“Leer más y mejor” necesita más que libros en las bibliotecas escolares | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

“Leer más y mejor” necesita más que libros en las bibliotecas escolares

Reportaje * El Programa de Fomento para el Libro y la Lectura, anunciado el pasado mes de marzo por la Secretaría de Cultura y la SEP, tendría un incremento de 100 millones de pesos para el reparto de libros a las bibliotecas escolares. No obstante, especialistas refieren la insuficiencia del programa para acercar a niños y jóvenes a la lectura

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Dotar de libros las bibliotecas y las aulas de primarias y secundarias es un acto necesario pero no es suficiente para que los niños y adolescentes se acerquen a la lectura, así lo considera el escritor Juan Domingo Argüelles y Carlos Anaya Rosique, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), a propósito del Programa de Fomento para el Libro y la Lectura que el pasado mes de marzo anunciaron la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Educación Pública (SEP) con el incremento de 100 millones de pesos para el reparto de libros a las bibliotecas escolares.

Pero, ¿qué otras acciones incluye dicho programa que, de acuerdo con Mariana Núnez Bespalova, directora General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, se dará a conocer de manera oficial a inicios del segundo semestre de 2016?

Crónica presenta el anteproyecto del Programa de Fomento para el Libro y la Lectura (PFLL) redactado por la Secretaría de Cultura, así como una radiografía de las bibliotecas escolares a nivel nacional, por ser el aumento de libros en educación básica, el primer compromiso público anunciado por Rafael Tovar y de Teresa y Aurelio Nuño.

ANTEPROYECTO. En las tres hojas del anteproyecto se puede leer que la meta es que en México “se lea más, pero también que se lea mejor”, para ello se plantea: crear más puntos de acceso a la lectura aprovechando la estructura cultural existente, capacitación de personal para que funja como mediador y promotor de lectura, y usar las nuevas tecnologías para difundir la lectura.

“El Programa debe plantearse objetivos muy altos: además de garantizar el acceso a diversos materiales y plataformas de lectura, es necesario estimular la creación artística y académica; robustecer cada uno de los eslabones de la cadena de valor del libro y aprovechar la tecnología en la gestión y difusión de las distintas actividades, así como multiplicar los puntos de acceso a la lectura en particular en donde se carezca de ellos”, se explica en el documento en poder de Crónica.

Sobre los recortes presupuestales destinados a cultura y educación se lee: “los tiempos nos obligan a ser más eficientes y responsables en el buen uso de los recursos, por lo que el PFLL deberá plantearse también el mejor aprovechamiento de la infraestructura cultural existente”.

De acuerdo al documento, la parte sustancial del programa es atender los indicadores internacionales para que México tenga una mejor posición en la tabla de habitantes lectores, “de manera que el PFLL debe contemplar que en México se lea más, pero que también se lea mejor”.

“Si bien la más reciente Encuesta Nacional de Lectura y Escritura —se agrega en el anteproyecto—, informó que en el país se leen 5.3 libros al año por gusto y por necesidad, también reveló que más de la mitad de los mexicanos no lee ninguno o lee menos de dos libros en el mismo periodo. Ese es el indicador que el Programa debe considerar como objetivo principal: disminuir el porcentaje de no lectores y aumentar el gusto por la lectura”.

Para lograr los objetivos, la Secretaría de Cultura considera cuatro líneas estratégicas: poner a disposición los materiales de lectura, coordinar actividades de promoción, ofrecer un amplio programa de capacitación y profesionalización, y la creación de contenidos.

¿Y LOS RESULTADOS? La Secretaría de Cultura, a través del Observatorio de la Lectura enumera un total de 46 iniciativas existentes para fomentar la lectura en todo el país, de las cuales, dos tienen cobertura nacional: Programa Nacional Salas de Lectura y Programa Nacional de Lectura y Escritura, a los cuales se sumaría el PFLL.

“El gran problema en México es que cada sexenio se reinventa el programa de lectura y nunca se entregan cuentas del programa sexenal que se dejó atrás. Los programas de lectura en México nunca han entregado cuentas de cuál fue el resultado, cada que llega un nuevo gobierno, hace a un lado lo que se estaba haciendo e inicia una cosa diferente, de la cual tampoco entregará cuentas”, comenta el poeta Juan Domingo Argüelles.

