norte, así como mantener un acercamiento estratégico con Corea del Sur, países con los que ha mantenido divergencias marítimas y regionales por décadas.
A la espera del ansiado día, (que podría ocurrir este 27 de septiembre), en el que los parlamentarios de la Cámara alta debatan y voten si deciden enterrar el artículo 9, en Japón miles de ciudadanos se han movilizado en las calles para protestar contra esta propuesta, ya que las fuerzas armadas niponas tendrían vía libre para defender a sus aliados y prestarles apoyo logístico y territorial en caso de ser atacados y Japón se involucraría de manera directa, con tropas y equipo en operaciones de seguridad de la ONU y en aquellas destinadas a asegurar rutas marítimas o a liberar ciudadanos japoneses cautivos en el extranjero.
ANTECEDENTE. El antecedente que llevó a Japón a crear su Constitución de la Paz en 1947, derivó del ataque sorpresa que 353 aviones de combate del Imperio lanzaron contra la base naval de Estados Unidos en Pearl Harbor, en Hawai, el 7 de diciembre de 1941.
Especialistas señalan que Japón pretendía con esa acción evitar la intervención de la Flota del Pacífico de EU en acciones militares que Japón planeaba en el sur de Asia contra posesiones ultramarinas del Reino Unido, Francia, Holanda y Estados Unidos.
El presidente estadunidense Franklin D. Roosevelt, calificó aquel fatídico día como la “fecha de la infamia”, ya que ese ataque se perpetró sin una declaración de guerra previa y sin aviso explícito. El ataque a Pearl Harbor fue juzgado en los juicios de Tokio y calificado como crimen de guerra.
Este ataque conmocionó al pueblo estadunidense y llevó directamente a que EU entrara en la Segunda Guerra Mundial, tanto en los frentes de Europa como en el Pacífico. El 8 de diciembre de 1941, Estados Unidos le declaró la guerra a Japón. Tras este hecho, la Alemania nazi y la Italia fascista se aliaron al Imperio japonés y le declararon la guerra a EU el 11 de diciembre de ese año.
Producto de la guerra y aún con el ataque a Pearl Harbor fresco en las mentes de los estadunidenses, el 6 de agosto de 1945 Estados Unidos asesta el primer golpe letal a Japón al lanzar la Bomba Atómica llamada Little Boy (Niño Pequeño) sobre Hiroshima a las 08:45 horas locales, lo que cobró 70 mil vidas.
Tres días después, el 9 de agosto, el blanco fue Nagasaki. EU lanzó una segunda bomba de plutonio que dejó 80 mil muertos. Ambos artefactos, parte del proyecto nuclear Manhattan iniciado en 1942 para enfrentar a la Alemania nazi de Adolfo Hitler, cobró 150 mil vidas y afectó a más de 500 mil sobrevivientes del ataque nuclear.
El emperador Hiroito, el 15 de agosto de 1945, comunicó por radio a su pueblo la rendición de Japón ante los países aliados, encabezados por EU, esto, a pesar de que tres meses antes (mayo de 1945), Alemania e Italia, aliados del eje, se habían rendido.
Douglas MacArthur, como jefe del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, aceptó oficialmente la rendición del Imperio de Japón el 2 de septiembre de 1945, a bordo del “USS Missouri” anclado en la bahía de Tokio, y supervisó la ocupación del territorio japonés.
CARTA MAGNA. Dos años después de estos trágicos hechos, en 1947, cuando Japón continuaba con la reconstrucción de las zonas devastadas por cuatro años de guerra, el gobierno nipón aprobó el 3 de mayo de ese año una nueva Constitución que prohibió el rearme militar. Esta Carta Magna estuvo bajo supervisión en la redacción de militares estadunidenses tras la Segunda Guerra Mundial, que contó con supervisión de Douglas MacArthur.
La denominada Constitución de Paz de Japón, en su artículo 9 establece que “el pueblo renuncia a la guerra como derecho soberano” y prohíbe “la resolución de disputas internacionales a través del uso de la fuerza”. Sustenta, además, que en Japón “no se mantendrán fuerzas de tierra, mar o aire, al igual que cualquier otro potencial bélico”.
