Plagio del INBA incluye fotografía emblemática de Betty Zanolli | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Plagio del INBA incluye fotografía emblemática de Betty Zanolli

Prueba. El INBA se atribuyó los derechos reservados (copyright) de una fotografía y la etiquetó como parte de su acervo y el del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), instancia aludida en la querella.

El plagio cometido por el Instituto Nacional de Bellas Artes en contra de la historiadora Betty Zanolli Fabila va más allá: incluye una fotografía emblemática y reconocida en el ámbito académico y cultural.
De acuerdo con la averiguación previa PGR/DF/SPE-IV/1602/15-09 -a la cual tuvo acceso este diario-, la directora del INBA María Cristina García Cepeda y el director del Conservatorio Nacional de Música David (CNM) Rodríguez de la Peña también son investigados por la apropiación y publicación ilegal de una imagen de la autoría de Faustina Guzmán, seudónimo utilizado por Zanolli, quien también es concertista de piano y catedrática de la Facultad de Derecho de la UNAM y del Tecnológico de Monterrey.
La foto fue difundida por el Instituto en su página de Internet durante el primer semestre del año, como parte de los festejos previos por los 150 años de la inauguración del CNM, de acuerdo con el acta de fe de hechos emitida por los notarios públicos Miguel Alessio Robles y Alfonso González Alonso. Adicionalmente el INBA se atribuyó los derechos reservados (copyright) y la etiquetó como parte de su acervo y el del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), instancia aludida en la querella.
En los últimos días, Crónica ha ventilado que la dependencia, en teoría promotora de la educación artística y producción cultural en el país, plagió además 29 fragmentos de nueve de las obras de la investigadora, producto de más de 20 años de trabajo. Sin embargo, los denunciados se han negado a comparecer ante la PGR y han obstaculizado el proceso.
La imagen está inscrita en el Registro Público del Derecho de Autor, cuyo certificado fue firmado por el director Jesús Parets Gómez. Y se le adjudica al seudónimo Faustina Guzmán: “Con fundamento en lo establecido por el artículo 168 de la Ley Federal del Derecho de Autor, las inscripciones en el registro establecen la presunción de ser ciertos los hechos y actos que en ellas consten”.
Esta fotografía es representativa de la comunidad del Conservatorio Nacional e histórica, pues sirvió de portada para el número 1 de la revista Conservatorianos, impresa en enero-febrero del año 2000. La publicación, editada por la propia Betty Zanolli y única en su género, es la más leída entre el círculo de historiadores e investigadores del arte, la cultura y la música. Desde ese primer número, indicó en su página legal que los créditos correspondían a Faustina Guzmán, lo que más tarde fue corroborado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor.
“Vamos a solicitar que el Conservatorio, pero de manera especial el INBA, rindan ante el Ministerio Público de la Federación un informe puntual de por qué se apropiaron de manera ilícita de una foto que no les pertenecía, de por qué violaron con tanta facilidad la ley y cometieron un flagrante delito autoral”, señaló el jurista Arturo Flores Albor, quien junto a Raúl Carrancá y Rivas, y César Hoyos Saldivar conforman el cuerpo de abogados del caso.
Zanolli explicó a Crónica que el seudónimo fue elegido en honor a uno de sus personajes predilectos: Faustina Guzmán y Alvarado, una popular comerciante del Siglo XVIII, quien fue tía-bisabuela de Martín Luis Guzmán —exponente principal de la Novela de la Revolución— y de Dulce María Sauri —primera mujer que ocupó la gubernatura de Yucatán—, además de hermana de Pedro José Guzmán y Alvarado, quien introdujo el primer piano a la ciudad de Mérida. 
Este plagio fotográfico está incluido en una denuncia presentada el 28 de abril y ratificada el 20 de mayo. Y se enmarca en la conducta delictiva tipificada en el artículo 427 del Código Penal Federal, el cual señala que “se impondrá prisión de seis meses a seis años y de trescientos a tres mil días multa, a quien publique a sabiendas una obra substituyendo el nombre del autor por otro nombre”.

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