Neuralgia del trigémino, dolor insoportable | La Crónica de Hoy
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Neuralgia del trigémino, dolor insoportable

Este trastorno ocasiona ardor extremo, esporádico y súbito o dolor facial de tipo de shock

El dolor es incapacitante y desesperante

La neuralgia del trigémino, también llamada tic doloroso, es una afección crónica que afecta al trigémino que es uno de los nervios más largos de la cabeza. Este trastorno ocasiona ardor extremo, esporádico y súbito o dolor facial de tipo de shock que dura desde unos segundos hasta 2 minutos por episodio.  La intensidad del dolor puede ser física y mentalmente incapacitante.

El nervio trigémino es uno de 12 pares de nervios craneales que se originan en la base del cerebro.   El trigémino es el principal nervio sensitivo de la cara y es también el nervio de la masticación. Está conformado por tres ramas, que le dan su nombre: la oftálmica que abarca la zona de los ojos, la del maxilar superior y la del maxilar inferior, que juntas mantienen la sensibilidad de casi toda la cara; además la rama del maxilar inferior presenta ramificaciones motoras que pasan por los músculos de la masticación .

La presunta causa de la neuralgia del trigémino es un vaso sanguíneo que comprime al nervio del trigémino cuando sale del tallo cerebral.  Esta compresión causa el desgaste del revestimiento protector alrededor del nervio (la vaina de mielina).  La neuralgia del trigémino puede ser parte del proceso de envejecimiento normal; a medida que los vasos sanguíneos se alargan pueden apoyarse y pulsar contra un nervio. 

El dolor se presenta debido a la inflamación del nervio más grande de la cabeza, el trigémino y la causa más común es la compresión de la raíz del nervio por la arteria cerebelosa, pequeños tumores, quistes, aneurismas y osteomas.

Este problema se presenta por lo general en personas mayores de 50 años, con mayor incidencia en mujeres y el lado derecho por lo regular se ve afectado más que el izquierdo, en casos muy raros, la alteración se presenta en los dos lados.

Entre las posibles causas están:
- Malformaciones arteriovenosas.
- Inflamación del cerebro.
- Vasos sanguíneos anormales.

- Esclerosis múltiple.
- Neuralgia del glosofaríngeo.
- Arteritis de la arteria temporal.
- Cefalea de Horton
- Neuralgia facial atípica.
- Procesos inflamatorios dentarios.
- Procesos inflamatorios por sinusitis.
- Herpes zoster.

Se manifiesta por un dolor facial intenso y recurrente en forma de “pinchazos” o como si fueran “toques” eléctricos que por lo general duran algunos segundos en los labios, mentón, mejillas, encías y dientes y que se alternan con períodos libres de dolor, sin embargo hay personas en que son muy seguidos, y pueden durar minutos, horas, semanas o meses, afectando enormemente su calidad de vida y en muchos casos su vida laboral.

Por estar en una zona altamente sensible, el dolor aparece después de tocar ligeramente las diferentes áreas de la piel de la cara, por donde pasa el nervio. También pueden aparecer al reír, masticar, hablar, afeitarse o simplemente al recibir en esta área una corriente de aire o el roce del agua, por bostezar o por frío, las luces intensas pueden desencadenar los dolores.

Es raro que la neuralgia abarque las tres ramas de trigémino: Cuando afecta la primera rama el dolor irradia hacia la oreja y el ojo del mismo lado. Con los años aumenta la intensidad de los brotes y del nivel de dolor. El temor a los ataques, hacen que la persona intente prevenirlas, protegiendo e inmovilizando su cara, ya que al iniciarse, el rostro de contorsiona y por lo general la persona se cubre la zona dolorosa con las manos, pero también muchos dejan de alimentarse para no masticar, de arreglarse, asearse, afeitarse o cepillar los dientes para evitar tocar las zonas afectadas y por lo general se aíslan socialmente para no tener que hablar o reír.

Se considera que los pacientes tienen neuralgia del trigémino Tipo 1 si más del 50 por ciento del dolor que sienten es súbito, intermitente, agudo y punzante o del tipo de shock.  Estos pacientes también pueden tener alguna sensación de ardor. La neuralgia del trigémino Tipo 2 implica dolor que es constante, persistente o quemante más del 50 por ciento del tiempo.

El tratamiento principalmente es a base de fármacos anticonvulsivos que reduce las descargas y  ayudan a aliviar el dolor porque adormecen la región facial, y por lo general tienen buen efecto en pocas horas después de iniciar el tratamiento.

También se utilizan fármacos antiinflamatorios, relajantes musculares y corticoides y las dosis pueden ir variando según lo determine el médico. En algunos casos se bloquea el nervio, por un anestesiólogo o especialista de clínicas del dolor, el resultado suele ser efectivo pero a corto plazo, por lo que hay que repetirlo cuando se requiera. El tratamiento quirúrgico se reserva a casos especiales cuando el tratamiento con medicamentos no funciona. Si bien no es una cirugía fácil, en la mayoría de los casos, la cirugía es muy exitosa y desaparecen totalmente los síntomas, sin tener efectos colaterales.

No existe una prueba única para diagnosticar la neuralgia del trigémino.  Generalmente el diagnóstico se basa en los antecedentes médicos del paciente y en la descripción de los síntomas, un examen físico, y un examen neurológico minucioso realizado por un médico. 

Otros trastornos, como la neuralgia post-herpética, pueden causar dolor facial similar, como sucede con los síndromes de cefalea en racimos. La lesión del nervio trigémino (tal vez el resultado de cirugía en los senos paranasales, cirugía oral, accidente cerebrovascular, o trauma facial) puede producir dolor neuropático, que está caracterizado por un dolor sordo, quemante y persistente. 

Debido a los síntomas coincidentes, y al gran número de afecciones que pueden causar dolor facial, es difícil obtener un diagnóstico correcto, pero es importante encontrar la causa del dolor ya que los tratamientos para diferentes tipos de dolor pueden variar. Un estudio con imágenes de resonancia magnética para descartar un tumor o esclerosis múltiple como la causa de su dolor. La angiografía por resonancia magnética, que puede rastrear un colorante inyectado en el torrente sanguíneo antes del estudio, puede mostrar más claramente los problemas con los vasos sanguíneos y cualquier compresión del nervio trigémino cerca del tallo cerebral.

Las opciones de tratamiento incluyen medicamentos, cirugía y enfoques complementarios. Algunos pacientes escogen controlar la neuralgia del trigémino usando técnicas complementarias, generalmente en combinación con tratamiento farmacológico.  Estas terapias ofrecen diversos grados de éxito.  Las opciones son la acupuntura, biorretroalimentación, terapia vitamínica, terapia nutricional y estimulación eléctrica de los nervios.

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