En opinión del experto, los programas de fomento a la lectura deben abrirse a la ciudadanía. “Me refiero que pasantes de distintas carreras vayan a la escuela a participar y a compartir la lectura. La SEP nunca se han interesado en eso porque quieren hacerlo con los propios profesores, pero es que los profesores, que me perdonen, yo conozco el sistema educativo y sé perfectamente que hay una proporción de maestros que están interesados en la lectura y hay una enorme cantidad de desinteresados”.

Si van a poner lectura en voz alta, añade el escritor, deberían empezar con los propios profesores que no saben leer en voz alta, con los profesores que no leen de manera frecuente y con los profesores que no entienden lo que leen.

EVALUACIÓN. Juan Domingo Argüelles, quien ha estudiado los dos programas nacionales de lectura (Salas de Lectura y Programa Nacional de Lectura y Escritura), opina que las Salas de Lectura es una iniciativa virtuosa de la Secretaría de Cultura porque está hecha con voluntarios que improvisan un espacio, ya sea un garaje o su propia casa, para leer; y a quienes la Secretaría les proporciona libros sin reclamo alguno.

“Tiene la virtud de que las personas que realmente tienen interés por la lectura son aquellas que proponen o piden que la Secretaria los dote de libros para desarrollar esa inquietud. No son bibliotecarios, son personas comunes, no reciben ningún salario y de este modo el programa ha crecido. También hay una facilidad de que los libros que se les entregan sean fondo perdido, es decir, no les van a cobrar si pierden el material”, detalla.

Sin embargo, el Programa Nacional de Lectura y Escritura no cuenta con la misma virtud. “Está hecho justamente con personal asalariado, con los maestros, y no está necesariamente hecho para los profesores que tienen interés por la lectura”.

Otro problema de este programa, indica, es que las aulas y las bibliotecas escolares se dotan de libros mal elegidos por un equipo multidisciplinario que funge como comité asesor.

“Este programa antes era Libros del Rincón que durante muchos años funcionó con un precepto magnifico: se preocuparon porque los materiales fueran de lectura, es decir, que estuvieran alejados en la mayor medida posible de los programas escolares. Porque si los programas escolares se montaban sobre las bibliotecas, aquello se convertía en tarea y obligación”, externa.

Con el tiempo, añade, el proyecto se convirtió en el Programa de Lectura y Escritura y con ello, los libros de lectura disminuyeron. “Está lleno de libros de otra naturaleza, de libros informativos y hasta libros de carácter ideológico que me parece mal porque si en un determinado año el programa se destina a la equidad o al tema de la contaminación, prácticamente todos los libros giran sobre ese eje, entonces se convierte en tarea y en una manera de reforzar la parte curricular”.

Argüelles opina que para hacer un programa de lectura se debe consultar a los beneficiarios. “En ese sentido, no hay estudios ni experiencias donde se haya consultado a los alumnos y a las personas de ciertas edades y condiciones. Se debe encontrar una media de interés para saber qué es lo que más les gustaría leer y no las ocurrencias de que si se está festejando el aniversario de determinado autor, les imponen la lectura de sus obras”.

AULAS. En opinión de Carlos Anaya Rosique, presidente de la Caniem, los programas de fomento a la lectura necesitan fortalecerse, como es el caso de las bibliotecas en las aulas que en el año 2002 inició exitosamente con el sistema Libros del Rincón, el cual ha decaído.

“Ese proyecto inició con un presupuesto de aproximadamente 550 millones de pesos que hoy por diversas circunstancias se ha reducido a 48 millones de pesos. Si bien fue un proyecto muy interesante, no fue acompañado con acciones de promoción de la lectura, de mayores actividades; poner sólo los libros en un aula es necesario pero no suficiente”, comenta.

Las aulas con libros necesitan renovar sus acervos, se pensaría que existen entre 80 y 100 títulos en cada salón escolar, señala Rosique Anaya y agrega que no sólo es necesario hablar de libros en escuelas, también tener librerías.

