Yo transporto muestra el espacio íntimo que habitan las obras de arte | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Yo transporto muestra el espacio íntimo que habitan las obras de arte

PIEZA. El artista G. T Pellizzi dentro de su obra, que es una réplica de las cajas de embalaje para obras de arte.

La Sala de Arte Público Siqueiros (SAPS) abrirá hoy la exposición Yo transporto en la que el artista mexico-estadunidense Giandomenico Tonatiuh Pellizzi propone a los visitantes entrar en una monumental caja de empaque o embalaje de obras de arte, que mide 3.5 metros de altura por 8 metros de lado y cuyo interior está recubierto con una espuma de polietileno llamada ethafoam, material súper resistente a vibraciones para evitar fracturas o cuarteaduras en piezas de arte.
Los visitantes a la Sala de Arte pueden quitarse los zapatos y entrar en la obra, pero además existe una sala en la que se explica el origen y el significado de este proyecto. Ahí se puede mirar una maqueta que es la misma caja de embalaje, en tamaño pequeño, así como cada una de las 171 piezas de madera y polietileno con las que fue   construido.
A unas horas del inicio de la exhibición, que estará abierta hasta el 15 de mayo, G.T. Pellizzi explicó que la obra invita al público a  entrar a una especie de “espacio privado” que habitan los objetos artísticos.
“El público podrá sentir que está entrando al interior de una caja de  embalaje”, indicó el artista nacido en 1978 en Tlayacapan, México, pero que tiene ascendencia estadunidense y realizó estudios de filosofía, arquitectura y arte en Maryland y Nueva York.
 “La caja de embalaje es como el espacio privado de los mismos objetos  cuando no están a la vista de los visitantes; el medio que los enlaza entre varias instituciones en nuestro mundo globalizado en esta red de circulación y movimiento. Lo que le da valor a los mismos objetos es ser vistos y que transiten”, agregó.
Taiyana Pimentel, directora de la SAPS, detalló que el uso del material ethafoam en la caja monumental no fue una decisión  superficial, pues tiene significados en el mundo del transporte de arte.
“Cuando se transporta una obra muy delicada, por ejemplo una pintura del siglo XVII o XVIII, es probable que las capas de pigmentos brinquen porque hay un desbalance. Esto ocurre milimétricamente, pero con el paso del tiempo si se transporta muchas veces se va generando en esa pintura una craquelación de las capas pictóricas. Este material con el que se trabaja la obra de Pellizzi es el más avanzado que han  encontrado las disciplinas de la conservación de arte para contener obras y que puedan viajar de manera segura”, explicó.

Experimento financiero.  Con la exposición Yo transporto, G.T. Pellizzi realiza un segundo experimento que no se  alcanza a percibir sólo con los ojos: debido a que muchos artistas han sido afectados por los recortes financieros para proyectos de arte, este arquitecto planteó la posibilidad de que al final de la exposición la caja monumental se desmonte en 171 piezas de madera y ethafoam para que aquellas personas que quieran apoyar a que sigan realizándose proyectos en la SAPS puedan comprar algunas de estas piezas, las cuales se entregan en tamaño grande, en maqueta y con una carpeta informativa del proyecto.
“Invitamos al púbico a que esté contenido dentro de la obra de arte y sea parte de la obra de arte, y también hay una invitación a la sociedad civil para que apoyen a los artistas a través de nuevas formas de financiamiento, pues la creación se ve limitada por los problemas económicos del país. Éstas son algunas estrategias o nuevos caminos para que los museos sigan generando un saber visual”, dijo Taiyana Pimentel.

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