Sin embargo, el Parlamento fundó en 1954 las Fuerzas de Autodefensa (ejército) con propósitos defensivos y sujetos al mando del primer ministro y para resolver conflictos internos.
INTERESES. Ahora, a 68 años de distancia de la firma y creación de la directriz pacifista, la historia estaría a punto de cambiar. En mayo del 2014 el gobierno japonés, a través de la mayoría parlamentaria que comulga con los ideales del primer ministro Shinzo Abe, presentó una iniciativa para modificar el artículo 9 de la Constitución, misma que fue aprobada para su interpretación con miras a cambiar el carácter pacifista que rige aún en el país.
En julio pasado (2015) la mayoría parlamentaria en la comisión de seguridad de la Cámara de Representantes o Cámara baja, formada por la coalición del conservador Partido Liberal Demócrata (PLD) del primer ministro y el budista Nuevo Komeito, avaló un paquete de reformas que fortalecen el papel del ejército y le permiten actuar fuera del país, lo que ahora queda en manos de la Cámara alta, debe aprobarla o vetarla.
El cambio pacifista, de acuerdo con parlamentarios en Japón y de lo han hecho eco organizaciones defensoras de los derechos humanos como la FIDH, tiene un trasfondo económico con Estados Unidos como punto clave. Y es que desde comienzos del año 2000 y ante las divergencias y desafíos con países vecinos, Japón ha buscado alianzas con potencias que no sólo le acompañen para hacer frente a diferendos, sino en contar con un aliado que le respalde en caso de crisis financieras y le abran camino a una mayor expansión financiera.
En mayo pasado, el gobierno de Shinzo Abe puso en marcha un plan para reubicar la base militar estadunidense de Futenma, en la prefectura de Okinawa, a cambio de la concesión de ayuda económica para la región que los acepte.
De acuerdo con reportes del periódico local Japan Times, el plan consiste en trasladar la base de la ciudad de Ginowan al distrito costero de Henoko, en la ciudad de Nago, donde los lugareños rechazan esta reubicación.
Un punto importante que destacó la prensa japonesa en abril pasado fue el apoyo que expresó Tokio a Washington al decidir ser un aliado económico tras haber rechazado ser miembro fundador del nuevo banco de desarrollo asiático que encabeza China. Este episodio se vio sustentado en promesas que Washington ha hecho a Tokio para apoyo a infraestructuras y acuerdos comerciales con presencia japonesa en naciones que tienen negocios con EU.
AMENAZAS. Asimismo, el gobierno estadunidense ha planteado ayudas económicas a Japón a cambio de apoyo estratégico en la región, donde sólo tiene presencia con Corea del Sur frente a la amenaza nuclear de Corea del Norte.
Japón evalúa desde hace una década varias propuestas estadunidenses, con las que podría hacer frente a varios conflictos añejos con países vecinos. El gobierno nipón posee desde 1895 una disputa con China y Taiwán por la propiedad del archipiélago de Senkaku por los japoneses y Diaoyu por los chinos. Asimismo, las constantes amenazas de un posible ataque nuclear por parte de norcorea son los factores que han detonado su posible cambio para terminar con el pacifismo.
Reportes de las cadenas CNN y la cadena de QWatar Al Jazeera, destacan que mientras el gobierno del primer ministro Shinzo Abe asegura que el cambio para terminar con el pacifismo en Japón y que puso sobre la mesa de los parlamentarios busca como objetivo hacer frente a un panorama regional crítico, en el que China gana cada vez más peso militar y Corea del Norte sigue adelante con su programa atómico y misilístico.
Grupos de la oposición japoneses encabezados por el Partido Democrático (PD), acusan al premier de anteponer interés económicos personales a cambio de ayuda financiera y militar de Estados Unidos y terminar con la paz y tranquilidad de 127 millones de japoneses.
Aliados como Estados Unidos y la Unión Europea (UE), así como algunos países del sudeste asiático inmersos en disputas territoriales con China, consideran positiva la medida que adoptaría Japón, porque reforzaría el papel de Tokio como aliado militar estratégico.

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