“¿A dónde puedan acudir los niños y buscar los libros que tienen en la escuela, que sea un espacio que puedan apropiarse? Las librerías son un sitio donde la gente puede construirse de manera autónoma como lector, ¿de qué sirve que le digamos a los niños que tienen libros en sus aulas si cuando salen no hay dónde conseguirlos porque no hay bibliotecas públicas ni librerías donde pueden encontrar esas  y muchas otras ofertas?”, cuestiona.

—¿En dónde se necesitan librerías?

—En todo el país, suena raro pero necesitamos cuando menos una librería por municipio. El panorama de librerías en el país es lamentable. En la Caniem tenemos el cálculo aproximado de mil 250 puntos de venta en el país, que es nada, si consideramos que son 2 millones de kilómetros cuadrados con más de 120 millones de habitantes.

BIBLIOTECAS ESCOLARES. De acuerdo con datos proporcionados por la SEP a través del sistema de transparencia, existen 2 mil 791 bibliotecas escolares en todo el país, las cuales reportan acervos desde 115 mil libros hasta 5 ejemplares e incluso, algunas sólo resguardar material audiovisual.

En opinión de Anaya Rosique, quien debe incrementar los acervos de estas bibliotecas es la industria editorial y no el Estado. “No se trata de que el Estado mexicano construya los libros que tendrían que estar, esa es la tarea de los editores privados o de las asociaciones. Los libros tienen que venir de donde existen, la industria editorial mexicana tiene la capacidad para poder enfrentar, afrontar y presentar los libros que se requieren para estos proyectos”.

Argüelles comenta que no se parte de un hecho real: decir “necesitamos tales libros, hay que encargarlos”; más bien se parte de “entre lo que hay se eligen materiales”. Eso es una limitación, dice. “Estoy contento de que en las escuelas haya bibliotecas y que en las aulas haya colecciones de libros, pero creo que esto no está suficientemente articulado”.

Por último, el escritor destaca que “hoy llamamos biblioteca a una colección de libros, la biblioteca debería de tener un sentido más amplio donde incluso debería estar un bibliotecario, los profesores no son bibliotecarios, sólo son profesores encargados de un acervo”.

 

Las 5 escuelas de educación básica adscritas a la SEP que cuentan con más libros en sus bibliotecas:
NOMBRE    ENTIDAD    NIVEL EDUCATIVO    TOTAL DE LIBROS
Instituto Chapultepec A.C.    Tepatitlán, Jalisco    Primaria y secundaria    115,300
American School Foundation of Monterrey A.C.    San Pedro García Garza, NL    Primaria y secundaria    48,166
Instituto San Roberto    San Pedro García Garza, NL    Primaria y secundaria    39,610
Colegio Euroamericano de Monterrey    Nuevo León    Secundaria    28,826
Secundaria Técnica Núm. 16    Los Reyes Acaquilpan, Edomex    Secundaria    24,756
Las 5 escuelas de educación básica adscritas a la SEP que cuentan con menos libros en sus bibliotecas:

NOMBRE    ENTIDAD    NIVEL EDUCATIVO    TOTAL DE LIBROS
Francisco Goitia    Momax, Zacatecas    Secundaria    5
Jesús C. Segovia Rivas    Nicolás de los Garza, NL    Secundaria    5
Sor Juana Inés de la Cruz    Atizapán de Zaragoza, Edomex    Secundaria    5
Secundaria Gral. José Ma. Donato Guerra Orozco    Teocuitatlán de Corona, Jalisco    Secundaria    5
Colegio Ha Hired A.C.    Huejutla de Reyes, Hidalgo    Secundaria    5
w Algunas de las 131 escuelas que reportaron no tener libros pero sí material audiovisual, son:

NOMBRE    ENTIDAD    NIVEL EDUCATIVO    TOTAL DE MATERIAL
Esc. Sec. Estatal Quetzalcóatl    Nacajuca, Tabasco    Secundaria    350 películas
Esc. Sec. Estatal Dr. Regulo Torpey Andrade    Jalapa, Veracruz    Secundaria    20 películas
Esc. Sec. Gral. Dr. Valentín Gómez Farías    Cajeme, Sonora    Secundaria    60 películas

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