“China y EU tienen responsabilidad en la inminente extinción de la vaquita marina” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

“China y EU tienen responsabilidad en la inminente extinción de la vaquita marina”

La WWF-México señala que la pesca del pez totoaba también mata a la marsopa. Propone cuatro acciones urgentes para evitar su desaparición, ya que sólo quedan 60 individuos de la especie

“China y EU tienen responsabilidad en la inminente extinción de la vaquita marina” | La Crónica de Hoy

Además de México, también China y Estados Unidos tendrán responsabilidad en caso de que se extinga totalmente la marsopa más pequeña del mundo, conocida popularmente como vaquita marina (Phocoena sinos) o como el “oso panda marino”, afirmó ayer el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), a través de su representación en México.

El pasado 13 de mayo, el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA) informó en Baja California que, según sus cálculos y búsquedas con hidrófonos y lentes de largo alcance, en diciembre de 2015 ya sólo sobrevivían 60 animales de esa especie.

Ayer, el director general de la WWF en México, Omar Vidal, explicó en conferencia de prensa que, a pesar de que el gobierno mexicano lanzó en 2015 el programa más ambicioso para salvar a esta especie, con un presupuesto de 70 millones de dólares, éste no fue suficiente para frenar la pesca furtiva en el Alto Golfo de California, que tienen como efecto indirecto la muerte de muchas vaquitas.  

Estos animales, familiares de los delfines, caen atrapados y mueren en las redes de pescadores que no buscan capturar vaquitas marinas, sino que desean capturar ejemplares del pez totoaba (Totaba macdonaldi), cuyo buche es un platillo que se vende en miles de dólares en China y se trafica clandestinamente desde la frontera norte de México hacia los puertos de Estados Unidos.

“Proteger a los últimos ejemplares de vaquita marina es una responsabilidad compartida de tres países: por supuesto que es responsabilidad de México, porque su territorio es el único lugar del planeta donde existe; pero debido a que la muerte de vaquitas está relacionada con la pesca clandestina de la totoaba –que también sólo existe en México— el problema involucra a los otros dos países porque las vejigas natatorias o ‘buches’ de las totoabas cruzan la frontera hacia Estados Unidos y de ahí son llevadas a China, donde se le considera un alimento exótico, que tiene unos precios muy altos”, dijo Vidal, quien agregó que la demanda de buche de totoaba se disparó a partir de 2012.

CUATRO ACCIONES. La WWF propuso cuatro acciones, radicales, para tratar de salvar a los últimos ejemplares de vaquita marina, pues, de acuerdo con Omar Vidal, entre enero y mayo de 2016 la organización ambientalista Sea Shepherd Conservation Society encontró cuatro cuerpos de vaquitas muertas en el Alto Golfo de California. Estos datos hacen suponer a WWF que pusieron haber muerto 12 ejemplares en los últimos cuatro meses.

Las acciones que propone la WWF son: 1) Que los gobiernos de México, China y Estados Unidos tomen medidas urgentes y coordinadas para detener la pesca, tráfico y consumo de productos de totoaba; 2) Que las autoridades mexicanas cierren inmediata e indefinidamente todas las pesquerías en el hábitat de la vaquita, instrumenten una vigilancia estricta y permanente a lo largo de todo el año para asegurar que ninguna vaquita más muera, y que se compense económicamente a los pescadores afectados; 3) Que la vigilancia del hábitat de la vaquita sea la prioridad  número uno de la recién creada Gendarmería Ambiental, y 4) Una vez que se demuestre que la vaquita está en camino a la recuperación y que se usan ampliamente las artes de pesca que no las atrapan, se deberán abrir las pesquerías que no afectan a esta marsopa y así asegurar que los pescadores y sus familias tengan un modo de vida más sustentable.

Actualmente hay una zona de protección marina para la vaquita de cerca de 3 mil kilómetros cuadrados en el extremo norte del Golfo de California o Mar de Cortés.

Imprimir